Guatemala, Honduras y El Salvador, que en bloque son conocidos como el Triángulo Norte de América Central, esperan que México realice concesiones para firmar en breve el esperado tratado de libre comercio.
"Ya es hora de reemplazar las negociaciones por las decisiones", dijo a IPS el salvadoreño Rigoberto Monge, coordinador del sector privado del Triángulo Norte en el diálogo comercial.
Según Monge el Triángulo Norte ve en México una "muralla" contra la cual chocan sus propuestas de negociación.
Sin embargo, añadió que el largo período de negociaciones p-que ya lleva casi seis años— está llegando a su fin y que de cualquier forma el acuerdo comercial se firmará en las próximas semanas.
Los centroamericanos consideran que las conversaciones se han extendido durante años porque México firmó antes acuerdos comerciales con otros países a los que usa como modelo para un convenio con el Triángulo Norte.
Desde 1994 México ha cerrado exitosamente tratados comerciales con Chile, Canadá, Estados Unidos, Nicaragua y Costa Rica, pero tras casi seis años de diálogos no ha podido llegar a un acuerdo con El Salvador, Honduras y Guatemala.
De acuerdo con Monge, el problema de sellar un acuerdo comercial similar a los que México firmó es que, en este caso, ambas partes constituyen economías muy competitivas porque producen los mismos bienes.
Monge argumentó que el principal objetivo de los tres países centroamericanos es que México acepte un acuerdo comercial con un programa arancelario lo más asimétrico posible.
"Queremos que la asimetría sea de cero por 15, es decir que nuestros productos ingresen de inmediato a México con arancel cero pero que los productos mexicanos tengan en nuestros países un proceso de desgravación de 15 años", agregó Monge.
La pugna también radica en que el Triángulo Norte propone una lista de exclusión de productos, la cual México se resiste a aceptar en su totalidad.
En este listado se incluyen los vehículos, el hierro y el acero, el café, el azúcar, la carne, el cemento y la cerveza.
El ministro de Economía de El Salvador, Miguel Lacayo, señaló que el tratado de libre comercio con México está 99 por ciento listo y que el restante uno por ciento es el más complicado de resolver.
El agotamiento de los negociadores ha llevado a Eduardo Ayala Grimaldi, viceministro de Economía salvadoreño, a afirmar que es hora de negociar sólo "lo negociable".
Esto sería motivo de un postergamiento del ingreso de productos delicados en los mercados de ambas partes. Pero, según analistas, esta medida sería mejor que postergar de nuevo la firma del tratado para 2001.
Para Monge, si en los próximos días se logran resolver las diferencias de acceso a mercados y de reglas de origen de productos se estaría dando el paso definitivo para concretar el acuerdo.
"No tenemos una fecha límite, pero sabemos que estamos muy cerca de lograrlo", comentó Monge.
Mientras, los productores y exportadores del Triángulo Norte presionan a sus gobiernos en procura de fórmulas momentáneas para incentivar el flujo comercial con México.
Tal es el caso del Acuerdo de Alcance Parcial (AAP), que México decidió renovar con El Salvador el 10 de marzo, después de tres meses de vencimiento. Se trata de un convenio transitorio es un método que permite el comercio preferencial entre ambas naciones.
El Acuerdo de Alcance Parcial será sustituido por el tratado de libre comercio cuando éste entre en vigencia.
El beneficio radica en que si surgen nuevos atrasos en el acuerdo del tratado de libre comercio, el Acuerdo de Alcance Parcial no sufriría alteraciones, y le permitiría a los salvadoreños continuar gozando de descuentos arancelarios que van de 80 a 90 por ciento. (FIN/IPS/nm/mj/if/00


