
El largo camino hacia el reconocimiento de un tercer género
El mundo avanza hacia el reconocimiento de la existencia de un tercer género, además del masculino y el femenino, pero el proceso es lento y doloroso.

El mundo avanza hacia el reconocimiento de la existencia de un tercer género, además del masculino y el femenino, pero el proceso es lento y doloroso.

En vastas áreas rurales de India, la falta de baños separados para niñas y varones en las escuelas afecta su educación, porque muchas no van a clase cuando están menstruando.

La violencia del Estado contra la disidencia política es cotidiana en ciudades como El Cairo, Bangkok y Kiev, donde la policía reprime a la ciudadanía a la que debería proteger. Pero en algunos países en desarrollo, las fuerzas del orden

Sri Lanka comenzó su primera encuesta sobre familiares de personas desaparecidas, cinco años después del fin de la guerra civil, en la que murieron 40.000 personas en este país de 20 millones de habitantes.

El arroz, alimento ancestral y básico de Corea del Sur, experimenta una crisis en la que se mezclan hábitos alimentarios de la modernidad y temores fundados de los agricultores.

Desesperado por la falta de mano de obra para atender el auge de la construcción, Japón propuso ampliar su controvertido programa de aprendices extranjeros para que más trabajadores no cualificados de Asia puedan trabajar en empresas japonesas por cinco años.

Las tropas extranjeras se retiran lentamente de Afganistán, dejando atrás un coro de personas que fueron sus oídos y sus guías en el terreno: traductores e intérpretes quedan ahora librados a una vida de incertidumbres y amenazas, o a la
Azerbaiyán parece estar uniéndose a la campaña del primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en contra de un movimiento religioso liderado por el clérigo islámico Fethullah Gülen, radicado en Estados Unidos.

“Los hombres no quieren ceder ninguno de sus escaños, es tan simple como eso”, dijo Subhhasini Ali, de 67 años y candidata al parlamento de India, manifestando el sombrío pronóstico que prevalece entre las organizaciones de mujeres de este país.

Las últimas elecciones presidenciales en Afganistán pueden interpretarse de dos maneras: como un triunfo del optimismo y de la democracia o como la vigencia de la corrupción y de la amenaza que supone el movimiento islamista Talibán.

Temprano en la mañana, Sumari Varda, de 14 años, se pone su uniforme escolar azul y se dirige al estanque de la aldea a buscar agua. “Extraño la escuela, ojalá pudiera volver”, susurra, por temor a que la oiga su

En la verde ladera de una colina del nororiente kazajo, al sur de la frontera rusa, un eslogan simple se cierne sobre la ciudad de Oskemen: “Kazajstán”, reza el mensaje escrito en enormes letras blancas.

La crisis de Crimea está ejerciendo presión sobre la tradicional política exterior de Kazajstán, que ha buscado equilibrar los intereses contrapuestos de Rusia, China y Estados Unidos en Asia Central.

En las 16 elecciones generales de India, que se desarrollan desde este lunes 7 de abril y hasta el 12 de mayo, los jóvenes, que representan casi la mitad de los 814 millones de votantes del país, pueden resultar decisivos.

Desafiando las amenazas del movimiento islamista Talibán, una nueva ola de estudiantes llega a las escuelas del conflictivo norte pakistaní.

“Si Abdalá se convierte en presidente, la voluntad del pueblo afgano será respetada. De otra manera, sobre todo si Zalmai Rassoul resulta ganador, se desatará un nuevo conflicto y el país se volverá más inseguro”.

La condición étnica pasará al primer plano en las elecciones previstas para este sábado 5 en Afganistán, aunque parece que los jóvenes están empezando a apartarse de ese tipo de lealtades.