La coalición gobernante de Malasia recibió un importante impulso psicológico en la batalla con el opositor Partido Islámico (PAS) por el electorado malayo al ganar una elección parcial en el estado central de Pahang.
El gobernante Barisan Nasional (Frente Nacional) obtuvo 58,5 por ciento de los votos válidos emitidos el sábado para el escaño de Sanggang en el parlamento estadual.
El resultado representa un aumento de 3,8 por ciento respecto del apoyo logrado en las elecciones generales del pasado noviembre para el mismo escaño, y levantó la moral del partido dominante en la coalición, la Organización Nacional de Malayos Unidos (UMNO).
El electorado de Sanggang es principalmente malayo y musulmán, pero un tercio de los votantes son de origen chino, en reflejo de la composición de la población nacional.
La elección parcial del 1 de abril fue convocada debido a la muerte del representante estadual de la UMNO.
El primer ministro Mahathir Mohamad, en el poder desde 1981, se manifestó complacido por el resultado de la elección, que fue su primera prueba de popularidad desde los comicios generales del pasado noviembre.
Sin embargo, la victoria no eliminó las dudas sobre el grado de apoyo de la comunidad malaya hacia el partido de Mahathir, la UMNO, que el mes próximo celebrará un congreso.
En las elecciones de noviembre, la coalición gobernante obtuvo 56 por ciento del voto popular, pero en el parlamento la UMNO sólo recibió 49 por ciento de los votos, frente a 62 por ciento en 1995.
En el estado de Pahang, la popularidad de UMNO en el parlamento, dominado por malayos, cayó de 69 por ciento en 1995 a 53 por ciento el pasado noviembre.
En Sanggang, UMNO había obtenido 54,7 por ciento de los votos el pasado noviembre. Aunque el porcentaje mejoró mucho con el último resultado de 58,5 por ciento, éste dista mucho del 70 por ciento de apoyo malayo que el partido tenía antes en Pahang.
Lo que Sanggang demostró es que los malayos continúan divididos desde la destitución del viceprimer ministro Anwar Ibrahim, pero aún es pronto para decir si ese alejamiento de UMNO representa un cambio permanente o transitorio.
La oposición atribuyó el mejor desempeño de UMNO en Sanggang a la "política del dinero" y al extenso uso de la maquinaria estatal para la propaganda.
Mahathir, por otra parte, sostiene que la victoria de Barisan Nasional se debió a su capacidad de explicarse a los votantes con más eficacia.
El resultado electoral refleja algunas debilidades en el enfoque de la campaña de PAS.
Aunque los partidos de la coalición opositora Barisan Alternatif (Frente Alternativo) cooperaron entre sí, fueron quizá las políticas de PAS en los estados vecinos de Terengganu y Kelantan, donde gobierna, las que lo volvieron vulnerable a los ataques de Barisan Nasional.
Por ejemplo, en las últimas dos semanas el gobierno de Terengganu generó controversia al anunciar su decisión de obligar a las mujeres musulmanas del estado a cubrirse la cabeza en lugares públicos y de que hombres y mujeres formen filas separadas en los centros de compra.
Las medidas desataron una ola de protestas de no musulmanes, activistas de los derechos de la mujer y otros grupos de presión, principalmente de fuera del estado, y también pusieron a la defensiva a Barisan Alternatif.
Desde que asumió el gobierno de Terengganu y retuvo el de Kelantan, PAS intentó ganarse el voto de los no musulmanes, consciente de que la coalición gobernante precisa el voto de todos los grupos étnicos y religiosos, y no solo de los malayos musulmanes, para conquistar el gobierno federal en los próximos comicios.
Sin embargo, las medidas de Terengganu sobre el velo de las mujeres y las filas separadas constituyeron un revés para esos esfuerzos, y la prensa oficialista se encargó de aprovecharlo al máximo.
Las elecciones de Sanggang revelaron que PAS y Barisan Alternatif deberán ser más sensibles a la opinión pública para progresar.
PAS ya capturó parte del territorio de UMNO en las elecciones del pasado noviembre, al obtener un respaldo significativo de la comunidad china.
Pero si la oposición desea progresar aún más, PAS en particular deberá atraer a más chinos y malayos musulmanes liberales, y dejar a un lado su imagen conservadora. Mientras, UMNO obtuvo un respiro. (FIN/IPS/tra-en/an/ral/mlm/ip/00


