La cumbre del Grupo de Río podría arrojar este sábado como saldo positivo un diálogo directo entre los presidentes de Perú y Ecuador, pero se prevén desencuentros en torno al ingreso pleno de los países de América Central y el Caribe a esta agrupación latinoamericana.
La agenda de la cumbre, que se realizará en Panamá, tiene entre los puntos sobresalientes el análisis de la posición que llevará el grupo latinoamericano a la cumbre con la Unión Europea (UE) de abril de 1999, en Río de Janeiro, así como asuntos financieros y de seguridad hemisférica.
El presidente de Ecuador, Jamil Mahuad, dijo el miércoles en Quito que seguramente va a tener en Panamá "un encuentro informal, pero muy serio" con su par de Perú, Alberto Fujimori, en procura de una solución negociada al conflicto fronterizo entre ambos países.
Ecuador y Perú sostuvieron a comienzos de 1995 un breve conflicto armado por una franja de tierra ubicada en la cordillera del Cóndor que los dos países andinos reivindican como parte de su territorio.
"Cuando hablo de una propuesta no estoy hablando de (firmar) un documento escrito ni de otras formalidades. Estoy hablando de la posibilidad de conversar con el presidente de Perú en términos informales, pero serios, sobre qué opciones podrían abrirse en el futuro para arreglar la situación", acotó Mahuad.
El 15 de agosto, en el acto de toma de posesión del presidente de Paraguay, Raúl Cubas, Fujimori y Mahuad mantuvieron la primera reunión para destrabar las relaciones entre los dos países, deterioradas desde 1995.
La reunión entre ambos mandatarios es considerado uno de los elementos más positivos de la cumbre en fuentes de la secretaría rotativa del Grupo de Río que ostenta Panamá.
Sin embargo, una propuesta de los países de América Central y República Dominicana para incorporarse directamente al Grupo de Río, que cuenta con el aval de Chile y Ecuador, podría ser la nota discordante de la cumbre.
El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Didier Opertti, quien representará al presidente Julio Mária Sanguinetti en la cita, se mostró en desacuerdo con que se quiera transformar al Grupo de Río en una Organización de Estados Americanos (OEA) sin Estados Unidos.
Tras aducir que una de las primeras misiones del grupo regional luego de ser constituido en 1986 fue buscar la paz para América Central, Opertti subrayó que hoy "el tema no es si se agranda el Grupo de Río" sino "para qué" y "cuál es la función".
"Si agrandamos el Grupo de Río sin redefinir su función, podemos correr el riesgo de crear otra OEA sin Estados Unidos", precisó Opertti, una postura que comparten Argentina y Paraguay.
Los cinco países del Sistema Económico Centroamericano participan en el Grupo de Rio por intermedio de una representación rotativa, actualmente a cargo del presidente de El Salvador, Armando Calderón Sol, quien ya anunció que no asistirá a la cumbre.
El Caribe también cuenta con un representante rotativo que para la cumbre de Panamá será la primera ministra de Guyana, Janet Jagan.
El ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Ricardo Alberto Arias, admitió que la propuesta de República Dominicana y los cinco países de América Central despierta "consideraciones a favor y en contra" en el Grupo de Río.
Fundado en Río de Janeiro por Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Panamá, Uruguay y Venezuela, el Grupo de Río se amplió luego en forma paulatina con el ingreso de Bolivia, Chile, Ecuador y Paraguay, así como por la representación rotativa de América Central y el Caribe.
Opertti, junto con los cancilleres de Argentina, Guido Di Tella, y de Paraguay, Dido Florentín, consideran que la discusión sobre nuevos ingresos al Grupo de Río debe posponerse para la próxima cumbre a realizarse en México. (FIN/IPS/sh/mj/ip/98


