Las inversiones del sector privado y su colaboración con los gobernantes son condiciones para la buscada seguridad mundial en materia de provisión de agua, advirtió la ministra de Cooperación para el Desarrollo de Holanda, Evelin Herfkens.
Herfkens se dirigía a una reunión ministerial, parte de lo que se conoce oficialmente como el Segundo Foro Mundial del Agua, que comenzó en La Haya el día 17 y concluye este miércoles.
A la reunión, organizada por el Consejo Mundial del Agua y el gobierno holandés, asisten 115 ministros de diversos gobiernos y 158 delegaciones de todo el mundo, con el fin de crear un "mundo con suficiente agua potable para todos" para el 2025.
Antes de la apertura del Foro, la Comisión Mundial del Agua, dirigida por Ismail Serageldin, advirtió que gran parte de las vastas reservas de agua subterránea del mundo, que constituyen la principal fuente de agua fresca para el siglo XXI, se reduce y contamina rápidamente en todos los países.
"El problema no es tan reconocido porque sucede a nivel subterráneo, donde nadie lo puede ver", dijo Serageldin, quien también es el vicepresidente de Programas Especiales del Banco Mundial.
"Sin embargo, en muchos lugares la situación ya alcanzó umbrales críticos y podría ser económicamente irreversible", advirtió.
La Comisión recomendó que la inversión en materia de agua se aumente en todo el mundo aumente de los actuales 80.000 millones de dólares anuales a 180.000 millones. Ese incremento deberá proceder del sector privado.
Aunque coincidió con el informe, Herfkens también tomó en cuenta las reservas planteadas por organizaciones de la sociedad civil que se especializan en el agua.
"El sector privado no invertirá a menos que pueda hacer ganancia. Por lo tanto, los gobiernos deben asegurar que también los grupos más pobres puedan pagar el agua", dijo.
En este contexto, Herfkens subrayó la importancia que tiene la participación de los usuarios finales, muchos de ellos mujeres.
"La cuestión es qué tipo de reformas se necesitan para fomentar la participación pública en decisiones cruciales sobre la administración de los recursos hídricos", dijo.
Para lograr la seguridad del agua en el 2025, hace falta cumplir con las necesidades básicas, proteger los ecosistemas, garantizar la provisión de alimentos, compartir los recursos, administrar los riesgos y valorar el agua, agregó Herfkens.
Sin embargo, el informe de la Comisión Mundial del Agua recibió fuertes críticas de la Red Internacional de los Ríos, con sede en Estados Unidos, y del Comité Internacional de Represas, Ríos y Pueblos, de Holanda.
"Las principales conclusiones del informe -que existe una escasez mundial de agua que sólo se puede resolver con el incremento de financiación privada para los proyectos de agua en los países en desarrollo, con el apoyo de las garantías del Banco Mundial- estaban predeterminadas", dijeron ambas en una declaración divulgada el martes 17.
Gran parte del informe responde a principios generales acordados en una reunión internacional en Dublín, en 1992, y que desde entonces fueron confirmados en diversas reuniones y promovidos en numerosos informes y comunicados de prensa del Banco Mundial, agregó la declaración.
Las dos organizaciones sostienen que el problema no radica tanto en la escasez de agua o de inversiones, sino en la mala administración.
"La crisis es de exceso de consumo, derroche, contaminación, degradación del nivel del agua, construcción descontrolada de represas, proyectos de instraestructura mal diseñados y operados, corrupción y desigualdad", señalaron.
Claude Genereux, vicepresidente del Sindicato de Empleados Públicos de Canadá, integrante de una asociación de grupos de todo el mundo que se oponen a la privatización de los sistemas de agua, encaró el problema desde otro ángulo.
Genereux dijo el lunes en La Haya que la privatización "deja al público poco control sobre el vital recurso mientras las corporaciones… se quedan con las ganancias garantidas".
La compañía de agua chilena EMOS fue privatizada el año pasado a la francesa Suez Lyonnaise des Eaux.
El contrato permite a Suez designar a la mayoría de los directores de la compañía a pesar de que tiene menos de la mitad de las acciones de la misma. Así mismo, la parte de EMOS que le corresponde a Suez cuenta con un margen de ganancia de 33 por ciento garantizado por el Estado, indicó Genereux.
"La privatización del agua y la corrupción van de la mano. Como incluso el Banco Mundial ha reconocido", señaló, y se lamentó que la corrupción no esté dentro del orden del día del Segundo Foro Mundial del Agua. (FIN/IPS/tra-en/jrc/sm/aq/dv/00


