EDUCACION-CUBA: Mujeres son mayoría en las universidades

A toda niña que nace en Cuba le esperan nueve años de enseñanza primaria obligatoria y la posibilidad de convertirse en profesional universitaria, dentro de una política que ha favorecido una alta presencia femenina en la educación superior.

En los años 80 comenzó en la isla un proceso paulatino de feminización de las universidades, al punto que en el curso 1996- 1997 eran mujeres 60 por ciento de los matriculados del país en ese nivel, según estudios especializados.

"En la enseñanza preuniversitaria las muchachas son más aplicadas, organizadas y sistemáticas que los muchachos, tienen mejor rendimiento y se aseguran con mayor facilidad su plaza en la universidad", comentó el profesor de Computación Daniel Bittencourt.

Un repaso a lo largo de tres años al rendimiento escolar de 166 alumnos del instituto donde Bittencourt da clases constató que en los primeros 50 lugares había 29 alumnas. En los 30 primeros puestos, con mejores posibilidades de ingreso a la educación superior, las mujeres eran 16.

Otros maestros recordaron que en los años 80 debieron adoptarse medidas tendientes a la equidad de género en la carrera de medicina.

"Hubo que favorecer de alguna manera a los muchachos en el proceso de selección e ingreso. De lo contrario, corríamos el riesgo de tener muchísimas médicas y pocos médicos", dijeron.

Sin embargo, en el curso 1995-1996 la matrícula femenina en Ciencias Médicas era de 71 por ciento, y buena parte de los médicos actualmente en servicio en Africa y América Central son mujeres.

Para Bittencourt, tales datos son fruto natural de una política educacional basada en la universalidad y la gratuidad para todos los ciudadanos, que comenzó con la reducción del analfabetismo a 3,8 por ciento en un solo año (1961).

Cincuenta y cinco por ciento de los ciudadanos alfabetizados eran mujeres, quienes, junto con aprender a leer y escribir, pudieron comenzar a cambiar las bases de una sociedad patriarcal que les deparaba el matrimonio, la maternidad y la familia como único y natural objetivo de sus vidas.

En los años 60, la creación de escuelas para campesinas permitió la capacitación de unas 150.000 mujeres procedentes de las zonas rurales, lo cual las convirtió, además, en agentes de cambios sociales en sus comunidades.

"Se ha constatado en diversas investigaciones que el nivel escolar de la madre actúa como una variable directamente asociada al nivel de aprendizaje de los hijos e hijas, razón importante para que se le preste especial atención a la educación de la mujer", rezan documentos oficiales.

Milene Burgos, que comenzó a trabajar como abogada hace dos años, consideró "muy necesaria" esa priorización, porque "Cuba sigue siendo machista" y muchas familias aún educan al joven no tanto en la idea de superarse profesionalmente sino de "llevar los pesos a la casa".

"De mi grupo de amistades, que incluía a chicos y chicas de distintas escuelas, todas las muchachas continuamos estudios hasta graduarnos en la Universidad. De ellos, en cambio, uno sólo terminó y el resto se puso a trabajar", dijo Burgos.

Esta abogada concluyó sus estudios preuniversitario en 1993, uno de los peores años de la crisis económica.

"Me parece que ellos no estaban interesados en el estudio. Querían trabajar y ganar dinero", añade Burgos, egresada de Derecho de la Universidad de La Habana, donde las mujeres son mayoría en las aulas aunque no en la conducción de las organizaciones estudiantiles.

Pero en la enseñanza básica y media la mayoría de esas funciones sí están en manos femeninas, lo cual, en opinión de especialistas del Ministerio de Educación "contribuye a desarrollar en ellas importantes habilidades comunicacionales, de participación y de gestión para su vida personal y social".

Un informe preparado por ese ministerio para presentar en Foro de Educación Mundial en Dakar, entre el 26 y el 28 de abril, considera "deseable" que los hombres accedan "por igual a estos roles de liderazgo, precisamente por las potencialidades que tienen para su desarrollo y autorrealización personal".

Es necesario "trabajar la perspectiva de género tanto en las niñas como en los niños, para dirigir el trabajo en términos de la mayor equidad posible, al reconocer que también los varones tienen algunas problemáticas que es necesario atender", señala el documento sobre la metas y objetivos de educación para todos.

El Foro Mundial de Educación, organizado con el auspicio del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), evaluará los avances en la materia de los últimos 10 años.

De acuerdo al Ministerio de Educación, en ese período se logró en Cuba una mayor incorporación de las jóvenes a las especialidades agropecuarias de la educación técnica y profesional, con una matrícula femenina de 43 por ciento a nivel nacional.

En la matrícula de las escuelas de oficios figuran 4.000 mujeres para formarse como obreras en actividades requeridas en sus respectivos territorios.

Otras 2.739 adultas iletradas funcionales aptas para el estudio fueron incorporadas a la educación de adultos, sistema en el cual 8.319 aspiran a lograr el sexto grado de primaria y 9.045 el noveno de enseñanza básica. De ellas, más de 5.000 en cada uno de esos sistemas son amas de casa.

El Foro en Dakar reunirá a delegados de 180 países de los cinco continentes para evaluar los avances logrados desde la conferencia mundial sobre Educación para Todos en Jamtien, Tailandia, celebrada en 1990.

La preparación del foro fue encargada a los nueve países en desarrollo más poblados (Bangladesh, Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria y Pakistan), que se reunieron a principios de año en Brasil y República Dominicana. (FIN/IPS/pg/mj/ed/00

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