MERCOSUR: Debate por arancel común, acuerdo en las jubilaciones

Intensas transacciones desarrollan los distintos negociadores de los cuatro países del Mercosur para lograr los mayores beneficios posibles en los acuerdos que se firmarán durante la cumbre del bloque, el lunes en esta capital.

Aunque negociaciadores de Paraguay y Uruguay admiten en los pasillos que deberán aceptar aumentar en tres puntos el Arancel Externo Común (AEC) que ya aplican Argentina y Brasil, buscan excepciones que beneficien a las pequeñas industrias locales dependientes de los insumos.

Por esa razón buscan dejar fuera del nuevo régimen impositivo las materias primas que deban ser importadas de terceros países.

Con la presión de la crisis bursátil y financiera, Brasil aumentó en noviembre en forma unilateral hasta el 23 por ciento el AEC que se aplica dentro de la Unión Aduanera para importaciones extrazona.

Jose de Botafogo Goncalvez,, subsecretario de Integración de Brasil, minimizó durante una conferencia de prensa las diferencias entre los socios y resaltó que la meta de la cumbre es "profundizar el proceso de integración en todos los aspectos".

La decisión de Brasil fue impulsada por Argentina, que debió dejar de aplicar una tasa de estadística del tres por ciento por contravenir normas de la Organización Mundial del Comercio.

El acuerdo entre los dos gigantes del Mercosur, de los que dependen en sus exportaciones Paraguay y Uruguay, generó una crisis que fue saldada parcialmente con una prórroga hasta el lunes en la decisión de los dos socios menores.

Aunque en la mesa de negociaciones Uruguay trata de obtener los mejores réditos, todo parace indicar que no tendrá más remedio que aceptar el aumento, al que se oponen los industriales y varios sectores políticos nacionales.

Tanto el canciller interino Carlos Pérez del Castillo como el ministro de Economía Luis Mosca admitieron esta semana ante una comisión del Parlamento que dieron el consentimiento verbal para que Brasil aumentara el AEC.

"En términos éticos y de política internacional ese aval tiene el mismo valor que un documento", comentaron a IPS diplomáticos uruguayos.

La situación generó un enfrentamiento político interno, ya que un sector del Partido Nacional, que respalda al ex presidente Luis Lacalle y que integra el gobierno de coalición, acusó a los negociadores de actuar con debilidad frente a Brasil.

El senador Luis Heber, de ese sector, dijo a IPS que el gobierno actuó "sin firmeza" y se produjo una "violación del acuerdo del Mercosur".

Otros, en cambio, no le otorgan mayor importancia a le medida, teniendo en cuenta el peso de Brasil en el Mercosur y en América Latina y que una eventual caída de su programa económico provocaría una catástrofe en el bloque.

El Grupo Mercado Común, máxima instancia de negociación del bloque por debajo de los presidentes, acordó que los mandatarios analicen un acuerdo jubilatorio para la región que permitirá respirar a miles de personas.

El acuerdo establece el reconocimiento de los años trabajados en cualquiera de los países del bloque, lo que permitirá la jubilación en igualdad de condiciones.

Durante varios períodos de inestabilidad política, ciudadanos de los cuatro países han cruzado las fronteras huyendo de la persecución política, pero también de penurias económicas.

En Argentina viven 300.000 uruguayos que emigiraron por ambas razones a partir de la década de los setenta y que representan casi 10 por ciento de la población actual del socio más pequeño del bloque, que totaliza 3,1 millones de habitantes.

El coordinador argentino Jorge Campbell dijo que en Montevideo se acordó un acuerdo marco para la liberalización progresiva de los servicios en un plazo de 10 años, al abandonar Paraguay su deseo de obtener beneficios para los países con menor desarrollo relativo.

En esta área no hay vencedores ni vencidos, ya que lo que se busca es aumentar la competitividad sistemática del Mercosur, en el que ya existe la libre circulación de bienes, dijo Campbell a un grupo de periodistas en la nueva sede administrativa del Mercosur en la capital uruguaya.

Otro de los acuerdos apunta a regular las compras gubernamentales, que entre los cuatro países oscilan entre 60.000 y 70.000 millones de dólares anuales.

Por otra parte se convino firmar un acuerdo con Canadá sobre promoción de inversiones, con la perspectiva de que sea fijado a mediados de enero en Argentina, que asusmirá por los próximos seis meses la presidencia rotativa del Mercosur. (FIN/IPS/rr/dg/if/97)

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