AFGANISTÁN: Elecciones en relativa calma

Las históricas elecciones legislativas y provinciales celebradas el domingo en Afganistán transcurrieron en relativa paz, aunque alteradas en algunas zonas por la coerción de grupos políticos, ataques insurgentes y violencia callejera.

Un ataque con proyectiles sobre la capital y otros incidentes de violencia mostraron la resistencia a las elecciones, celebradas bajo la atenta mirada de 30.000 efectivos militares internacionales encabezados por Estados Unidos. El escrutinio completo de votos llevará al menos tres semanas.

Unos 5.800 candidatos se presentaron a la contienda electoral, ampliamente vista como paso hacia una política democrática en un país arrasado por la guerra, tras las elecciones presidenciales de octubre pasado, de las que emergió victorioso Hamid Karzai, apoyado por Estados Unidos.

De los 28 millones de habitantes de Afganistán, 12 millones estuvieron habilitados para votar en las elecciones del domingo, disputadas sobre opciones no partidarias, sino de afinidades étnicas y viejas lealtades tribales.

La victoria de Karzai marcó el fin de años de conflictos tribales entre los líderes mujaidines (guerreros islámicos) que tras expulsar del país a los ocupantes soviéticos en los años 80, se trenzaron en luchas cruzadas.
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Muchos de los candidatos son ex comandantes mujaidines que combatieron a las tropas soviéticas que ocuparon Afganistán entre 1979 y 1989, mientras otros lucharon junto a las fuerzas estadounidenses para derrocar a fines de 2001 al régimen del movimiento islamista Talibán, que controlaba gran parte del país desde 1996.

Con semejante historia, los candidatos se mostraron inclinados a usar la fuerza o las influencias personales en la votación. Sin embargo, la jornada fue pacífica, considerando que casi 1.200 personas perecieron en incidentes violentos en los últimos seis meses, incluyendo a siete postulantes.

Habitantes de las provincias nororientales de Baghlan y Kapisa, así como de la noroccidental Herat, dijeron a la Agencia de Noticias Afganas Pajhwok que algunos integrantes de las mesas de votación y funcionarios policiales los habían obligado a votar por ciertos candidatos.

En Mahmud Raqi, capital provincial de Kapisa, un grupo de votantes se quejó de que partidarios de Iqbal Safi, candidato a la Wolesi Jirga (cámara baja del parlamento, de 249 escaños), los habían presionado, y las autoridades no habían intervenido.

El funcionario a cargo de los comicios en el área, Mohammad Sabir, admitió que se encontró a algunas personas utilizando procedimientos desleales, pero agregó que las habían detenido.

Los sufragios de mujeres y ciudadanos de avanzada edad resultaron importantes. En la provincia sudoriental de Khost, un elector de 130 años, Pattak Khan, que fue asistido por sus familiares para poder votar, dijo que estaba «complacido de que hombres y mujeres estuvieran tomando parte en la construcción de Afganistán».

Karzai estuvo entre los primeros en votar en un circuito instalado dentro del palacio presidencial. «Estoy muy feliz de que el pueblo de Afganistán sea capaz, después de 30 años de dolor y sufrimiento, de elegir a sus representantes», afirmó.

El presidente señaló que el domingo fue un día de autodeterminación para los afganos. «Es un asunto de gran felicidad, gracias a Dios, que hoy el pueblo de Afganistán esté eligiendo a su Asamblea Nacional y a sus delegados ante el Consejo Provincial».

Pero la votación fue escasa en áreas que todavía están bajo influencia del Talibán, cuyo gobierno fue expulsado durante la «guerra contra el terror» lanzada por las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados occidentales tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 perpetrados en Nueva York, Washington y Pennsylvania.

La madre de Karzai, Sirajo Karzai, se encontraba entre quienes ejercieron sus derechos cívicos en una mesa de votación de la austral ciudad de Kandahar, baluarte del Talibán. «Las elecciones que se están celebrando bajo la presidencia de mi hijo me dan un inmenso placer», dijo a Pajhwok.

La madre del presidente fue abrumada por pedidos y denuncias de mujeres que habían llegado a votar a una ciudad en la que apenas cinco años atrás eran invisibles, a causa de las severas restricciones que el Talibán les imponía.

En incidentes violentos vinculados a la jornada electoral, dos cohetes impactaron en el área de máxima seguridad de Pul-i-Charkhi, en Kabul, poco después de que comenzara la votación. Zalmai, un policía, informó a Pajhwok que el ataque había sido lanzado desde las montañas cercanas, y que uno de los proyectiles había herido a un guardia de seguridad.

Uno de los asuntos de estas elecciones fueron las acusaciones de corrupción contra el régimen de Karzai, fuertemente respaldado por la poderosa comunidad pashtún (patán), a la que pertenece.

El principal opositor de Karzai y sus políticas es el Frente Nacional para el Entendimiento, liderado por Muhammed Yunus Qanooni, quien desafió al mandatario en las elecciones presidenciales de octubre y resultó segundo.

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