PETROLEO: Productores de América Latina afectados por la crisis

Los exportadores de petróleo de América Latina y el Caribe, beneficiados con mejores ingresos en los dos últimos años, se encuentran en 1998, al caer los precios del crudo, con la urgencia de recortar los presupuestos con los que siguen apostando al desarrollo.

El barril de petróleo se está vendiendo en el mundo a un promedio de 3,50 dólares por debajo del valor de 1997, y los expertos coinciden en que, aunque existe una ancha banda de incertidumbre, este año será de sobreoferta y precios deprimidos.

Tanto para México como para Venezuela la situación representa una merma estimada de 1.400 millones de dólares en sus exportaciones, pero al lado de esos grandes productores se ven afectados Colombia, Ecuador y Trinidad-Tobago, según informes recabados por IPS en la región.

En México, el ministro de Hacienda, José Gurría, ya anunció un recorte de 1,8 por ciento en el presupuesto, en tanto la meta de crecimiento económico fue bajada de 5,2 a cinco por ciento.

Es una consecuencia, dijo Gurría, de la "petrolización del ingreso fiscal", pues aunque las ventas de crudo representan 10 por ciento de las exportaciones totales de México, esa industria aporta 40 por ciento de los ingresos del fisco.

México produce unos tres millones de barriles diarios de petróleo y exporta cerca de 1,7 millones, por cuenta del monopolio estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), que previó vender a razón de 15,50 dólares el barril en 1998 y lo está colocando dos dólares por debajo de ese nivel.

Además de los 1.375 millones de dólares que Pemex dejará de ingresar al exportar a precios más bajos, las ventas internas caerán unos 1.000 millones de dólares, según el presidente de la corporación, Adrián Lajous.

Gurría, ex canciller recién estrenado en la cartera de finanzas, deploró las consecuencias de esos recortes "por falta de un sistema tributario adecuado": aumentos salariales pospuestos, algunos proyectos suspendidos y limitación para nuevas plazas en el sector público.

La estructura del ingreso petrolero venezolano es diferente. El país produce 3,3 millones de barriles diarios pero consume menos de medio millón y el grupo estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en parte se vende a sí misma, al abastecer sus refinerías en Estados Unidos, Europa y las Antillas Holandesas.

Pero la merma de casi 1.400 millones de dólares tiene una traducción fiscal, y el gobierno la está utilizando como argumento central en su plan de recortar 10 por ciento, unos 2.300 millones de dólares, al presupuesto de 1998.

Los recortes serán difíciles en este año de elecciones generales, pero el gobierno procura limitar los aportes a las gobernaciones regionales y a los 1,5 millones de empleados al servicio del Estado, para que el menor gasto ayude a bajar la inflación (38 por ciento en 1997), la más alta de América Latina.

En Ecuador, por cada dólar que baje el precio del crudo se afecta en 75 millones de dólares el ingreso fiscal. El presupuesto para este año, recordó el ministro de Finanzas Marco Flores, se construyó con un precio estimado para el barril ecuatoriano de 16 dólares, y actualmente se vende a 12,40.

Además de que el gobierno recurra a la emisión de bonos y ajustes tributarios para paliar la merma de ingresos, en Ecuador persistirá durante 1998 la crisis eléctrica iniciada en agosto y atendida con volúmenes de petróleo restados a la exportación.

Mientras se gastaban casi 390 millones de dólares en derivados que alimentaban el consumo eléctrico, en 1997 Ecuador percibía 1.190 millones de dólares por exportaciones petroleras (1.520 millones en 1996), por lo que se resentirá si deja de recibir otros 250 millones de dólares este año.

Colombia, aunque no es un país dependiente de sus exportaciones petroleras, acarrea al mercado internacional más de 300.000 barriles diarios, y dejará de ingresar unos 130 millones de dólares anuales por cada dólar que baje el precio del recurso.

Trinidad y Tobago, el país petrolero del Caribe de habla inglesa, produce unos 140.000 barriles diarios, destina poco más de 100.000 a la exportación e ingresa por ese concepto cerca de 600 millones de dólares anuales.

"El gobierno deberá reconsiderar el presupuesto", admitió la semana pasada el ministro de Finanzas, Brian Kuei Tung, pues se estimó un precio de 19 dólares el barril para 1998. "Por cada dólar menos perdemos hasta 50 millones en ingresos anuales", dijo el líder opositor y ex primer ministro, Patrick Manning.

Beneficiados en 1996 y en 1997 por aumentos relativamente pequeños de la demanda -un poco más de frío en el Norte, crecimiento moderado de las economías industriales y temores de conflicto en la zona del Golfo-, los productores de América Latina esta vez pierden por pequeños declives del mercado.

Luis Giusti, presidente de PDVSA, sostuvo que el mercado mundial, de unos 74 millones de barriles diarios, ha encajado la menor demanda de los países de Asia como consecuencia de su crisis financiera (menos 400.000 barriles/día) y del Hemisferio Norte por su invierno más benigno (otros 400.000 menos).

Además está la expectativa por el ingreso de unos cientos de miles de miles de barriles de Irak, dijo Giusti. La revista francesa especializada Petrostratégie agregó un cuarto factor: la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) elevó su oferta de 25 a 27,5 millones de barriles diarios.

Sin embargo, como aliciente para los productores-exportadores, Giusti expuso la tesis de que la demanda debe seguir creciendo junto con las economías hasta 90 o 93 millones de barriles diarios dentro de 10 años.

En ese marco, los precios se acoplarán para resistir los extremos, pues las industrias petroleras y las cadenas en las que intervienen en los países consumidores se resienten de valores muy altos o muy bajos, destacó el ejecutivo venezolano.

Según Giusti, el West Texas Intermediate, crudo marcador de Estados Unidos, debería mantenerse como indicador en una banda con piso de 14 dólares y techo de 22. Antes del feriado estadounidense de este lunes (día de Martin Luther King) se cotizó en Nueva York a 16,51 dólares el barril.

Esa tesis indica que para importadores latinoamericanos como Brasil y Chile son también temporales los alivios en sus cuentas, en tanto al norte de la región los pequeños consumidores de América Central y del Caribe funcionan conforme a los resortes de seguridad del méxico-venezolano Pacto de San José.

Por ese acuerdo, centroamericanos y caribeños reciben un total de 160.000 barriles diarios de petróleo con financiamiento de blando de 20 por ciento de la factura, pero el mecanismo opera a partir de un precio promedio de 15 dólares el barril. (FIN/IPS/jz/dg/if/98

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