El neoliberalismo "fracasó totalmente" en Argentina, constituye una amenaza para la democracia y aumenta la mortalidad allí donde se aplica, sentenció el investigador argentino Atilio Borón.
Brasil debe mirar el ejemplo de Chile para evitar errores y aprovechar "las ventajas del retraso" en la aplicación de las recetas neoliberales, como la privatización, apertura de fronteras, Estado mínimo y libre flujo financiero, recomendó Borón en entrevista concedida al diario Jornal do Brasil, de Rio de Janeiro.
Chile, señalado el país latinoamericano más exitoso en materia económica, violó tres "mandamientos sagrados" del neoliberalismo: no privatizó empresas como la Corporación del Cobre, no redujo el tamaño del Estado y no admite capital extranjero especulativo, señaló Borón, profesor de ciencia política de la Universidad de Buenos Aires.
El fracaso que Borón atribuye al modelo económico aplicado en Argentina se evidenciaría en un desempleo de 18 por ciento, que triplica la tasa registrada en marzo de 1991, cuando el ahora ex ministro Domingo Cavallo lanzó su plan de libre convertibilidad del peso argentino.
Los malos resultados también estarían demostrados por un déficit fiscal de 6.000 millones de dólares, que surge dos años después de que "los neoliberales" consideraran logrado el equilibrio de las cuentas públicas.
"La política neoliberal mata" en Argentina, dijo el investigador. "La austeridad fiscal en el sector de salud provocó la muerte de 15.000 niños de cero a cinco años de edad cada año", según un estudio de funcionarios del Ministerio de Economía citado por Borón.
En Rusia, que "adoptó el modelo neoliberal al mejor estilo argentino", la expectativa de vida de la población masculina se redujo seis años entre 1989 y 1994, de acuerdo con una investigación del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, agregó Borón.
A su juicio, el neoliberalismo "crea condiciones propicias" para tiranías. La doctrina "propone una mala sociedad" y es "inhospitalaria para la democracia, porque divide cada vez más la sociedad entre ricos y pobres ".
La pérdida de derechos, como la educación y la salud convertidas en mercancías, y el deterioro social, pueden inducir a la población a cuestionar la validez de la democracia, advirtió Borón.
Argentina y Brasil presentan hoy una desigualdad social mucho más grave que la de 30 años atrás, al contrario de Corea del Sur y otros países asiáticos que no aplicaron las recetas neoliberales y tuvieron mayor crecimiento económico que América Latina, con mejor distribución del ingreso, agregó.
En Argentina "se le quita a los pobres para enriquecer a los más ricos", dijo, ejemplificando con la propuesta de elevar de 60 a 65 años la edad de jubilación de las mujeres. Eso ahorraria 300 millones de dólares al Estado, argumentan sus promotores.
Pero Cavallo también eliminóel impuesto a la importación de bebidas y alfombas de lujo, que representaba ingresos fiscales de 250 millones de dólares, indicó Borón.
Para acabar con esa "condena al infierno", Borón propuso fortalecer "la salud democrática" de los países latinoamericanos.
Ese propósito exige la presencia de gobernantes la presencia de gobernantes empeñados en el progreso de los pueblos, con respaldo suficiente para resistir presiones de los poderes económico-financieros internacionales, concluyó el experto. (FIN/IPS/mo/ff/if ip/96


