PAKISTÁN: Crece letalidad de bombas del Talibán

Para incrementar su campaña de terror en el norte de Pakistán, el movimiento islamista Talibán comenzó a lanzar bombas con químicos tóxicos que dejan deformes a sus víctimas.

Las bombas del Talibán son ahora aun más mortales. Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS
Las bombas del Talibán son ahora aun más mortales. Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS
"Las nuevas técnicas diseñadas por los combatientes tienen el objetivo de dejar serias heridas en los sobrevivientes de las explosiones. (Las víctimas) desarrollan contracturas (musculares permanentes) y deformidades físicas", explicó a IPS el cirujano Muhammad Tahzeebullah, del Hospital Lady Reading en Peshawar.

El Talibán cuenta con expertos que fabrican explosivos capaces de causar graves heridas, indicó. "En los últimos dos años, hemos notado que las víctimas terminan desarrollando más complicaciones y discapacidades".

Khalid Khan, oficial del equipo de desactivación de explosivos, dijo que el Talibán había creado manuales especiales para fabricar bombas, que son utilizados en sus centros de entrenamiento en las Áreas Tribales Federalmente Administradas (FATA).

Los manuales enumeran los equipos e insumos necesarios para crear una fábrica de bombas.
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"Los campamentos que imparten entrenamiento a los atacantes suicidas y a otros para colocar explosivos han desarrollado manuales escritos en pashtún, urdu, persa y árabe, explicando cómo conseguir los ingredientes y hacer las bombas", señaló.

Khan indicó que la facilidad para obtener materiales incendiarios, como el magnesio, el potasio y el sodio, han facilitado el trabajo del Talibán.

Solo 10 por ciento de los heridos en los ataques del movimiento islamista sobreviven, y por lo general quedan deformes, señaló.

En Pakistán, al menos 35.000 personas han muerto en los últimos años, entre ellas 5.000 soldados, en ataques suicidas con bombas del Talibán, cuyos combatientes se escondieron en las FATA tras ser expulsados de Afganistán por las fuerzas de Estados Unidos en 2001.

Para mediados de 2005, el Talibán estaba ya luchando contra las fuerzas del gobierno pakistaní y atacando mercados, tiendas de música y cibercafés. Luego pasaron a atentar contra mezquitas y funerales.

El año pasado, Estados Unidos presionó a Pakistán para que frenara la distribución de productos que pudieran ser usados en explosivos caseros, el arma más efectiva del Talibán contra las fuerzas occidentales en Afganistán.

Mezclar potasio, nitrógeno, azúcar, urea y glicerina en explosivos causa heridas complejas y profundas, dijo el profesor Nasir Shah, del Colegio Médico de Bannu. Los insurgentes ganaron experiencia en fabricar las bombas, que son más mortales que antes, reconoció.

Omar Ali, de 15 años, sobreviviente de un ataque suicida en agosto del año pasado, podría afrontar una larga agonía debido a las heridas sufridas.

"Sus lesiones parecían normales, pero los químicos mezclados en los explosivos le causaron septicemia, y probablemente morirá", lamentó el cirujano Jamil Anwar, del Complejo Médico de Hayatabad.

"La única forma de minimizar las posibilidades de una infección profunda es trasladar lo antes posible a las víctimas a los hospitales para asegurar que las heridas sean limpiadas", dijo el cirujano a IPS.

Sin embargo, la mayoría de los lesionados son transportados demasiado tarde, permitiendo que los químicos penetren y causen serios daños o infecciones, añadió.

Las lesiones causadas por armas de fuego o accidentes de tráfico, aun cuando sean severas, son más fáciles de tratar que las provocadas por los atentados del Talibán, ejemplificó.

Tariq Khan, cirujano plástico en el Hospital Escuela de Khyber, en Peshawar, dijo que los explosivos en base a fósforo eran los más mortíferos.

"Las heridas por quemaduras normales responden a los antibióticos, pero las causadas por explosivos caseros con nitrógeno y potasio son incurables, y las víctimas por lo general mueren aun si tienen lesionado solo 10 por ciento de sus cuerpos", afirmó.

Sirajuddin Syed, del Departamento de Accidentes y Emergencias en el Hospital Lady Reading, dijo que las bombas producían monóxido de carbono y retardaban la capacidad de oxigenación de la sangre.

"El humo de esos explosivos penetra el cuerpo y retarda el proceso de oxigenación, por lo cual los pacientes entran en coma y mueren", explicó.

"Desde 2005 hemos admitido a 1.319 personas heridas por atentados terroristas con bomba, y 50 por ciento de estas murieron", informó Syed. "En nuestra experiencia, las heridas causadas por pólvora y metralla son curables, pero no las provocadas por las bombas del Talibán".

En respuesta a la estrategia de los islamistas, un nuevo centro de última generación está siendo construido en el Complejo Médico de Hayatabad a un costo de 11,5 millones de dólares para tratar a las víctimas de los ataques terroristas en Afganistán y Pakistán.

La Sala de Quemaduras, Traumas y Reconstrucción Benazir Bhutto Shaheed, con 120 camas, solo tratará a afganos y pakistaníes con heridas provocadas en ataques terroristas.

La sala lleva el nombre de la exprimera ministra pakistaní (1988-1990) asesinada en un atentado con bomba en diciembre de 2007.

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