Los pueblos indígenas de la región amazónica de Ecuador se preparan a cambiar radicalmente su dirigencia mientras ven caer a sus viejos líderes envueltos en escándalos de corrupción, malversación de fondos y tráfico de menores.
Uno de los últimos capítulos de la dirigencia tradicional fue cerrado este fin de semana por el shuar Rafael Pandam, quien fue encarcelado en prisión bajo el cargo de tráfico ilegal de menores hacia Estados Unidos.
César Verduga, ministro de Gobierno (interior), dijo este martes que "Pandam ha aceptado su participación en el tráfico ilegal de menores, por lo que tendrá que enfrentar todo el rigor de la ley".
Según Marco Hinojosa, comandante general de la policía, Pandam fue capturado mientras intentaba conseguir la visa de los Estados Unidos a un menor de edad, con documentos falsificados. El dirigente amazónico cobraba unos mil dólares por obtener las visas, de acuerdo al informe policial.
Pandam es un dirigente de larga trayectoria dentro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) que agrupa a las 10 etnias que habitan en Ecuador.
Fue diputado por Pachakutik, el primer movimiento electoral indígena creado en el país, consolidado como la cuarta fuerza política en los comicios generales de 1996, cuando consiguió ocho de los 82 escaños parlamentarios y 71 cargos seccionales y locales.
Sin embargo, la cercanía de Pandam con el gobierno de Abdalá Bucaram marcó una división en el movimiento indígena organizado.
Bucaram, destituido de la presidencia a inicios de febrero, nombró a Pandam ministro de Asuntos Indígenas, bajo severas críticas de otros dirigentes de la Conaie que prefirieron mantener oposición al gobierno y finalmente expulsar a Pandam y otros responsables, principalmente de la Amazonia.
"Necesitamos dirigentes jóvenes, con ideas nuevas y con principios muy sólidos", dijo a IPS Agustín Grefa, dirigente de una comunidad de la provincia de Napo, 280 kilómetros al noreste de Quito.
Según Grefa, la incursión de los indígenas en la política "debe tener fines específicos y de grupo, porque si no existe un objetivo común los intereses personales comienzan a predominar".
Otros diputados de Pachakutik de la región amazónica, Héctor Villamil y Jaime Avilés, fueron destituidos del parlamento hace un mes, junto con otros 15 legisladores, al ser acusados de tramitar fondos del Estado de forma ilícita. Ambos están prófugos de la justicia.
"Es un error considerar que todo indígena tiene buenas intenciones", pues los hay "muy corruptos, como ya lo hemos visto. Pero tampoco debemos desconfiar de todos ya que podemos provocar que nuestros jóvenes duden de su propio pueblo", consideró Grefa.
Luis Vargas, presidente de la Conaie, estimó que lo sucedido a dirigentes como Pandam, Villamil y Avilés "no es sorprendente. Siempre buscaron el poder para el beneficio personal, lo consiguieron y ahora están pagando las consecuencias".
Vargas también es de la región amazónica y considera que "es necesario dar el mando a la nueva dirigencia, que es joven sin experiencia, pero con valores que a muchos ya se les olvidaron". (FIN/IPS/mg/dg/ip-pr/97


