REFUGIADOS-COSTA RICA: Atrapado en la terminal

Alguna vez la realidad se hizo ficción. Ahora una historia similar sale de la pantalla y se instala en la principal puerta de entrada a Costa Rica. Es la que protagoniza el cubano José Ángel Roque, retenido desde el 4 de diciembre en la zona de tránsito del aeropuerto internacional Juan Santamaría.

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Un excesivo acento cubano puso en guardia a las autoridades migratorias costarricenses ante el hombre que presentaba un pasaporte que lo identificada como originario de El Salvador. Ese documento, que resultó ser falso y que luego se supo había costado 1.000 dólares, abortó el viaje de Roque con escala también en Lima y destino fianl en Ecuador, según su boleto.

Apenas un familiar suyo residente en Costa Rica supo de su detención, se puso en contacto con un abogado, quien detuvo la lógica deportación a Cuba mediante la presentación de un hábeas corpus.

La Sala IV del Tribunal Constitucional ordenó entonces a Migraciones que debía evitar que Roque abandonase el país hasta que se resuelva el refugio político que ha solicitado. Simultáneamente, instó a mejorar las condiciones en las que se encuentra el retenido.

Migración lo rechazó en primera instancia el 13 de este mes. Ahora será la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica la que también presentará un hábeas corpus a favor de Roque, por entender que las autoridades violaron normas migratorias en este caso, según medios de comunicación locales.
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Así, casi dos meses después de su llegada, este cubano que declara ser técnico en electrónica de aviación continúa retenido en la llamada pecera, una sala minúscula en el área de tránsito del principal aeropuerto costarricense.

El caso, que ha llamado la atención internacional, se le parece y en mucho a la odisea vivida por el refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri, quien permaneció en el aeropuerto francés París-Charles de Gaulle de 1988 a 2006, buena parte de ese tiempo porque no podía demostrar su identidad y las autoridades no le permitían ingresar al país ni tenían lugar a dónde repatriarlo.

Esa historia, pese a superar la ficción, fue tomada con nombres y sitios cambiados por el estadounidense Steven Spielberg para filmar "La Terminal", con Tom Hanks como el refugiado de Europa oriental que debe "pernoctar" por meses en el aeropuerto de Nueva York por una combinación de hechos nefastos, como un golpe de Estado en su país y la necedad de un burócrata.

Al igual que Nasseri-Hanks, el electricista cubano debe ingeniárselas para vivir en su improvisada residencia. Las condiciones no son buenas, aunque han ido mejorando poco a poco, dice ante la consulta de IPS.

Últimamente le facilitaron un camastro, con lo cual ahora no tiene que juntar unas butacas de la terminal para dormir por las noches, y "me han llevado a ducharme cuatro veces a una zona aeroportuaria", narró Roque.

También indica que apenas tiene contacto con el exterior del aeropuerto, auque ha sido visitado por periodistas, entre ellos IPS. Su abogado, Carlos Segura, se quejó en los primeros días de que apenas se le dejaba visitar a su cliente.

Para compensar esa soledad, Roque mantiene buenas relaciones con los agentes que le custodian las 24 horas del día, al igual que con los trabajadores del aeropuerto. "He hecho amistad con algunos y me han regalado camisetas, pantalones", apuntó.

"Ha habido solidaridad", añadió, tras señalar que ese personal aeroportuario se ha ofrecido a firmar una carta como ciudadanos costarricenses pidiendo que finalmente lo dejen ingresar legalmente al país.

Roque afirma que abandonó Cuba por motivos políticos, debido a sus protestas contra el sistema imperante en ese país, y asegura que por ello fue tres veces preso. Declara que formó parte del "Proyecto Varela", impulsado por Oswaldo Payá, del Movimiento Cristiano de Liberación, quien con el aval de 11.000 firmas propuso sin éxito cambios al sistema socialista.

"La presión era muy grande, por eso decidí salir" de Cuba, sostuvo.

Costa Rica y El Salvador son los únicos países de América Latina que tienen las relaciones diplomáticas interrumpidas con esa isla caribeña, sólo hay contactos consulares. Sin embargo, en los últimos años ha existido un incremento en las conversaciones bilaterales.

"Hemos apelado el rechazo y esperamos que lo revoquen, porque está muy mal fundamentado", explicó a IPS el abogado Segura, pues a su juicio contradice los principios fundamentales del refugiado en el derecho internacional.

Además se queja de que "ninguna ley en Costa Rica dice que Migración pueda delegar la soberanía territorial en una empresa de aviación, lavándose las manos". El cubano solicitante de asilo está custodiado por un guardia de la propia aerolíneas TACA, compañía en la que arribó al país.

Tras la apelación, el caso llegará a manos de la ministra de Seguridad Pública, Janina del Vecchio. El abogado defensor y el propio Roque se manifiestan optimistas sobre el resultado final de la disputa legal.

Pienso que no serán tan injustos en no darme el refugio. Nunca pensé que en un país que hay democracia y libertad me fuera a pasar esto, que me fueran a denegar la entrada", comentó Roque.

Sin embargo, el director general de Migración de Costa Rica, Mario Zamora, no comparte esta óptica de los hechos. "La Sala IV se pronunció ante el hábeas corpus, que indica que la pretensión de ingresar al país está fuera de lugar".

El letrado del cubano afirmó que Migración niega la prueba testimonial de Roque "y rechazan sus testigos de antemano".

Pero Zamora afirma que "se ha valorado el caso". Se le entrevistó ante un funcionario del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), y el de Migración que realizó la entrevista encontró "inconsistencias muy serias", explicó.

Agrega que Roque salió de Cuba "sin oposición" de las autoridades, pues tiene autorización legal para ello con su pasaporte cubano, pero trató de entrar a Costa Rica con un documento falso. De ese modo trató de evitar que se le solicitara la visa de ingreso que exigen en este país a las personas procedentes de la isla, no así a los salvadoreños.

Además, "hasta el 5 de este mes no presentó la solicitud de refugio", puntualizó. "Para nosotros, es un caso más de personas que intentan ingresar al país sin cumplir con los trámites migratorios", y así se lo han comunicado al máximo representante del Acnur en suelo costarricense, Jozef Merkx.

La diferencia radica en que la Convención de Ginebra sobre refugiados de 1951 dice que a las personas en esa condición no se les podrá penalizar por tratar de entrar a un país con documentación falsa.

"Si me deniegan aquí el refugio, me devuelven a Cuba", donde iría preso, señala, por su parte, Roque.

La encargada de refugiados del Acnur en Costa Rica, Karine Ruel, comentó a IPS que visitaron a Roque el 30 de diciembre y constataron "que no reunía las condiciones mínimas exigidas por los derechos humanos".

Ruel se mostró decepcionada por el trato que Migración ha dado a este ciudadano cubano.

Estimaciones del Acnur indican que en Costa Rica hay 12.000 refugiados, contando los que ya cuentan con residencia regular, 10.000 de los cuales proceden de Colombia, mientras que le siguen en cantidad cubanos, así como los nicaragüenses y venezolanos que llegaron al país en la década del 80. En total existen de unas 40 nacionalidades.

Actualmente hay peticiones de refugio, en general son víctimas de violencia de género u otras cuestiones que el Estado de origen no pueden proteger, pero casi ninguna por causas políticas.

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