INDIA: Masacre coloca a Cachemira en agenda de Clinton

La masacre de 36 aldeanos en la zona de Cachemira controlada por India, horas antes del comienzo hoy de la visita del presidente estadounidense Bill Clinton, puso esa cuestión en la agenda de las discusiones de alto nivel.

Aunque Clinton declaró públicamente que no mediaría en la disputa entre India y Pakistán por Cachemira, el asunto fue tratado este martes en conversaciones privadas con el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee.

La visita de cinco días se concentrará en la mejora de los vínculos comerciales y económicos entre Nueva Delhi y Washington, dado que India se opone tanto a la mediación sobre Cachemira como a revertir su programa de armas nucleares.

Clinton se negó a responder preguntas sobre la cuestión de Cachemira a los periodistas este martes, luego del saludo ceremonial con 21 salvas de cañón que recibió frente al palacio presidencial, Rashtrapati Bhavan.

El mandatario estadounidense se reunió durante dos horas con Vajpayee luego de colocar una corona de flores en Rajghat, el mausoleo del líder pacifista Mahatma Gandhi.

Vajpayee estuvo acompañado durante las conversaciones por su secretario principal, Brajesh Mishra, y el canciller Jaswant Singh, mientras Clinton fue asistido por la secretaria de Estado (canciller) Madeleine Albright y su asesor de seguridad nacional, Sandy Berger.

Sin nombrar a Pakistán, Vajpayee declaró que le reiteró a Clinton el compromiso de India de "resolver sus diferencias con sus vecinos mediante el diálogo bilateral pacífico, y en una atmósfera libre de amenazas de fuerza y violencia".

Informes policiales procedentes de Cachemira señalan que unos 40 hombres no identificados, vestidos como guerrilleros, llegaron en la noche del lunes a una aldea del distrito de Anantang, en las afueras de la capital estadual de Srinagar, y mataron a tiros a 36 hombres luego de separarlos de sus familias.

Las sospechas de la masacre recayeron sobre militantes musulmanes que procuran la separación de la parte de Cachemira ocupada por India, y que según Nueva Delhi son armados y entrenados por el vecino Pakistán.

Las víctimas pertenecían a la minoría étnica y religiosa sikh, que constituye 2,5 por ciento de la población india, de 1.000 millones.

Los sikh en general han permacido neutrales en el conflicto de Cachemira, que ya dura 11 años, y ésta es la primera vez que son blanco de ataques.

Clinton calificó la matanza como un "ataque brutal" y dijo que es un recordatorio de la violencia que azotó a la región, en una conferencia de prensa conjunta ofrecida luego de la reunión con Vajpayee.

Mientras, el primer ministro indio consideró que la masacre fue "un acto de limpieza étnica", y agregó que su país tiene "los medios y la voluntad para eliminar esta amenaza".

En Jammu, la capital de invierno del estado indio de Cachemira, 15.000 sikhs bloquearon las calles este martes en protesta por la matanza, y muchos gritaban consignas contra el gobierno central por no proteger a las minorías de la región.

El asesor de seguridad de Vajpayee, Brijesh Mishra, señaló que dos organizaciones militantes, Lashkar-e-Toiba y Hezb-ul Mujahedeen, son objeto de sospechas, aunque ningún grupo se atribuyó la responsabilidad del ataque.

"Estos ataques son respaldados por el gobierno de Pakistán", afirmó Mishra.

El ministro indio del Interior, Lal Krishan Advani, sostuvo que los militantes intentan expulsar a los sikhs de Cachemira, así como obligaron a los hindúes anteriormente.

Por otra parte, grupos separatistas cachemiros establecidos en Pakistán negaron cualquier participación en la matanza y afirmaron que Nueva Delhi la planificó y ejecutó para dañar la imagen del movimiento separatista durante la visita de Clinton.

India fue dividida según líneas religiosas en India y Pakistán luego de su independencia de Gran Bretaña, en 1947. Desde entonces, ambos países libraron dos guerras por la posesión del valle de Cachemira, que integra el único estado indio de mayoría musulmana.

Una tercera guerra dio origen a Bangladesh, que Clinton visitó el lunes en la primera visita de un presidente estadounidense a ese país.

La cuestión de Cachemira entre India y Pakistán se volvió más riesgosa luego que ambos países probaron armas nucleares, en mayo de 1998. Clinton dijo antes de iniciar su gira por Asia meridional que la región es "el lugar más peligroso del mundo".

El mandatario anunció que intentaría que ambos países detengan "la producción de material físil, que es el combustible de las armas nucleares, y negocien con nosotros un tratado para ese fin".

Luego de la reunión con Clinton, Vajpayee declaró que Nueva Delhi debe mantener una reserva "mínima de armas nucleares con fines disuasorios", pero reiteró que India no será la primera parte en utilizar armas atómicas contra otro país.

Vajpayee no se comprometió a firmar el Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares pese a los esfuerzos de Washington en ese sentido.

Clinton terminará su gira por Asia meridional el sábado 25. Ese día viajará desde la ciudad india de Mumbai (ex Bombai) hacia Islamabad, donde permanecerá cinco horas y emitirá un mensaje al pueblo paquistaní por radio y televisión. (FIN/IPS/tra-en/rdr/an/mlm/ip/00

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