/BOLETIN-DD HH/ DERECHOS HUMANOS: Campaña por normas contra el tráfico de mujeres

Activistas defensores de los derechos humanos piden que se aprueben nuevas normas internacionales contra el creciente tráfico de mujeres para la explotación sexual.

Un informe presentado por expertos ante el Parlamento Europeo a comienzos de este mes, en una audiencia pública, indicó que traficantes llevan unas 500.000 mujeres en forma ilegal a Europa Occidental cada año, para que sean explotadas sexualmente.

Según los investigadores, 60 por ciento de las mujeres introducidas de ese modo en el mercado de la explotación sexual de algunos países europeos son controladas por organizaciones criminales rusas y albanesas.

Una investigación realizada por la Unidad de Estudios sobre Abusos contra Niños y Mujeres de la Universidad de Londres Norte comprobó que seis de cada 10 mujeres de los burdeles londinenses llegaron en forma ilegal desde Ucrania y otros países que integraban el desaparecido "bloque socialista".

En la mayoría de los casos, los criminales ofrecieron a las mujeres un buen empleo en otro país, y "ellas aceptaron emigrar porque no tenían mejores opciones en sus países de origen".

Cuando salieron de sus países fueron entregadas a los proxenetas, y en su condición de inmigrantes ilegales estuvieron en desventaja para elegir "la naturaleza de su trabajo, o el lugar y las condiciones en que lo realizarían".

Cuando las mujeres vieron que habían sido engañadas y que se esperaba que ejercieran la prostitución, descubrieron que la fuga era difícil y peligrosa.

Además, una vez que las mujeres llegaron a Gran Bretaña, las organizaciones criminales responsables de su viaje les dijeron que deben "miles de dólares por alojamiento, pagos al burdel y publicidad".

El estudio agregó que "las organizaciones de traficantes no limitan su actividad a las grandes ciudades".

Regan Ralph, director ejecutivo de la división de derechos de la mujer de Human Rights Watch (HRW), una organización no gubernamental humanitaria con sede en Estados Unidos, destacó la urgencia de una respuesta internacional ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense.

HRW se ha dedicado durante muchos años a la investigación del tráfico de mujeres, que considera una "grave violación de los derechos humanos".

"Hemos informado del tráfico de mujeres y niñas de Bangladesh a Pakistán, de Birmania a Tailandia y desde Nepal a India", indicó Ralph ante los legisladores, a comienzos de este mes.

En su opinión, el tráfico de mujeres es "una práctica esclavista que debe ser eliminada" porque involucra "el transporte ilegal y altamente rentable de seres humanos con el propósito de explotar su trabajo".

Ralph señaló que en agosto de 1999 fue desbaratada una cadena de traficantes del estado meridional estadounidense de Georgia, que llevó a más de 1.000 mujeres desde diversas naciones a Estados Unidos y las obligó a trabajar en burdeles de todo el país".

Según algunos informes, hay más de cuatro millones de mujeres forzadas a la prostitución en el mundo.

Kevin Bales, profesor de sociología en la universidad británica de Surrey, considera que esa explosión de "esclavitud moderna" se debe a muchos factores, entre ellos la corrupción gubernamental y el silencio que la ha alentado.

En su libro, "Personas descartables. Nueva esclavitud en la economía global", Bale señaló que la comunidad internacional debe percibir la diferencia entre esta esclavitud moderna y la que involucraba el tráfico transatlántico de seres humanos hace dos siglos.

"Si se define la esclavitud como 'la propiedad legal de una persona por otra', esa situación ha desaparecido en gran medida. Pero la clave de la esclavitud no reside en la posesión legal, sino en el control mediante la violencia o la amenaza", explicó.

Si se añade a esa coerción el tipo de explotación económica que implica la realización de un trabajo sin recibir paga, "se obtiene una buena definición de la moderna esclavitud, que afecta a unos 27 millones de personas en el mundo", añadió.

La Oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) define el tráfico como una situación en la cual alguien es persuadido, engañado u obligado a dejar su país para lograr "una vida mejor", y termina en condiciones de trabajo forzado o esclavitud.

Grupos de activistas piensan que son necesarias nuevas normas internacionales que protejan a las víctimas del tráfico para la explotación sexual.

Los defensores de los derechos humanos piden que esas normas incluyan una definición más amplia del tráfico de personas, severas penas para los involucrados en el tráfico de mujeres, y garantías para las víctimas que busquen "remedio y reparación por las violaciones de los derechos humanos padecidas".

Los activistas han intensificado sus esfuerzos para lograr que tales garantías se incluyan en la Convención de la ONU sobre Crimen Transnacional Organizado, que se prevé acordar este año, y destacan que sería "extremadamente perjudicial para las mujeres" que esa norma se redactara en términos ambiguos.

Una obra teatral realizada por un grupo teatral filipino se ha convertido en una atracción en el circuito de conferencias internacionales, por su mensaje sobre los abusos que sufren las mujeres cuando caen en manos de bandas criminales que las obligan a prostituirse.

La obra, titulada "Estamos agremiadas, Madam" y escrita por María Paulin Ballesteros, una activista humanitaria de Filipinas, se inspira en el testimonio ante un foro internacional de tres filipinas forzadas a prostituirse en Nigeria.

La pieza se ha presentado en América del Norte, Asia y Europa, mediante representaciones y grabaciones en vídeo. (FIN/IPS/tra- eng/mmm/da/ego/mp/hd/00)

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