Una nueva manifestación popular frente a la representación oficial de Estados Unidos en Cuba marca hoy el inicio de una semana que podría resultar decisiva en el destino del niño náufrago cubano Elián González.
La "marcha del pueblo combatiente" fue convocada de manera sorpresiva a través de la prensa estatal en demanda del inmediato regreso de Elián González a Cuba y en protesta por la expulsión de un funcionario, cuya identidad no ha sido revelada, de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington.
Para el gobierno cubano, esa representación diplomática fue "víctima de una brutal provocación y una vil calumnia", al exigírsele el retiro "de forma humillante" de un funcionario "respetuoso de las leyes de Estados Unidos, que no ha cometido violación alguna en el ejercicio de sus funciones diplomáticas".
"Jamás en 22 años la Oficina de Intereses de Cuba en Washington ha realizado actividades de inteligencia en Estados Unidos y esto lo conoce perfectamente bien el gobierno de ese país", afirmaron las autoridades en La Habana.
Washington pidió el fin de semana el retiro del diplomático en un plazo de siete días, bajo acusación de "actividades incompatibles con sus funciones" relacionadas con su aparente vinculación con Mariano Faget, ex funcionario de migración arrestado la pasada semana por "espiar para La Habana".
Faget, ex director de Adjudicaciones del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) en Miami, meca del exilio cubano en Estados Unidos, será procesado por entregar material clasificado a una persona no autorizada a leerlo y mentir sobre supuestos "encuentros clandestinos" con diplomáticos cubanos.
"Acusar a un importante funcionario del INS de ser espía de Cuba es un golpe desconsiderado y muy duro contra el prestigio de esa institución" y el fin es "evitar a toda costa la devolución del niño secuestrado", además de justificarlo ante la opinión pública estadounidense, alertaron las autoridades cubanas este lunes.
La Habana acusó de fraguar esa "conspiración" a "la mafia de Miami", término con el que acostumbra referirse a sectores de la comunidad cubana exiliada adversos al gobierno de Fidel Castro y que ahora defienden la tesis de que Elián González debe quedarse en Estados Unidos para "crecer en libertad".
"Resulta difícil imaginar que ese disparate estúpido haya sido ideado" por el gobierno estadounidense, "víctima posiblemente de un burdo y bochornoso engaño", conjeturó el comunicado de convocatoria al desfile, considerado la "primera respuesta" al conflicto diplomático.
Sin embargo, culpó a las autoridades estadounidenses de dejarse arrastrar con "facilidad" a tales errores, así como de actuar con "debilidad" frente a "a la mafia terrorista de Miami y sus aliados de la extrema derecha en el Congreso" legislativo.
Las autoridades cubanas dijeron estar dispuestas a proponer al funcionario acusado de espionaje que permanezca en territorio estadounidense "para testimoniar y demostrar la total falsedad" de las imputaciones que se le hacen.
Este enrarecido panorama rodea a la audiencia judicial prevista para este martes en torno a la situación del menor de seis años cuya custodia litigan el padre, Juan Miguel González, quien vive en Cuba, y el tío abuelo paterno, Lázaro González, residente en Miami.
La repentina enfermedad del juez William Hoeveler, aquejado este domingo de una embolia que obligó a su hospitalización, dejó en manos de otro magistrado, Edward Davis, el examen de una demanda presentada por la familia de Elián González en Miami.
Davis debe determinar si esa Corte Federal tiene o no jurisdicción para decidir respecto del asilo político a Elián González en Estados Unidos, quien permanece desde fines del año pasado bajo la custodia temporal de Lázaro González, hermano de su abuelo paterno.
Un fallo favorable a esa demanda implicaría contradecir no solo al INS, sino al Departamento de Justicia y al propio presidente Bill Clinton, que apoyan la decisión de las autoridades migratorias respecto de que el menor debe regresar junto a su padre.
Elián González fue rescatado el 25 de noviembre por pescadores que lo encontraron atado a un neumático en medio del mar, luego de sobrevivir al naufragio de la embarcación en que su madre, Elizabeth Brotons, que falleció, intentaba emigrar de manera clandestina a Estados Unidos.
Dos días después, su padre pidió ayuda de la cancillería cubana para gestionar la repatriación del menor a su país, en un esfuerzo hasta ahora infructuoso pese a la determinación del INS. (FIN/IPS/pg/mj/ip/00


