POLÍTICA-PARAGUAY: Entre la cruz y la espada

El ex obispo Fernando Lugo, candidato presidencial de una alianza opositora que buscará en los comicios de 2008 en Paraguay terminar con la hegemonía de 60 años del Partido Colorado, debe afrontar la amenaza que le plantea un «preso político», surgido de esa agrupación y ex general del ejército.

Si la justicia resuelve dejar en libertad al ex militar Lino Oviedo, quien quedaría así habilitado para participar en las elecciones, las posibilidades de triunfo de Lugo se verían comprometidas. Y mucho, según analistas políticos.

Los observadores coinciden en que la libertad de Oviedo, preso a causa de un golpe fallido en abril de 1996, es inminente. Destacan la inusual celeridad empleada para destrabar en las últimas semanas dos de los tres procesos judiciales que pesan en su contra.

"Es una decisión política que afectará no sólo la candidatura de Lugo sino todo el mapa político de Paraguay", advirtió ante IPS el analista Horacio Galeano Perrone.

Los allegados a Oviedo no niegan su deseo de competir en los comicios generales de abril del próximo año, cuando se elija presidente, vicepresidente, 45 senadores, 80 diputados y 17 gobernadores departamentales (provinciales) para un nuevo período de gobierno de cinco años.
[related_articles]
El senador Enrique González Quintana, presidente del partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), fundado por Oviedo, dijo a IPS que "la justicia tarda, pero llega, y creemos que muy rápido recuperará su libertad y podrá presentar su candidatura".

Oviedo, sin embargo, debe resolver primero las trabas judiciales a sus aspiraciones, lo que parece ir viento en popa.

El 23 de julio, la Corte Suprema de Justicia le concedió el hábeas corpus en la causa por el llamado "marzo paraguayo", en la que se lo acusa de ser el autor intelectual de la muerte de siete manifestantes en los incidentes producidos luego del asesinato del entonces vicepresidente Luis María Argaña, en marzo de 1999.

Una semana antes, la Corte también ordenó la libertad condicional del ex militar en el juicio en el que se le imputa la autoría intelectual de ese magnicidio.

El líder natural de Unace, partido que integra la Concertación Nacional opositora que lleva a Lugo como candidato, continuará por el momento preso en el penal militar donde cumple el tercer año de una condena de 10 por el intento de golpe contra el presidente Juan Carlos Wasmosy (1993-1998).

Este caso está en revisión en la Corte Militar, que depende en última instancia del presidente Nicanor Duarte Frutos en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

Oviedo solicitó su libertad condicional, un beneficio que se concede a los condenados a penas mayores de cuatro años según el Código Penal Militar.

Sus asesores legales argumentan que contando el período en el que Oviedo estuvo preso en Brasil, poco antes de su regreso a Paraguay en 2004 tras haber permanecido refugiado ilegalmente en ese país, ya suman cinco años y cuatro meses de privación de libertad, con lo que se cumpliría el requisito que beneficia a los militares paraguayos enviados a prisión.

El Congreso legislativo también está estudiando un proyecto de ley de amnistía para el ex militar, presentado por Unace. En caso de resultar aprobado, significaría la luz verde para la candidatura de Oviedo.

"Es una cuestión política y Duarte Frutos tiene ahora las riendas del caso", explicó Galeano Perrone. La intención del gobierno es favorecer la salida de prisión del ex militar para dividir el voto opositor, agregó.

Otros analistas no descartan una alianza entre el oficialismo y Oviedo, quien según algunas encuestas tendría una intención de voto de 15 por ciento, suficiente para definir la elección a favor de sus eventuales "compañeros de ruta".

La aspiración de que Oviedo sea candidato choca con la decisión de la Concertación que, por mayoría, aprobó una fórmula liderada por Lugo, quien llevará como compañero de fórmula a un dirigente del Partido Liberal Radical Auténtico, considerado la segunda fuerza política de este país.

La alianza opositora está integrada por 10 agrupaciones. Tres de ellas, Unace, Patria Querida y el Partido Independiente votaron en contra de ese binomio, lo que produjo roces internos entre los principales dirigentes.

El analista político Alfredo Boccia dijo a IPS que "el gran perjudicado con la libertad de Oviedo será Lugo".

"El principal problema es que la Concertación no tiene nada que ofrecerle a Oviedo. La vicepresidencia la reclaman los liberales y, en teoría, la presidencia del Senado se la prometieron al dirigente de Patria Querida Pedro Fadul. Queda la Cámara de Diputados, pero no creo que Oviedo se conforme con eso", agregó.

Boccia afirmó que la otra opción es que Oviedo se lance por fuera de la Concertación, lo que debilitaría el caudal electoral de Lugo.

Una encuesta publicada a principios de este mes por el diario local ABC Color otorgó al ex obispo más de 50 por ciento de la intención de voto. Lugo aparece así como el único capaz de aglutinar a diferentes sectores para disputar la presidencia y poner fin a la hegemonía del Partido Colorado.

El ex obispo pertenece a una familia opositora a la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989). Estudió ciencias sociales en Roma, se dedicó a la docencia universitaria y fue nombrado obispo de la diócesis de San Pedro del Ycuamandiyú, una de las regiones más pobres y olvidadas del país, donde permaneció entre 1994 y 2005.

El 21 de diciembre de 2006, este seguidor de la Teología de la Liberación presentó su renuncia al obispado y al sacerdocio, pero no le fue aceptada por el Vaticano, que en enero de 2007 lo suspendió "a divinis" sin posibilidad de volver a la condición de laico. La Constitución paraguaya prohíbe a todo religioso de cualquier fe ejercer la presidencia o vicepresidencia del país.

Lugo representa una heterogénea coalición opositora, a la cual define como "la unidad dentro de la diversidad". Quizás una poco feliz elección de términos: dictadores latinoamericanos abrazaron esa definición, como el argentino Jorge Rafael Videla, quien la tomó como estandarte del llamado por los militares "proceso de reorganización nacional" que dejó 30.000 detenidos-desaparecidos entre 1976 y 1983.

"La unidad de todas las fuerzas democráticas y progresistas es la única salida para transformar el país de manera profunda y generalizada y dar respuestas apropiadas a los grandes desafíos que plantea la sociedad paraguaya", dijo Lugo en un discurso.

El ex obispo lideró la oposición contra el Área de Libre Comercio de las Américas auspiciada por Estados Unidos, promovió la creación del movimiento social Frente de Defensa de la Soberanía y la Vida.

También lideró una campaña lanzada a mediados de 2006 a favor de la recuperación del control paraguayo sobre las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, en las que este país es socio de Brasil y Argentina, respectivamente.

Roberto Paredes, autor del libro "¿Adónde va Paraguay?", señaló que, si fuera necesario definir a Lugo ideológicamente, "se podría decir que su discurso y su accionar se inscribe en el marco de lo que propone la socialdemocracia".

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe