VENEZUELA: La oposición se despereza

La oposición venezolana, que hasta hace una semana sólo discutía si participar o no en las próximas consultas electorales, súbitamente presentó media docena de candidatos a conquistar la Presidencia en diciembre.

El disparador de las aspiraciones hasta ahora reservadas fue la presentación como candidato de Teodoro Petkoff, antiguo líder socialista de 74 años que ha sido, desde el diario que dirige, Tal Cual, incesante crítico del presidente Hugo Chávez.

Venezuela elegirá el 3 de diciembre presidente para el sexenio 2007-2013, y Chávez buscará la reelección, que tendría asegurada según encuestas que desde hace más de un año le asignan al menos entre 55 y 65 por ciento de votos en esos comicios.

Petkoff se presentó con respaldo de un puñado de intelectuales simpatizantes, sin partido, pero comenzaron a sumársele grupos y espera ser abanderado de toda la oposición y aún más allá, de "chavistas" descontentos con la gestión del gobierno.

"El gobierno es rico y la nación es pobre. La pobreza en Venezuela está peor que nunca, y la sociedad está dominada por el miedo, a perder el empleo, los beneficios sociales, a la delincuencia, a las invasiones de inmuebles, al militarismo, a la corrupción y al autoritarismo", dijo Petkoff al presentar públicamente su candidatura.

Varios de los programas sociales lanzados por Chávez hace tres años, en educación, salud, formación para el empleo, microcréditos y alimentación, "son conceptualmente correctos, pero hay que mejorarlos, apartando la burocracia, la corrupción y la discriminación, pues se pide a la gente tener una boina roja (color distintivo del chavismo) para beneficiarse", comentó luego el postulante a corresponsales extranjeros.

El núcleo de su oferta será recomponer "el déficit de democracia" que en su opinión se agudiza al cabo de siete años de gobierno "anacrónico" de Chávez, y un sistema de talonarios de cupones o cuentas bancarias que tendrá cada familia para recibir, directamente, una alícuota del ingreso petrolero venezolano.

El lanzamiento de su candidatura pareció considerar un "tempo" político marcado por la inminente designación de un nuevo Consejo Electoral (un poder independiente), la exigencia opositora de que sean más transparentes las reglas de juego, una mirada sobre el hombro a la marcha de sus rivales dentro la oposición, y la necesidad de contar con tiempo suficiente para la campaña, pero no tanto que agote sus fuerzas y recursos.

Con cálculos parecidos saltaron al ruedo otros aspirantes: revalidó su propuesta Julio Borges, joven abogado del partido de centroderecha Primero Justicia, y Roberto Smith, un ex ministro de Comunicaciones que tiene un pequeño grupo, Venezuela de Primera, publicitó un viaje a Estados Unidos para entrevistarse con la senadora Hillary Clinton.

Chávez les dio la bienvenida a los candidatos, juzgó positivo su lanzamiento, pidió "que no se retiren a última hora", y declaró que, según pauta la Constitución, si un rival suyo triunfa en las elecciones le entregará la banda presidencial.

En asambleas de partidarios, en cambio, Chávez afirma que "los políticos del pasado no volverán nunca más", o que "esta revolución bolivariana llegó para quedarse y no hay vuelta atrás", y constantemente habla del que podría ser el año de su retiro: 2013, 2018, 2021, 2030, 2031. Según la Constitución de 1999, impulsada por Chávez, el presidente gobierna seis años y sólo puede reelegirse por un período, aunque el mandatario ha dicho que seguirá en lides políticas hasta mucho después.

Pero, debido a la desconfianza de portavoces de la oposición en el sistema y las autoridades electorales, que llevó a sus principales partidos a retirarse de los comicios parlamentarios de octubre de 2005 dejando que los 167 escaños de la Asamblea Nacional fueran ocupados por oficialistas, existe temor de que puedan negarse a competir.

Si hacen eso, amenazó Chávez, "someteré al pueblo una consulta para que entonces pueda yo reelegirme indefinidamente, por varios períodos consecutivos".

La lista de aspirantes a la Presidencia es más larga: hace meses también presentó su nombre William Ojeda, un joven periodista que siguió a Chávez hasta el año 2000.

Por otra parte, el gobernador del estado petrolero de Zulia (oeste), Manuel Rosales, un socialdemócrata independiente, confesó tras el lanzamiento de Petkoff que él deshojaba la margarita "pues tengo los cañones suficientes para derrotar a Chávez".

También acudieron a la prensa para ofrecer sus nombres la ex presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Cecilia Sosa, y el ex gobernador del sureño estado de Amazonas, Bernabé Gutiérrez. El disminuido partido socialcristiano dijo que llevaría a una eventual elección primaria a un dirigente de la zona andina, Sergio Calderón.

Rosales, Petkoff y Borges se reunieron para acordar la búsqueda de una candidatura única de oposición, mediante una elección primaria u otro mecanismo.

La primaria fue propuesta para el próximo julio por Súmate, un grupo de tecnócratas bajo fuego oficialista desde que organizó la colecta de firmas para pedir un referendo sobre el mandato de Chávez, en 2004. En 2005, su líder María Corina Machado fue recibida en la Casa Blanca por el presidente George W. Bush, con quien se fotografió.

Chávez nunca ha recibido ese tratamiento y desde hace dos años mantiene una dura confrontación verbal con los poderes en Washington. Paradójicamente, su contendor Petkoff es quien, por su pasado comunista, carece de visa para entrar a Estados Unidos.

Petkoff es el más veterano y carismático de los candidatos presentados hasta ahora: joven agitador comunista a mediados del siglo pasado, en los años 60 hizo parte de las guerrillas y dos veces se fugó espectacularmente de sendas cárceles.

Luego, encabezó la discusión entre los marxistas venezolanos tras la invasión soviética a Praga, con su libro "Checoeslovaquia, el socialismo como problema", que le valió una crítica del entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Leonid Brehznev.

Petkoff fundó con disidentes el Movimiento al Socialismo (MAS), en 1971, y puso proa hacia la socialdemocracia, primero buscando una "vía venezolana al socialismo" y luego como "partido de las reformas avanzadas", hasta ingresar al segundo gobierno del ex jefe histórico de los socialcristianos, Rafael Caldera (1994-1999).

El MAS, casi exánime, apoyó la candidatura de Chávez en 1998, y por eso Petkoff renunció a continuar en el partido y se convirtió, desde 1999, en un opositor del actual mandatario, criticando con denuedo "el autoritarismo y la ineficiencia del régimen".

Petkoff prefiere que el candidato opositor surja de un consenso "a la chilena", como el acuerdo entre los partidos opuestos al general Augusto Pinochet que en 1989 consensuaron la candidatura del democristiano Patricio Aylwin para el gobierno de transición a la nueva democracia.

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