La búsqueda de recursos para la reconstrucción del litoral norte de Venezuela, asolado por inundaciones en diciembre, estará sustentada en un informe difundido hoy, en el que se calculan los daños en 3.237 millones de dólares.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) endosan la evaluación realizada por una expertos que analizaron el impacto económico, social y ambiental de la tragedia de diciembre.
El costo señalado en el informe se divide en 1.961 millones de dólares por daños directos, principalmente a la infraestructura, y 1.276 millones de dólares en daños indirectos por pérdida de producción y aumento de gastos que "tendrán su efecto principalmente a lo largo del año 2000".
"Las lluvias excepcionales provocaron sin duda la mayor catástrofe sufrida por la población venezolana en su historia contemporánea", destacó el documento difundido simultáneamente en Caracas y en Madrid.
Este lunes se realizó en la capital española una reunión entre representantes de Venezuela, encabezados por el presidente Hugo Chávez, y de fuentes de financiamiento y cooperación, en la que se expusieron los planes de reconstrucción del gobierno.
Dieciséis expertos de la CEPAL, que tiene 25 años de experiencia en la evaluación de desastres, acudieron a Venezuela pocos días después de conocerse la magnitud de la tragedia del 16 de diciembre, que causó la muerte de entre 10.000 y 30.000 personas.
El organismo, que forma parte del sistema de la Organización de las Naciones Unidas, calculó que la reconstrucción venezolana debe incluir aspectos de prevención y mitigación de futuros desastres, pues las lluvias atípicas registradas el año pasado se repiten en el tiempo.
Los especialistas consideran que las intensas precipitaciones, causantes de inundaciones y deslizamientos, fueron provocadas por el fenómeno meteorológico de "La Niña", que habría provocado alteraciones en toda la cuenca del mar Caribe.
El informe, titulado "Los efectos socioeconómicos de las inundaciones y deslizamientos en Venezuela en 1999", destaca que aumenta la frecuencia y el peligro de los fenómenos climatológicos en el mundo, y que estos causan daños por más de 6.000 millones de dólares anuales en América Latina y el Caribe.
El análisis de la CEPAL precisa que el monto de daños no refleja el costo de la recuperación.
"La reconstrucción requerirá inversiones mucho más elevadas, ya que los costos de reposición serán superiores y será indispensable introducir elementos que permitan proteger la infraestructura y reducir su vulnerabilidad ante futuras inversiones", explica el informe.
El documento, disponible en Internet en el sitio del Sistema de Gestión de Cooperación Internacional (SIGCO) que maneja la cancillería venezolana (http://www.emergencia99.org.ve), precisa que el monto de los daños equivale a 3,3 por ciento del producto interno bruto (PIB) venezolano.
Sin embargo en el estado costero de Vargas, 40 kilómetros al norte de la capital, el costo de la tragedia equivale a 167 por ciento del PIB, hecho que se ve reflejado en carreteras desaparecidas, edificios destruidos o enterrados en el lodo, y playas y parques devastados.
En Vargas el costo del desastre sumó 2.069 millones de dólares. Esa zona también tuvo el mayor número de víctimas, pero aún no existe certeza sobre el número exacto de fallecidos, puesto que la mayoría permanecen enterrados debajo de los restos de los aludes.
El informe precisa que 10.117 viviendas fueron destruidas en toda Venezuela, y otras 6.613 resultaron seriamente dañadas. Además este país perdió más de 500 kilómetros de vialidad y más de 1.200 metros de puentes. Asimismo, se perdieron 270 unidades de transporte público y 9.234 vehículos particulares.
Entre los sectores económicos uno de los más afectados fue el del turismo, por 297 millones de dólares, mientras que la agricultura perdió 144 millones de dólares. La evaluación ambiental determinó que los daños directos e indirectos en este sector suman 69 millones de dólares.
En el caso del comercio y otros servicios, los daños sumaron 427 millones de dólares, y el patrimonio cultural fue afectado en 80 millones de dólares.
Las autoridades de Venezuela destacaron que una vez superada la etapa de emergencia, que incluyó la evacuación de casi 100.000 personas y la atención a unos 200.000 damnificados, este país completa una fase de rehabilitación, que permita resolver los problemas más urgentes de la población.
La tercera fase de reconstrucción podría durar hasta cuatro años, comentó la CEPAL en el informe divulgado este lunes. (FIN/IPS/lc/mj/if dv/00


