Africa sufre los más altos porcentajes de crímenes, hurtos y robo de viviendas del mundo, según un informe del Instituto Internacional de las Naciones Unidas para la Investigación de la Delincuencia y la Justicia (UNICRI).
"La creciente delincuencia en las ciudades del mundo ocurre en regiones muy urbanizadas como Europa y América del Norte, y también en Africa", dijo el subsecretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Darshan Johal.
Aunque Africa es el continente menos urbanizado, tiene una de las tasas de crecimiento urbano más altas del mundo, destacó Johal.
"En una sociedad que fomenta el consumo y la competencia en desmedro de la solidaridad, los jóvenes sin esperanzas de empleo ni éxito buscan maneras de sobrevivir, lo que genera violencia", explicó Franz Vaderschueren, del Centro de las Naciones Unidas para el Asentamiento Humano (Hábitat), en Nairobi.
Vaderschueren, asesor técnico en Hábitat, dijo que el día del Hábitat, el 5 de octubre, a celebrarse bajo el lema "Ciudades Más Seguras", brinda la oportunidad de que los habitantes tomen medidas para que sus comunidades sean menos peligrosas.
"El lema refleja la creciente preocupación sobre la violencia urbana y la inseguridad entre los habitantes de las ciudades del mundo", dijo.
Se calcula que la violencia urbana se duplicó en el mundo en los últimos 20 años. Cada cinco años, 60 por ciento de la población urbana mundial es víctima de un delito, al menos una vez.
"La violencia urbana no es un fenómeno espontáneo, sino el producto de una sociedad caracterizada por la desigualdad y la exclusión social", agregó Vaderschueren.
Los crímenes como el asesinato, la violación, el ataque sexual, la compra y venta de mujeres y el terrorismo se incrementaron en las ciudades africanas y constituyen entre 25 a 30 por ciento de los delitos de su tipo en el mundo, según el informe de UNICRI.
El robo y daño a vehículos representa 24 por ciento, el hurto de viviendas 38 por ciento y otro tipo de robos 42 por ciento, comparado con los delitos de su tipo cometidos en otras regiones del mundo.
"El deterioro de los ambientes urbanos donde la población pobre carece de servicios básicos y seguridad en la vivienda provoca frustración social, que puede generar una cultura de violencia", dijo el director ejecutivo de Hábitat, Klaus Topfer.
La cantidad de crímenes violentos aumentó en la mayoría de las ciudades en los últimos años, según Hábitat.
El homicidio, el infanticidio, la violación, los ataques sexuales y la violencia doméstica también aumentan en las zonas rurales, aunque con mayor lentitud.
La alta incidencia del delito urbano, sobre todo los crímenes violentos, está provocando grandes cambios en la vida cotidiana de esas zonas. En muchas ciudades, el temor a la violencia inhibe el uso del transporte público y el tránsito por calles y espacios públicos, agregó Hábitat.
Los delitos y el temor a la violencia alejaron a los centros comerciales, los edificios de oficinas y las actividades de entretenimiento a las zonas suburbanas, con consecuencias negativas para la economía de ciertos vecindarios y el centro de la ciudad.
Hábitat se dedica al problema de la seguridad urbana en ciudades de países en desarrollo desde 1993. El programa de las Ciudades Más Seguras se concentra en la violencia urbana y el acceso de los pobres a la justicia.
En los últimos dos años, el programa llevó a cabo dos iniciativas en Dar es Salaam y en Johannesburgo, Sudáfrica. "El próximo mes iniciaremos otras en Abidjan y la ciudad sudafricana de Durban", informó Vanderschueren.
El principal objetivo de Ciudades Más Seguras es la prevención del delito, explicó Rory Robertshaw, coordinador del programa en Johannesburgo.
La violencia daña a la gente y significa un gran costo para el Estado. Entre 10 y 15 por ciento de los presupuestos nacionales de muchos países de Africa se dedican a la policía y el sistema judicial para combatir la delincuencia, informó Hábitat. (FIN/IPS/tra-en/pn/mn/aq/dv ip/98


