México lloró hoy la muerte de Fernando Benítez, el padre de sumplementos culturales que retaron censuras y amenazas, cuya pluma exhibió a millones la realidad sufriente y mágica de los indígenas.
"Es una gran pérdida. Benítez fue el mentor de los actuales suplementos culturales, promotor de múltiples creadores y uno de los primeros en acercarnos el corazón de los pueblos nativos", dijo a IPS el poeta Homero Aridjis, presidente del PEN Internacional, foro mundial de escritores fundado en 1921.
Benítez, quien murió este lunes a los 90 años, dejó una importante obra de ensayos, reportajes, crónicas e investigaciones históricas que fueron traducidas al francés, inglés, italiano y ruso, entre otros.
La literarura de México y América Latina lamentan esta pérdida, dijo la escritora Elena Poniatowska, quien recordó a Benítez como un hombre "lleno de alegría y creatividad".
En los últimos años, el escritor y periodista de inseparbale cigarrillo y trato afectuoso, a quien sus amigos cercanos llamaban "el árbol de la vida", apenas aparecía en público y sólo escribía pequeños comentarios para el diario La Jornada.
En sus poco más de 60 años de trayectoria cultural, Benítez consechó la admiración de los intelectuales opositores y de los ligados al sistema político, dominado 70 años por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que criticó, pero con el que también trabajó como asesor y diplomático.
"Benítez fue ambiguo con la política oficialista, pues fue crítico y recibió sus golpes, pero también estuvo cerca de ella", recordó Aridjis.
El escritor fue el fundador de las primeras revistas y suplementos culturales que circulaban con algunos diarios mexicanos en los años 30 y 40 y donde dio tribuna para que diversos autores critiquen el sistema político, lo que le valió amenazas y censuras.
Hasta la década del 80, la mayoría de los medios de comunicación de México prohibían hablar contra el PRI y el gobierno, y muchos de sus directores eran incluso afiliados a ese partido político.
A inicios de los años 60 las presiones contra Benítez fueron tantas en el diario Novedades, donde dirigía un suplemento cultural, que debió renunciar, en un hecho que despertó reacciones entre intelectuales de México y América Latina.
"Los que creyeron silenciar la voz de Fernando Benítez, y con su voz la opinión de lo más alto del continente, encontrarán que el espíritu se defiende y que la inteligencia no será fácilmente aplastada: tiene mil vidas y seguirá floreciendo", dijo el poeta chileno Pablo Neruda al referirse al hecho.
Al salir de Novedades, Benítez fue a trabajar en la revista Siempre, donde creó el sumplemento La Cultura en México, para muchos el mejor que ha existido en el país.
El escritor Juan Goystisolo señaló que la aparición de ese suplemento "sin ninguna de las trabas que hipotequen su libertad de expresión fue un acontecimiento cultural de primer orden para todos los escritores de lengua castellana".
Benítez fue uno de los grandes periodistas del siglo XX, el más grande promotor de la juventudes dedicadas a la literatura "y el causante de que haya, naturalmente, una cantidad de escritores que le deben muchísimo a su formación y muchísimo a su oportunidad de expresarse", declaró el poeta Alí Chumacero.
Para el escritor Carlos Fuentes, el nombre de Benítez, quien fue profesor de periodismo, "es inseparable de los nombres de la cultura mexicana, de sus publicaciones, de sus noticias, de sus esperanzas".
Benítez será recordado por su aporte al periodismo cultural, pero también por su célebre obra "Los Indios de México", compuesta de cinco tomos y escrita entre 1967 y 1979, en la que se hace un acercamiento profundo a la realidad de los pueblos indígenas, indicó Aridjis.
Desde la realidad económica de los nativos, que hoy representan 10 por ciento de los 100 millones de habitantes México, hasta su pensamiento sobre la naturaleza y la magia son parte de esa obra, que hasta hoy es lectura obligada para los estudiantes de antropología e historia.
"México perdió a un intelectual de valía que sin duda hizo historia y dejó huella", concluyó Aridjis. (FIN/IPS/dc/mj/ip cr/00


