IRAQ: Troya tres veces

Luego de haber sufrido dos grandes incursiones en los últimos dos años, la central ciudad iraquí de Faluya está otra vez bajo la amenaza de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos, aseguran residentes.

Los estadounidenses "ya destruyeron nuestra ciudad en dos ocasiones y ahora nos cercan por tercera vez", dijo a IPS Ahmed Dhahy, de 52 años, habitante de esta ciudad de mayoría sunita ubicada 50 kilómetros al oeste de Bagdad.

"Quieren que hagamos su trabajo por ellos, y que delatemos a los que los atacan", añadió.

Dhahy, quien perdió a 32 familiares cuando la casa de su padre fue bombardeada por aviones estadounidenses durante el ataque contra Faluya en abril de 2004, afirmó que las fuerzas de ocupación amenazaron con destruir la ciudad por completo si los habitantes no entregaban a los combatientes de la resistencia.

"La semana pasada, los estadounidenses colocaron altavoces en la parte trasera de sus tanques y Humvees (vehículos blindados) para amenazarnos", dijo Dhahy.
[related_articles]
Residentes afirman que las fuerzas de Estados Unidos advirtieron que lanzarán una "gran operación militar" si los combatientes de la resistencia no son entregados.

Sin embargo, un portavoz militar estadounidense en Bagdad dijo que no había informes de ningún plan semejante.

Faluya sufrió un intenso bombardeo en abril de 2004 y otro similar en noviembre de ese mismo año. Los ataques destruyeron 75 por ciento de la infraestructura, y dejaron más de 5.000 muertos, según organizaciones no gubernamentales locales.

Luego de estos asaltos, la resistencia a la ocupación siguió atacando a las fuerzas estadounidenses en la ciudad.

Faluya continúa bajo fuertes medidas de seguridad. Los soldados estadounidenses utilizan sistemas de identificación biométrica, realizan cacheos de cuerpo completo y exigen documentos con códigos de barras para los que desean entrar o salir de la ciudad.

"La resistencia iraquí no se detuvo un solo día, a pesar de las fuertes actividades militares estadounidenses", dijo a IPS un capitán de policía que prefirió no dar su nombre.

"Los sabios de la ciudad explicaron a las autoridades estadounidenses que es imposible detener la resistencia con operaciones militares, pero parece que éstas prefieren la opción difícil", añadió.

El policía dijo que la resistencia incrementó sus actividades frente al aumento de la violencia sectaria, en la que escuadrones de la muerte chiitas han matado a miles de sunitas en Bagdad. Muchos residentes de Faluya tienen familiares en la capital.

La falta de proyectos de reconstrucción en la ciudad y de una compensación a las familias de las víctimas de las últimas incursiones agravaron el malestar popular, dijo el policía.

"Ya antes había ataques de la resistencia contra las fuerzas de Estados Unidos e Iraq todos los días en Faluya. Pero ahora se incrementaron. Muchos soldados han muerto y sus vehículos han sido destruidos. Está claro que las medidas de seguridad adoptadas en Faluya han fracasado", agregó.

Varios residentes dijeron a IPS que toda clase de asesinatos se han perpetrado en los últimos ocho meses. Líderes religiosos son víctimas frecuentes, y ningún grupo se atribuye los atentados.

El domingo, Ahmed Diraa, ex jefe de la Policía de Tránsito, fue asesinado de un disparo contra su automóvil. Residentes de Faluya dijeron a IPS que Diraa había dejado su cargo hacía un mes.

Frente a estos asesinatos, y ahora las amenazas de un nuevo ataque estadounidense, los habitantes de la ciudad adoptaron una actitud desafiante ante las fuerzas de ocupación. Las dificultades que han atravesado parecen haberlos fortalecido.

"Hay muchos arrestos, asesinatos y castigos colectivos, como tiroteos indiscriminados, violentas redadas, toques de queda y deliberados cortes de agua y electricidad", dijo a IPS el director del no gubernamental Centro Iraquí para la Observación de los Derechos Humanos, Mohammed Al Darraji.

Se necesita "la intervención internacional para proteger a los civiles, y castigar a los que dañaron seriamente a la sociedad de Faluya y cometieron graves crímenes contra la humanidad", añadió.

Su organización sigue de cerca las violaciones cometidas en Faluya a las Convenciones de Ginebra, que rigen el derecho internacional humanitario, desde el asalto de abril de 2004.

"Hay una larga lista de castigos colectivos que convirtieron a la ciudad en un aterrador campo de detención", dijo Al Darraji.

Otro defensor de derechos humanos en Faluya que pidió ser identificado con el nombre de Khalid dijo que los activistas en Iraq se sienten traicionados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La ONU mostró ignorancia "al dejar que las tropas estadounidenses actuaran solas en la ciudad", dijo a IPS este activista, quien trabaja para el grupo Raya Human Rights.

"Esto ocurrió incluso después de que los medios expusieron la gran violencia y las violaciones a los derechos humanos de los últimos tres años", indicó.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe