CAMBIO CLIMÁTICO: Se derrite la nevera

La cada vez más caliente región del polo Ártico está desestabilizando el clima de la Tierra en formas que la ciencia recién está comenzando a comprender.

El mundo entero está siendo afectado y, sin una acción urgente para reducir las emisiones de gases invernadero, podría haber un catastrófico e irreversible cambio climático, alertaron destacados científicos en un informe presentado este miércoles en esta ciudad suiza.

"Es clave conocer las plenas consecuencias del recalentamiento del Ártico, y ésta es una revisión sin precedentes" sobre el tema, dijo a IPS Martin Sommerkorn, investigador y asesor sobre cambio climático del Fondo Mundial para la Naturaleza.

"Para decirlo en forma simple: si no mantenemos lo suficientemente frío el Ártico, las personas de todo el mundo sufrirán los efectos", resumió.

El aumento de más de un metro en el nivel del mar, las inundaciones que afectan a una cuarta parte de la población y los cambios climáticos extremos son lo que nos espera si se mantiene el actual ritmo de emisiones, alerta el informe "Reacciones climáticas del Ártico: repercusiones globales".
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El recalentamiento del Ártico tendría más amplias y más graves consecuencias de lo que se cree, según indican las investigaciones científicas de los últimos tres años, incluyendo el propio estudio del Año Internacional Polar 2008-2009.

"Hay una gran posibilidad de que un Ártico recalentado agrave el cambio climático", dijo Sommerkorn, quien actuó como editor del informe, escrito por 10 de los principales expertos en clima del mundo.

Las regiones polares son fundamentales para el clima del planeta. En los últimos 40 años, el Ártico comenzó a derretirse y las temperaturas a aumentar al doble de ritmo que en cualquier otra parte del mundo.

Cada verano boreal, el congelado océano Ártico se derrite más y más, y podría quedar sin hielo en menos de una década.

Como sucedería al abrir la ventana de una habitación durante el invierno, los que están más cerca serán los más afectados, pero incluso los más alejados sufrirán las consecuencias. El informe pronostica cambios en las temperaturas y en los patrones de precipitaciones en Europa y en América del Norte, afectando la agricultura, la silvicultura y los suministros de agua.

"Las sequías podrían ser peores en California y en el sudoeste estadounidenses. Los inviernos podrían ser más húmedos en el mar Mediterráneo y más secos en Escandinavia si se produce un continuado recalentamiento en el Ártico", dijo Sommerkorn, radicado en Oslo.

Más alarmante es la probabilidad de que un Ártico más caliente emita grandes volúmenes de carbono y metano actualmente albergados en los suelos congelados llamados permahielos, y que contienen al menos tres veces más de carbono que la atmósfera.

Los niveles de metano atmosférico, un gas invernadero particularmente potente, han ido incrementando en los últimos dos años, y este incremento se produciría por un recalentamiento de los permahielos.

El informe muestra que los primeros dos o tres metros de los permahielos a lo largo de toda la región del Ártico probablemente se derretirán para el año 2100. La cantidad de carbono y metano que podría liberarse todavía es desconocida, pero sería más que suficiente para elevar las temperaturas globales aun más.

"Ya estamos observando un derretimiento del permahielo en muchas partes del Ártico", señaló.

Peor aun es la potencial liberación de los enormes depósitos de hidratos de metano (gas natural congelado) debajo del océano Ártico. En ambientes muy fríos o de alta presión, las moléculas de metano quedan atrapadas en el agua congelada. Cuando ésta se calienta, el hielo se descompone y libera el gas. Si se enciendo un fósforo sobre el hielo, éste literalmente arde.

El metano ya está saliendo a la superficie en la costa del este siberiano, según las últimas investigaciones. Esta agua, con menos de 50 metros de profundidad, podría recalentarse y liberar metano, aunque esto todavía no ha sido confirmado.

"Lo que sabemos es que los niveles mundiales de metano han ido aumentando en los últimos dos o tres años", dijo Sommerkorn. Y las temperaturas en el este de Siberia ahora están muy cerca de las que se necesitan para que los hidratos se derritan.

El mes pasado, otros investigadores descubrieron 250 columnas de gas metano saliendo del suelo marítimo al oeste del archipiélago de Svalbard, en el norte de Noruega.

"Lo que el informe deja en claro es que lo que sucede en el Ártico afecta al resto del mundo", dijo el co-autor del trabajo, Mark Serreze, investigador del Centro Nacional de Información sobre Nieve y Hielo del central estado estadounidense de Colorado.

"Los cambios que estamos viendo no son totalmente inesperados. Simplemente están ocurriendo más pronto", dijo Serreze a IPS.

Si comienzan a derretirse grandes áreas de los permahielos, "será una muy mala noticia para la humanidad", señaló.

"El mundo es un lugar muy pequeño y no hemos sido buenos administradores. El cambio climático es un síntoma de esta pobre administración", sostuvo.

El informe llama a acciones urgentes, como establecer un tope mundial a las emisiones de carbono entre 2013 y 2017 para mantener el recalentamiento planetario por debajo de los dos grados centígrados.

Esto implica que los países industrializados deberían reducir sus emisiones al menos 40 por ciento para 2020 respecto de sus emisiones en 1990, y los del Sur en desarrollo 30 por ciento.

"Las reducciones necesarias son un gran desafío", reconoció Sommerkorn.

Sin embargo, los líderes no deberían dudar porque proteger el ambiente es también una solución a la crisis económica y la única vía a un futuro sostenible, coincidieron los expertos. El tratado sobre cambio climático que será negociado en diciembre en Copenhague debe responder a la urgencia expuesta en el informe, señalaron.

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