Marruecos proyecta cambios para modernizar su sistema de educación, en el marco de las reformas impulsadas por el rey Mohammed VI en procura del desarrollo del país.
Mohammed pidió al parlamento la aprobación de una estrategia nacional de educación elaborada por expertos gubernamentales e independientes designados el año pasado por el extinto rey Hassan II.
Los servicios de educación de Marruecos están desactualizados y esa situación se expresa en un alto analfabetismo y contribuye al desempleo, según los críticos del sistema.
Se calcula que 55 por ciento de los 28 millones de habitantes de Marruecos son analfabetos, una poporción que ubica a Marruecos en desventaja ante otros países del Magreb, como Argelia y Túnez, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Mientras, el desempleo, que afecta a todos los sectores laborales, desde estibadores a médicos, llega a 54 por ciento entre graduados de algunas especialidades como ingeniería, frente a un promedio nacional de 20 por ciento.
Son frecuentes las manifestaciones de protesta frente al parlamento de médicos, ingenieros y otros egresados universitarios sin empleo, que reclaman su derecho constitucional al trabajo.
Las reformas en educación, que se implementarán en septiembre, al comenzar el nuevo año académico, contemplan la expansión de la enseñanza, especialmente en las zonas rurales y la consolidación de la investigación científica.
También se anuncia la modificación de programas escolares y universitarios, para adaptarlos al mercado de trabajo, y un sistema de pago para los estudiantes de situación económica desahogada.
"La educación obligatoria garantiza a todos los ciudadanos el derecho al conocimiento, de acuerdo con las enseñanzas del Islam y la convención de la ONU sobre derechos del niño", señaló al parlamento el socialista primer ministro Abderrahmán Youssoufi
Youssoufi prometió que su gobierno no ahorrará esfuerzos para asegurar el acceso a la educación de todos los niños entre seis y 15 años.
Poco menos de la mitad de los 3,6 millones de menores de siete años matriculados al comienzo del año escolar 1999-2000 pertenecían a zonas rurales, según información divulgada por el ministro de Educación, Smail Alaoui
Decenas de miles de niños se ven privados de su derecho a la educación debido a la pobreza y a la falta de infraestructura básica, especialmente en las áreas remotas.
"Un número considerable de hogares marroquíes prefieren enviar a sus hijos a trabajar, en lugar de llevarlos a la escuela, para aumentar el ingreso familiar", apuntó Najin Hilmi, un sociólogo de Rabat.
Los maestros rurales se quejan de que las escuelas están situadas a menudo lejos de las viviendas de los alumnos, desalentando así a los padres a matricularlos.
Aquellos deseosos de instruírse muchas veces caminan largas distancias, incluso en las montañas, para llegar a la escuela.
El Ministerio de Educación anunció que construirá 2.714 escuelas en áreas rurales antes del fin del verano (boreal). La introducción de nuevas tecnologías como Internet en centros de educación primaria y secundaria, así como cuotas que debrán pagar los alumnos de mejor posición económica son los principales cambios de la política sectorial.
Marruecos recibirá 800 millones de dólares de la Agencia para el Desarrollo Internacional, de Estados Unidos (USAID), para equipar a varias escuelas con computadoras y entrenar maestros en las modernas técnicas de la información.
Hilmi calificó las innovaciones de "positivas", pero urgió al gobierno a invertir más dinero en educación.
El primer ministro, Youssoufi, anunció que cinco por ciento del producto interno bruto será destinado el año próximo al área de educación. En cuanto al sistema de pago selectivo, reservado para los alumnos pudientes, se aplicaría en la enseñanza secundaria y la universitaria.
Un estudio realizado por el ex ministro de Educación Rachid Belmokhtar demostró que la clase pudiente se beneficia de 65 por ciento de los gastos para educación, comparado con 5,5 por ciento para los pobres.
Por lo tanto, las becas universitarias se otorgarán sólo a estudiantes de familias necesitadas. Hasta ahora, cada estudiante cobraba 130 dólares por trimestre para educación universitaria.
Según Hilmi, la reforma de la educación "es una batalla que los marroquíes deben ganar, si quieren sobrevivir al nuevo ambiente que impera en el mundo y adaptar el país al siglo XXI". (FIN/IPS/tra-en/naa/sm/ego/ff/ed/00


