INFANCIA: Bofetadas en casa, la escuela, la calle…
Lesiones abdominales, torácicas, cerebrales o del sistema nervioso central. Moretones, quemaduras, escaldaduras, desgarros. Problemas de salud reproductiva, sida, embarazos no deseados. Depresión, ansiedad, abuso de alcohol y otras drogas.