Terrorismo en Nigeria pasa de los machetes a los lanzacohetes

El último atentado con bomba de Boko Haram en la capital de Nigeria, Abuja, mató a 75 personas el 14 de abril. Cortesía: Ayo Bello

Los nigerianos empiezan a resignarse a una realidad en donde de  cada esquina puede salir un terrorista suicida, gracias al contrabando constante de armas sofisticadas que ingresan por las  permeables fronteras de este país de África occidental.

El primo de Ngupar Kemzy, Andy Nepli, de 32 años, le dijo que tenía previsto pasar las vacaciones de la Pascua cristiana con él.

Pero dos días después, el 14 de abril, Nepli se convirtió en una de las 75 personas que murieron por dos potentes explosiones en un terminal de autobuses repleto de gente en Nyanya, un suburbio de Abuja.

Los cuerpos quedaron tan destrozados que resultó muy difícil la identificación de muchas de las víctimas.

“Solo supimos que era mi primo cuando verificamos su ropa y su documento de identidad”, dijo a IPS Kemzy, que se apresuró a llegar a la escena del atentado. “Había restos humanos desperdigados por todo el lugar”, comentó.

Esa misma noche, 129 niñas fueron secuestradas en una escuela pública secundaria donde estaban internas en Chibok, en el estado de Borno, al noreste del país. Hasta ahora un total de 44 lograron huir o fueron liberadas, mientras el resto permanece en paradero desconocido.

Boko Haram, una organización que emplea la violencia con el fin de instalar un régimen islámico en Nigeria, se atribuyó la responsabilidad por el atentado. Se sospecha que también es responsable del secuestro de las colegialas.

El grupo extremista recurre al bombardeo, el secuestro, quema aldeas enteras y asesina a sus habitantes como parte de su estrategia.[pullquote]3[/pullquote]

Boko Haram opera principalmente en el noreste de Nigeria y se cree que tiene vínculos con la red extremista Al Qaeda en el Magreb islámico y con su aliado en Somalia, Al Shabaab.

Boko Haram y las “represalias sin controles de las fuerzas de seguridad de Nigeria” provocaron la muerte de 1.500 personas en el primer trimestre del año, según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional.

Además de la insurgencia fundamentalista islámica, otros grupos étnicos armados operan en el centro de Nigeria.

La crisis se recrudeció cuando los agresores pasaron de utilizar palos, machetes, garrotes y escopetas a armas más letales y avanzadas, como ametralladoras y granadas propulsadas por cohetes o lanzacohetes.

“Quienes utilizan estas armas modernas adquirieron una audacia que nunca habrían tenido con otras más rudimentarias”, sostuvo Steve Obodokwe, del Centro para el Medio Ambiente, los Derechos Humanos y el Desarrollo, en entrevista con IPS.

«Con las armas modernas, los grupos armados han sido capaces de reunir el coraje para atacar incluso a los cuarteles militares», dijo.

Se cree que el contrabando de armas se produjo como consecuencia de los conflictos armados en países como Libia y Mali.

El exministro nigeriano de Defensa, Olusola Obada, declaró que parte de las armas fueron saqueadas de los arsenales de Libia durante la crisis de 2011 que acabó con el asesinato del líder Muammar Gadafi, en el poder desde 1969.

También se cree que algunas de las armas, especialmente las que utiliza Boko Haram, ingresaron a Nigeria a través de la red de Al Qaeda.[related_articles]

«No está fuera de lugar sugerir que algunas de las armas en Nigeria fueron facilitadas por los grupos islamistas en Somalia y Malí”, señaló Obodokwe.

Con sus vínculos a Al Qaeda y un buen suministro de armas, Boko Haram realizó varias incursiones terroristas de alto perfil en Nigeria, como los ataques contra bases militares y los atentados con bomba de 2011 contra las sedes de la policía nacional y las Naciones Unidas en Abuja.

El éxito de Boko Haram alentó a otros grupos a tomar las armas contra sus rivales, sabiendo que las fuerzas de seguridad son incapaces de detenerlos, aseguró a IPS Ifeanyi Okechukwu, coordinador nacional de la Red para la Pacificación de África Occidental, que trabaja con organizaciones internacionales para impedir los conflictos armados.

El gran costo para Nigeria

International Crisis Group, una organización independiente que trabaja por la paz, asegura que solo la insurgencia de Boko Haram  provocó el “desplazamiento de cerca de medio millón de personas, destruyó cientos de escuelas y edificios del gobierno, y asoló la de por sí devastada economía del noreste, una de las zonas más pobres de Nigeria”.

La organización teme que la insurgencia se extienda “a otras partes del norte y llegue a Níger y Camerún, países débiles y mal equipados para combatir a un grupo islámico radical armado”.

Algunos nigerianos comienzan a perder la fe en la capacidad de las fuerzas de seguridad para detener a Boko Haram y otros grupos extremistas. Pero el gobierno asegura a la población que va a ganar la guerra contra el terrorismo.

«El terror no impedirá que Nigeria se mueva. Los terroristas y quienes los patrocinan nunca impedirán que este país se mueva”, declaró el presidente  del país, Goodluck Jonathan, durante un encuentro político, un día después de los atentados de la estación de autobuses de Abuja.

Nigeria celebrará elecciones generales el próximo año.

En este país la campaña electoral se caracteriza por políticos que arman a sus partidarios en su búsqueda del poder. Pero con tantos grupos armados y armas de fuego ilegales en circulación, la preparación para los comicios de 2015 podría llegar a ser demasiado para Nigeria.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe