Regímenes árabes temen la «Intifada del pan»
«Rompe mi corazón, pero no toques mi pan», reza un proverbio árabe. No observarlo puede tener un alto costo político. Sólo hay que preguntarle al derrocado presidente de Túnez, Zine El-Abidine Ben Ali.
«Rompe mi corazón, pero no toques mi pan», reza un proverbio árabe. No observarlo puede tener un alto costo político. Sólo hay que preguntarle al derrocado presidente de Túnez, Zine El-Abidine Ben Ali.
«¿Dónde puedo encontrar una bandera tunecina?» La pregunta recorrió las redes sociales cibernéticas de Egipto minutos después de que protestas populares en Túnez derrocaran al dictador Zine el Abidine Ben Ali.
A Wafa Saab, alta ejecutiva de la compañía de pintura industrial libanesa Tinol, le gustan las innovaciones que protegen el ambiente. En su brazo lleva un bolso de colores rosa y azul, y está hecho de basura.
A pesar del trauma causado por el sitio, los frecuentes ataques israelíes y las consecuencias de una sangrienta guerra, niños y niñas de Gaza aún sueñan con parques y zoológicos.
Ambientalistas reclaman más esfuerzos para proteger a la palmera conocida como Medemia argun, una rara especie desértica muy preciada por los antiguos egipcios y que ahora está al borde la extinción.
Ambientalistas de Bahrein llevan adelante una campaña nacional para proteger lo que queda del cinturón agrícola de este pequeño país del Golfo.
«Intentamos estar alegres y celebrar con nuestras familias, pero la atmósfera no es de felicidad como en otras partes del mundo», lamenta el gazatí Hossam Tawwil, mientras se prepara para festejar la Navidad cristiana ortodoxa este viernes 7.
Las conversaciones de paz en Medio Oriente siguen estancadas, pero activistas se niegan a esperar sentados. El Círculo de Padres-Foro de Familias, integrado por israelíes y palestinos que perdieron a parientes en el conflicto, intenta construir puentes entre ambas partes.
Varios episodios de discriminación contra la minoría palestina en Israel llevaron al parlamento (Knesset) de ese país a debatir sobre el aumento del racismo en su territorio.
Con la seguidilla de reconocimientos al Estado palestino que inauguró Brasil a comienzos de este mes, la integración sudamericana muestra una nueva faceta de concertación en materia de política exterior.
Los sentimientos antiárabes están a flor de piel en esta urbe de clase obrera situada sobre el mar Mediterráneo, en la zona metropolitana de Tel Aviv, una ciudad que siempre fue símbolo del liberalismo israelí. El racismo está en alza.
La decisión de Estados Unidos de invadir Iraq puede haber sido cuestionable, pero el aumento de tropas en 2007 funcionó, y ahora ese país de Medio Oriente se halla en la senda de la recuperación. Ese es el consenso político
Cada vez más palestinos pagan el precio del estancamiento de las conversaciones sobre la construcción ilegal de asentamientos que Israel lleva adelante en Cisjordania y la ocupada Jerusalén oriental.
En el centro médico Rambam, en esta nororiental ciudad israelí ubicada a unos 30 kilómetros de Líbano, ingenieros, arquitectos y obreros trabajan con rapidez para construir un hospital de emergencia sin precedentes.
Los comerciantes de armas buscan convencer a la Unión Europea (UE) de que los subsidios públicos a las investigaciones científicas se usen para fabricar pertrechos con vistas a futuras guerras.
Después del muro que construyó para separar a su territorio de Cisjordania, Israel comenzó a edificar una nueva valla pero en su frontera con Egipto, y cuenta con aval de El Cairo.
Yemen usó ayuda militar «antiterrorista» de Estados Unidos para combatir a su insurgencia interna, atacando particularmente a civiles, según la organización Human Rights Watch (HRW), que se basó en datos confidenciales filtrados al sitio web Wikileaks.