Las bombas sobre puertos de Ucrania agravan la crisis alimentaria

Rosemary DiCarlo, secretaria general adjunta de asuntos políticos y consolidación de la paz de la ONU, advirtió ante el Consejo de Seguridad de la organización que los bombardeos sobre puertos ucranianos comprometen la seguridad alimentaria mundial. Los precios internacionales de los cereales han subido al cabo de una semana de esos ataques. Imagen: Manuel Elias / ONU

NACIONES UNIDAS – El bombardeo ruso sobre puertos ucranianos, por donde se exportan cereales y aceites comestibles, probablemente agravará la situación de inseguridad alimentaria en el mundo, advirtió este viernes 21 la jefa de asuntos políticos de las Naciones Unidas, Rosemary DiCarlo.

“La terminación de Rusia de su participación en la Iniciativa del Mar Negro, junto con su bombardeo de puertos cruciales, agravará aún más la crisis”, afirmó DiCarlo, secretaria general adjunta de Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz de la ONU, en una sesión informativa del Consejo de Seguridad de la organización.

DiCarlo, diplomática estadounidense, dijo que “hemos sido testigos de un nuevo golpe a la seguridad alimentaria mundial, ya que Rusia por cuarto día consecutivo atacó puertos ucranianos en Odesa, Chornomorsk y Mykolaiv con misiles y drones, destruyendo infraestructura portuaria crítica, instalaciones y suministros de granos”.

Los ataques siguieron a la decisión de Rusia, el lunes 17, de terminar el acuerdo negociado por la ONU que facilitó el envío de granos y productos alimenticios ucranianos a los mercados internacionales, en un momento de incremento de los precios mundiales de los alimentos y del hambre en países del Sur.

Al hacerlo, Moscú también retiró las garantías de seguridad para los barcos que navegan en la parte noroeste del Mar Negro. De su lado, Ucrania también advirtió que podría actuar sobre los buques que naveguen hacia o desde puertos rusos.

El flujo de naves comerciales en el mar Negro disminuyó en un tercio durante la semana, según reportes registrados por las bolsas de valores estadounidenses, donde en paralelo avanzaron los precios de varios rubros cereales.

Apenas Moscú hizo el anuncio el lunes, la cotización del bushel de trigo (35 litros o 27 kilos) en la Bolsa de Chicago, subió 21 centavos a 6,56 dólares la unidad, y avanzó más de seis por ciento a lo largo de la semana.

DiCarlo dijo que el aumento de los precios de los alimentos desde el colapso de la iniciativa -que rigió durante un año por acuerdo de Rusia, Ucrania, Turquía (que controla la salida del mar Negro al Mediterráneo) y la ONU- se suma a las crisis agrícola, energética y financiera que ya afectan los más vulnerables del mundo.

Agregó que los ataques aéreos han resultado en víctimas civiles. Según los informes, una persona murió en Odesa el jueves y al menos ocho resultaron heridas, mientras que dos personas murieron y 19 resultaron heridas en Mykolaiv.

Moscú había anunciado represalias por los ataques con drones ucranianos sobre el puente que enlaza la península de Crimea con el restante territorio bajo su control.

“Condenamos enérgicamente estos ataques e instamos a Rusia a que los detenga de inmediato”, dijo DiCarlo, y consideró que tales incidentes pueden constituir una violación del derecho internacional humanitario.

Insistió en que “la nueva ola de ataques a los puertos ucranianos corre el riesgo de tener un impacto de gran alcance en la seguridad alimentaria mundial, en particular, en los países en desarrollo”.

También expresó su preocupación por informes sobre la colocación de minas en las aguas del mar Negro, que pondrían en peligro a los barcos civiles, e instó a la moderación de retórica o acciones que pudieran deteriorar la ya peligrosa situación.

“Cualquier riesgo de que el conflicto se desborde como resultado de un incidente militar en el mar Negro, ya sea intencional o por accidente, debe evitarse a toda costa, ya que esto podría tener consecuencias potencialmente catastróficas para todos nosotros”, dijo DiCarlo.

Por otra parte, reiteró el compromiso de la ONU para garantizar que los alimentos y fertilizantes de Ucrania y Rusia puedan continuar llegando a los mercados globales.

Ese mensaje fue repetido por el coordinador humanitario de la ONU, Martin Griffiths, quien recordó que 362 millones de personas en 69 países dependen de la ayuda para sobrevivir.

La retirada de Rusia de la Iniciativa del Mar Negro fue “inmensamente decepcionante”, dijo Griffiths.

Además “los agricultores, como podemos imaginar, miran este asalto nocturno con gran ansiedad mientras cosechan ahora los cultivos trabajados bajo la sombra de la guerra”, abundó el coordinador humanitario.

A-E/HM

 

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