Las autoridades de la Iglesia Católica temen que la visita de cinco días a Cuba, que se iniciará el próximo miércoles, dañe severamente la salud del Papa Juan Pablo II.
El pontífice, de 77 años, ya fue sometido a varias operaciones, algunas tras haber sufrido atentados a balazos, y padece actualmente del mal de Parkinson.
En el Vaticano se observa asimismo que Juan Pablo II no soporta las altas temperaturas y la humedad, condiciones de las que huye cada verano romano y con las que probablemente se encontrará en Cuba.
Aducen igualmente que el viaje entre Roma y La Habana, de nueve horas de duración, puede resultarle extenuante.
Por el contrario, los jerarcas del Vaticano confían en que la visita de cinco días se desarrolle en óptimas condiciones de seguridad, admitiendo que en ese plano el gobierno de Cuba tiene una vasta experiencia.
El Ejecutivo presidido por Fidel Castro ha atendido todos los requisitos planteados por Juan Pablo II en todos los órdenes, reconocen.
Así, aceptó el ingreso de nuevos sacerdotes, el cardenal de La Habana tuvo acceso a la televisión, la Navidad fue celebrada en las Iglesias, en las casas y en las calles.
Sin embargo, las autoridades del país socialista expresaron que la celebración "abierta" de la Navidad y el permiso otorgado al cardenal cubano para dirigirse a su pueblo por medio de la televisión fueron concesiones "excepcionales".
En sus intervenciones públicas en Cuba, el Papa reclamará mayor libertad para la Iglesia y el respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos.
Pedirá, por ejemplo, que se permita a los católicos disponer de sus propias instituciones de enseñanza y de asistencia sanitaria.
Por otra parte, reiterará su decidida oposición al largo e infructuoso bloqueo de Estados Unidos a Cuba.
Al igual que lo hizo en 1983, cuando recibió en Roma a los obispos cubanos, el Papa insistirá en favor del "diálogo fraterno" entre los habitantes de la isla caribeña.
La convocatoria de Castro a la población para que asista masivamente a las actividades en que participará el pontífice entre los días 21 y 25 fue recibida con beneplácito por el Vaticano. (FIN/IPS/jp/dg/cr-ip/97)


