El gobierno de la capital de México, encabezado desde 1997 por la oposición de centroizquierda, no se amilana por sus fracasos en demostrar la supuesta corrupción de sus antecesores del PRI, y ahora, en tiempos electorales, apunta contra un pez gordo.
El gobierno acusó este miércoles al último regente de la ciudad nombrado por el Poder Ejecutivo, hoy un ministro de Estado, por un supuesto peculado por 42 millones de dólares.
La acusación es la última de la serie presentada desde 1998 contra ex funcionarios menores de la ciudad, pero que los jueces desecharon.
Las imputaciones afectan ahora a un alto miembro del gobierno federal y del PRI (Partido Revolucionario Institucional, en el poder desde hace 70 años) y coincidien con el aumento de la temperatura en la campaña para las elecciones de presidente, diputados, senadores y autoridades locales a celebrarse en julio.
El inculpado, el secretario de Turismo, Oscar Espinoza, afirma que se lo persigue sin sustento y sobre la base de intereses electorales. Espinoza fue hasta 1997 regente de la ciudad y es el primer funcionario de su rango acusado de peculado en los últimos cinco años.
Las tirantes relaciones entre el gobierno de la capital y el federal, presidido por Ernesto Zedillo, del PRI, se acentuaron con la acusación.
"Sería lamentable que la denuncia (…) no obedezca a razones jurídicas sino a motivos político-electorales", señaló la oficina del presidente en un comunicado.
"Se hace todo el esfuerzo necesario para combatir la corrupción", en la que el PRI es experta, dijo nueve meses antes de finalizar su mandato la gobernadora de la capital, Rosario Robles, en reunión con corresponsales extranjeros.
Robles sustituyó en septiembre a su antecesor y mentor, Cuauhtémoc Cárdenas, al frente del gobierno de la ciudad, y, según diversas encuestas, superó rápidamente el respaldo que tenía su jefe, a quien sirvió como secretaria (ministra) de Gobierno (Interior).
Cárdenas, quien ganó en 1997 las primeras elecciones para gobernador de la capital, con un discurso que ponía acento en la supuesta corrupción del PRI, busca por tercera ocasión la Presidencia del país por el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Mientras, el ex presidente del PRD, Juan Manuel López, pretende que los electores lo escojan en julio como nuevo jefe de gobierno de la capital. Sin embargo, las encuestas aún lo mantienen lejos de esa posibilidad.
Robles vaticinó que la ubicación de Cárdenas y López Obrador en las encuestas mejorará en los próximos meses y que en las elecciones ganarán la presidencia y la gobernación de la capital.
La gobernadora indicó que las acusaciones de corrupción contra ex funcionarios y la oposición de su gobierno al cambio de horario de verano, dispuesto por el gobierno federal para el domingo próximo, no existen intereses electorales.
El cambio de horario, que obliga a adelantar una hora los relojes y que fue antes aceptado por el gobierno capitalino, es ahora rechazado. Gran parte de la población se opone a mover sus relojes, pues obliga a muchos a levantarse a horas en las que el sol no ha salido.
Para observadores como Sergio Sarmiento, es obvio que el gobierno del PRD en la capital mexicana está dando batalla contra el PRI y su gobierno para apuntalar su posición electoral.
Espinoza, mientras, se considera un perseguido de los opositores al PRI. Es "muy claro" que el gobierno capitalino pretender ocultar sus fracasos acusándolo con fines electoralistas, declaró el actual secretario de Turismo.
El caso de Espinoza, contra quien hay pruebas suficientes, según la Procuraduría de la capital, deberá ser analizado por el Congreso legislativo federal, donde la oposición es mayoría.
Los diputados están obligados a definir si las pruebas presentadas contra el ex regente de la capital son suficientes para permitir que un juez lo procese.
Los diputados del PRI acusaron al gobierno de Robles de actuar bajo consignas políticas y demandaron retirar la acusación contra su correligionario por el bien del proceso electoral.
Espinoza aseguró, por su parte, que cuenta con todo el respaldo del gobierno de Zedillo y que no renunciará a su cargo. (FIN/IPS/dc/mj/ip/00


