POLÍTICA-CUBA: Castro se enfrenta a EEUU y a la UE

El presidente de Cuba, Raúl Castro, confirmó los peores pronósticos sobre la situación económica de su país, en un contexto internacional que podría complicarse aún más tras su rechazo a aceptar demandas en torno a los derechos humanos.

Dando quizás la razón a quienes observan que en Cuba luego de cada crisis viene el "atrincheramiento", Castro dijo tajante que su gobierno no cederá "jamás al chantaje, de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, pase lo que pase", en referencia a exigencias de los gobiernos de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos.

"Tenemos derecho a defendernos. Si pretenden acorralarnos, sepan que sabremos parapetarnos, en primer lugar en la verdad y los principios", añadió, al aludir en su discurso a lo que calificó de "descomunal campaña de descrédito contra Cuba", a raíz del fallecimiento de un recluso que realizó un prolongado ayuno voluntario.

Castro se refirió, sin nombrarlo, al caso de Orlando Zapata, quien murió el 23 de febrero luego de permanecer sin ingerir alimentos por más de 80 días en la cárcel, en demanda, según sectores disidentes, de que se le reconociera como "preso de conciencia", categoría que recibió de Amnistía Internacional.

El mandatario sostuvo que Zapata era un sancionado a privación de libertad en 14 causas por delitos comunes, "devenido, por obra y gracia de la mentira repetida y el afán de recibir apoyo económico desde el exterior, en un "disidente político", que fue incitado a mantener una huelga de hambre con demandas absurdas".

En cuanto a Guillermo Fariñas, un opositor que comenzó un ayuno el 24 de febrero en su hogar de la central ciudad de Santa Clara, Castro sentenció, también sin nombrarlo, que pese a tanta calumnia no está en prisión y en el pasado cumplió sanción por delitos comunes.

"Al igual que en el caso anterior, se está haciendo lo posible por salvarle la vida, pero si no modifica su actitud, autodestructiva, será responsable, junto a sus patrocinadores, del desenlace que tampoco deseamos", señaló Castro, quien fustigó el "doble rasero" de quienes en Europa guardan silencio frente a violaciones cometidas por Estados Unidos. El gobernante de esta isla caribeña habló el domingo, al término del noveno Congreso de la Unión de Jóvenes Comunista (UJC), la organización juvenil del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) que agrupa a unos 600.000 militantes.

Esta cita era esperada como antesala del sexto Congreso del PCC, postergado desde 2002.

Pero el mandatario cubano no brindó fecha probable para la realización de ese encuentro, considerado crucial en la actual coyuntura que vive el país, ni de la Conferencia Nacional que debería precederle, facultada para incorporar nuevos miembros a los organismos de dirección del PCC y separar a quienes considere conveniente.

Hasta el momento, el primer secretario de esa organización partidista, única permitida en el país, sigue siendo Fidel Castro, quien enfermó en julio de 2006 y dejó definidamente la presidencia en 2008.

En febrero de 2008, el parlamento eligió para ese cargo a Raúl Castro, el hermano menor del histórico líder de la Revolución Cubana.

Raúl Castro, segundo secretario del PCC, aseguró que ya está en marcha la actualización del modelo económico "con el propósito de sentar las bases de la irreversibilidad y el desarrollo del socialismo cubano" y reconoció que "algunos compañeros a veces se desesperan, deseando cambios inmediatos en múltiples esferas".

"Comprendemos esas inquietudes, que por lo general se originan en el desconocimiento de la magnitud de la tarea que tenemos por delante, la profundidad y complejidad de las interrelaciones entre los diferentes factores del funcionamiento de la sociedad que deberán modificarse", indicó.

Economistas consultados por IPS coinciden en que las transformaciones dispuestas hasta ahora, algunas desde la esfera institucional y otras con un carácter más estructural, no cubren todas las necesidades del país ni representan un cambio substancial del modelo económico.

Las modificaciones pendientes y esperadas por la población van desde una reforma migratoria que elimine los obligatorios permisos de viaje al extranjero para los ciudadanos cubanos residentes en el país, hasta la eliminación de la dualidad monetaria y la libre compra-venta de bienes inmuebles y automóviles. "Debemos evitar que por apresuramiento o improvisación, tratando de solucionar un problema, causemos otro mayor. En asuntos de envergadura estratégica para la vida de toda la nación no podemos dejarnos conducir por emociones y actuar sin la integralidad requerida", sentenció Castro.

El gobernante describió la situación económica como muy compleja e insistió en que la "batalla" por resolverla constituye la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los militantes partidarios, "porque de ella depende la sostenibilidad y preservación" del sistema social cubano".

Entre los problemas que lastran la economía cubana mencionados por Castro figuran la insuficiente producción agrícola, corrupción y déficit de mano de obra en áreas vinculadas directamente con la producción, en tanto en otros sectores existe sobreempleo.

"Sin una economía sólida y dinámica, sin eliminar gastos superfluos y el derroche, no se podrá avanzar en la elevación del nivel de vida de la población ni será posible mantener y mejorar los elevados niveles alcanzados en la educación y la salud que gratuitamente se garantizan a todos los ciudadanos", alertó.

Cuba pasa además por dificultades para acceder al financiamiento internacional, situación agravada por la reducción de los precios de sus principales productos de exportación, lo cual obligó a reducir en 37 por ciento las importaciones en 2009, entre otros ajustes.

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