ISRAEL: Olmert lucha por sobrevivir
El primer ministro israelí Ehud Olmert debe estar preguntándose desde dónde vendrá el próximo ataque a su cada vez más endeble gobierno.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
El primer ministro israelí Ehud Olmert debe estar preguntándose desde dónde vendrá el próximo ataque a su cada vez más endeble gobierno.
Cinco años después de que el presidente estadounidense George W. Bush lanzó su «guerra global contra el terrorismo», el mundo está más inseguro, dividido, conflictivo, paranoico y, paradójicamente, más vulnerable al fenómeno. Medio Oriente, la región más volátil del globo,
Cinco años después de los devastadores atentados terroristas en Nueva York y Washington, el público estadounidense es menos entusiasta con las intervenciones militares en el exterior, según una nueva encuesta divulgada en vísperas del aniversario de los ataques.
El gobierno de Estados Unidos ordenó este miércoles a las fuerzas armadas tratar a todos sus detenidos, incluidos los sospechosos de terrorismo, de acuerdo con las Convenciones de Ginebra, un giro radical en la política de Washington en la materia.
Las fuerzas de Estados Unidos perdieron el control de la volátil provincia iraquí de Al Anbar, que abarca el centro y el occidente del país, según la policía y residentes.
Rahman Aziz, de 37 años, se ríe a carcajadas con su amigo Sa'ad, de 34. Ambos están juntos, frente a la vieja ciudadela de esta urbe del norte de Iraq. Kirkuk necesita sus risas después de tanto llanto.
El suboficial Mark Wilkerson, de 22 años, se dirigió a Fort Hood, en el meridional estado estadounidense de Texas, luego de estar ausente sin permiso durante más de 18 meses. Su intención firme es no volver al frente de guerra
Líbano va camino a convertirse en la tercera nación de Medio Oriente, junto a Iraq y a la Autoridad Nacional Palestina, que acumula una gran deuda externa para cubrir los gastos de reconstrucción luego de sufrir una guerra respaldada por
Ejecutivos de las industrias petrolera y de defensa de Estados Unidos embolsan ganancias sin precedentes gracias a las guerras lanzadas por el presidente George W. Bush y al aumento de precios del crudo, calcularon dos instituciones académicas.
Un creciente debate originado en Israel sobre si las políticas de Estados Unidos en Medio Oriente verdaderamente sirven a los intereses del Estado judío se trasladó ahora a Washington.
Cierta sabiduría convencional indica que son seis, y no cinco, los países con poder de veto sobre las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU: a China, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Rusia debe sumarse Israel.
Expertos en cuestiones militares de Francia advierten que la misión de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desplegada en el sur de Líbano, podría quedar de rehén ante un enfrentamiento entre el ejército israelí y el libanés
Kurdos sobrevivientes de una serie de bombardeos ordenados por el ex presidente iraquí Saddam Hussein (1979-2003), ahora sometido a juicio, exigen su ejecución y piden una compensación por haber perdido a sus familiares.
Hace apenas tres semanas, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, todavía estaba entusiasmado sobre un plan para un retiro unilateral de sus tropas de la mayor parte de Cisjordania.
Cuando la ONU solicitó a los 192 países que la integran tropas para su nueva fuerza de paz en Líbano, esperaba, fundamentalmente, fuerzas «bien entrenadas y bien equipadas» del mundo occidental.
La familia de Hanan nunca pensó en la posibilidad de abandonar Bagdad. Ellos vivieron en paz por años con sus vecinos chiitas en el multiétnico distrito capitalino de Shaaba. Pero todo cambió la mañana en que encontraron una carta en
Ahora que se ha detenido el fuego en Líbano y los desplazados comienzan a regresar a sus hogares, la gran preocupación es cómo este pequeño país de Medio Oriente podrá reconstruir su infraestructura y su economía, devastadas por los bombardeos