Cae impulso a las reformas para la igualdad legal de la mujer

En la mayoría de los países los derechos de las mujeres están muy por debajo de los de los hombres, por ejemplo en la propiedad y en los campos laboral y del emprendimiento empresarial, lo que repercute negativamente en el crecimiento económico y la posibilidad de superar la pobreza, advierte el Banco Mundial. Foto: ONU Mujeres

WASHINGTON – Las mujeres tienen solo 77 por ciento de los derechos legales de los hombres, y el ritmo de las reformas hacia un trato igualitario ante la ley ha caído en el mundo a su nivel más bajo en los últimos 20 años, señaló un nuevo informe del Banco Mundial.

El hecho de que las mujeres no tengan los mismos derechos que los hombres “no solo es injusto para ellas, también es un obstáculo que menoscaba la capacidad de los países para promover el desarrollo verde, resistente e inclusivo”, afirmó Indermit Gill, economista jefe del Grupo Banco Mundial.

Dijo Gill que “en un momento en que el crecimiento económico a nivel mundial se ha desacelerado, todos los países necesitan movilizar su plena capacidad productiva para enfrentar la convergencia de crisis que los afectan”.

“Los gobiernos no se pueden dar el lujo de marginar a la mitad de su población”, resumió el también vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo en la entidad multilateral.

En 2022, la puntuación promedio a nivel mundial en el índice del estudio del banco “La Mujer, la Empresa y el Derecho” es de 77,1 -aumentando sólo medio punto anual-, lo que indica que, en promedio, las mujeres gozan apenas de 77 % de los mismos derechos que tienen los hombres ante la ley.

Al ritmo actual de reforma, en muchos países una mujer que ingresa a la fuerza laboral hoy se retirará antes de obtener los mismos derechos que los hombres.

“El hecho de que las mujeres no tengan los mismos derechos que los hombres no solo es injusto para ellas, también es un obstáculo que menoscaba la capacidad de los países para promover el desarrollo verde, resistente e inclusivo”, Indermit Gill.

El informe se lanzó en una semana que tiene a la situación de la población femenina como protagonista, al celebrarse el miércoles 8 el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.

El mismo midió leyes y regulaciones en 190 países en ocho áreas relacionadas con la participación económica de la mujer: movilidad, trabajo, remuneración, matrimonio, parentalidad, empresariado, activos y jubilación.

Los datos, que abarcan hasta el 1 de octubre de 2022, ofrecen parámetros para medir el progreso a nivel mundial hacia igualdad de género en el marco de la ley.

En todo el mundo, casi 2400 millones de mujeres en edad de trabajar todavía no tienen los mismos derechos que tienen los hombres, y más de la mitad de ellas viven en Asia oriental y el Pacífico (710 millones) y Asia meridional (610 millones).

Siguen las de África al sur del Sahara (330 millones), los países de ingreso alto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 260 millones), América Latina y el Caribe (210 millones), Oriente Medio y Norte de África (150 millones), y Europa y Asia central (140 millones).

En la actualidad solo 14 países -todos ellos integrantes de las economías de ingreso alto- tienen leyes que otorgan a las mujeres los mismos derechos que a los hombres.

Ellos son Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia, a los que el estudio del Banco Mundial asignó en consecuencia 100 puntos.

Los puntajes más bajos en las economías analizadas por el Banco Mundial correspondieron a la Ribera Occidental del Jordán y Franja de Gaza (26,3 puntos), Yemen (26,9), Sudán y Qatar (29,4), Irán (31,3) y Afganistán (31,9 puntos).

En América Latina y el Caribe la igualdad ante la ley es mayor en Perú (95 puntos), Paraguay (94,4), Costa Rica (91,9), Ecuador (8,4) y, con 88,8 puntos, en Bolivia, El Salvador, México y Uruguay. La mayor de sus economías, Brasil, tiene un puntaje de 85, Chile de 80 y Argentina de 79,4.

Los más rezagados son Haití (61,3 puntos), Antigua y Barbuda (66,3), San Vicente y las Granadinas (68,1), San Cristóbal-Nieves (71,3) y Suriname (73,8 puntos).

El estudio del banco señala que la reducción de la brecha de género en empleo podría incrementar el producto interno bruto (PIB) per cápita a largo plazo en un promedio de casi 20 % en todos los países.

Según sus estimados, se agregarían ganancias económicas globales entre cinco y seis billones (millones de millones) de dólares si las mujeres iniciaran y ampliaran nuevos negocios al mismo ritmo que lo hacen los hombres.

En 2022 solo se registraron 34 reformas jurídicas hacia la igualdad de género en 18 países, lo que constituye el número más bajo desde 2001.

La mayoría de las reformas se centraron en extender las licencias remuneradas parentales y de paternidad, eliminar las restricciones al empleo de la mujer, y exigir la igualdad salarial.

Se calculó que harían falta otras 1549 reformas para alcanzar la igualdad jurídica de género en todas las áreas medidas por el informe, y al ritmo actual se necesitarían al menos otros 50 años, en promedio, para alcanzar esa meta..

Desde 1970, la puntuación promedio global de “La Mujer, la Empresa y el Derecho” ha mejorado en dos tercios, incrementándose de 45,8 a 77,1 puntos.

En la primera década de este siglo se lograron sólidos avances hacia la igualdad de género ante la ley. Entre 2000 y 2009, se introdujeron más de 600 reformas, alcanzando su punto máximo de 73 reformas anuales en 2002 y 2008.

Sin embargo, desde entonces el ritmo de las reformas se ha desacelerado, en particular en las áreas donde existen normas vigentes desde hace mucho tiempo, como en los derechos de las mujeres a la sucesión y de propiedad de bienes inmuebles.

Aunque se han alcanzado grandes logros en las últimas cinco décadas, “aún queda mucho por hacer en todo el mundo para garantizar que las buenas intenciones vayan acompañadas de resultados tangibles, es decir, la igualdad de oportunidades ante la ley para las mujeres”, concluyó el estudio del Banco Mundial.

En los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas el ODS5 es “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”.

La meta 5.a de ese ODS plantea “emprender reformas que otorguen a las mujeres igualdad de derechos a los recursos económicos, así como acceso a la propiedad y al control de la tierra y otros tipos de bienes, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales”.

A-E/HM

 

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