/BOLETIN-INTEGRACION/ TELECOMUNICACIONES: Posible salvación de Venezuela

El sector de telecomunicaciones podría ser el antídoto a la crisis de iversiones que agobia a Venezuela, luego que la compañía telefónica admitió la posibilidad de adelantar el fin del monopolio que ostenta hasta fines del año 2000.

La Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (CANTV) fue privatizada parcialmente en 1991. El Estado adjudicó el control operativo a un consorcio encabezado por las compañías estadounidenses GTE, AT&T y Telefónica de España, garantizándoles el monopolio hasta el año 2000.

El presidente de CANTV, Gustavo Roosen, dijo que la empresa aceptaría adelantar el fin del llamado régimen de concurrencia limitada si el gobierno acelera la eliminación de un subsidio a las tarifas de telefonía doméstica, establecido cuando pasó el control operativo a empresas privdas.

"Si ese subsidio estuviese eliminado hoy, evidentemente la compañía debería ver con buen ojo la posibilidad de incluso tener una competencia" en el negocio de la telefonía básica, declaró el presidente de la empresa telefónica a la revista Inversiones.

En noviembre, cuando se cumplan siete años de la privatización, CANTV deberá renovar el contrato de régimen de concurrencia limitada suscrito con el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), en que se establecen los subsidios telefónicos a llamadas locales y la velocidad de su desmontaje.

El grupo encabezado por GTE adquirió 40 por ciento de CANTV por 1.885 millones de dólares, mil millones más del precio base, mientras que 11 por ciento fue traspasado a los trabajadores de la empresa y el restante 49 por ciento quedó en manos del Estado.

El gobierno colocó su paquete de acciones en las bolsas de valores de Caracas y Nueva York a fines de 1996, con lo que obtuvo unos 3.000 millones de dólares de ganacia. La cotización de cada acción promedia ahora 2,5 dólares.

El compromiso del Estado con la CANTV de permitirle el control de la telefonía básica hasta noviembre del año 2000 obligó al gobierno a obtener una dispensa especial cuando la Organización Mundial de Comercio fijó en el comienzo de ese año la desregulación planetaria del sector.

Antes de la contracción de inversiones petroleras en Venezuela, a principios de este año como resultado de la crisis mundial de los precios del petróleo, el sector telecomunicaciones era considerado el segundo inversor más importante en el país.

Entre 1989 y 1996, el sector de telecomunicaciones recibió unos 6.000 millones de dólares, según cifras oficiales, y se espera que esta cifra se quintuplique para el año 2010, debido al escaso desarrollo de esta industria y al enorme potencial que representa este mercado para empresas extranjeras.

A pesar de que faltan dos años para la finalización del monopolio de la CANTV, la afluencia de empresas extranjeras en el sector de telecomunicaciones venezolano ha colocado a este negocio como el único activo tras la crisis petrolera en el país.

Recientemente, la estadounidense Bellsouth International amplió su participación accionaria a 78 por ciento en la compañía líder venezolana de telefonía celular Telcel, totalizando más de mil millones de dólares en inversiones directas desde que comenzaron a operar hace siete años.

Bellsouth invirtió más de 2.600 millones de dólares en América Latina como parte de una estrategia de expansión en países como Argentina, Uruguay, Venezuela, Chile, Panamá, Ecuador, Nicaragua, Perú y, más recientemente, en Brasil.

Mario Lisazo, vicepresidente de operaciones de Bellsouth, reveló que las inversiones en Venezuela les permitieron crear una red digital de más de 2.500 kilómetros, lo cual en la práctica les permitiría competir con la de CANTV, en el momento en que se produzca el fin del monopolio.

Telcel ha tenido la médula de su crecimiento en la telefonía celular, que nació como una actividad sin el control de CANTV, aunque bajo la regulación de CONATEL.

Pero Telcel también ha incursionado en áreas como servicios de redes, Internet, y pondrá en marcha un proyecto que contempla el establecimiento de dos estaciones satelitales para ampliar su oferta de comunicaciones.

Sólo en el negocio de telefonía celular, en el cual existen más de 1,6 millones de usuarios, se requiere una inversión de 900 millones de dólares para satisfacer la demanda que se producirá antes del fin de la década, dijo Roberto Smith, presidente de Digitel, un consorcio suizo-venezolano de telefonía celular.

Digitel, que se convirtió en la cuarta operadora de telefonía celular y otros servicios de comunicaciones a nivel regional, será una de las primeras en América Latina en utilizar la tecnología europea Sistema Global Celular (GSM, por sus siglas en inglés) para este servicio.

De producirse un adelanto de la apertura total del negocio de telefonía básica en Venezuela, la reactivación de la economía estaría comandada esta vez por las inversiones en telecomunicaciones y no en la industria petrolera, como históricamente ha ocurrido en este país sudamericano.

En 1997, la inversión en telecomunicaciones totalizó unos 1.600 millones de dólares, representando entre cuatro y siete por ciento del producto interno bruto (PIB), según estimaciones del Consejo de Promoción de Inversiones de Venezuela.

Estudios elaborados por las empresas venezolanas indican que la demanda telefónica crecerá, dado que mientras en países como Estados Unidos y Canadá existen unas 57 líneas de teléfono por cada 100 habitantes, en Venezuela sólo hay 12 líneas.

El negocio de telecomunicaciones en América Latina promete ser uno de los más dinámicos en la próxima década debido a la creciente demanda de infraestructura y al atraso que presenta este sector en la región, donde se esperan inversiones por 290.000 millones de dólares antes del año 2005. (FIN/IPS/ad/ag/if/98

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