AMBIENTE-BOLIVIA: El lucachi, símbolo de la conservación

El hallazgo en Bolivia de una nueva especie de mono tití, bautizado con el nombre científico Callicebus aureipalatti, es un llamado de atención a los humanos sobre la responsabilidad que tenemos para la conservación de las áreas silvestres, aseguran sus descubridores.

El mono, conocido con el nombre común de lucachi, fue identificado a fines de 2004 en la ribera oeste del río Beni, en la noroccidental reserva boliviana Parque Nacional de Madidi, por el británico Robert Wallace y el boliviano Humberto Gómez.

El anuncio oficial del hallazgo se hará en septiembre en la revista especializada Primate Conservation, editada en Estados Unidos, que publicará un artículo de Wallace y Gómez, científicos de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés) con sede en Nueva York.

”El descubrimiento de este mono debe servirnos para que reflexionemos sobre la importancia de la vida silvestre para la salud de la humanidad y el esfuerzo y recursos que necesitamos a largo plazo para conservarla y evitar su depredación”, dijo Wallace a Tierramérica.

El regocijo en la comunidad científica mundial es grande, pero coexiste con una gran preocupación por la inminente desaparición de otros primates en África, Asia y América Latina, entre ellos el gorila (Gorilla gorilla) y el chimpancé (Pan troglodytes verus).

Wallace consideró que ”el hecho de que hoy en día se puedan encontrar nuevas especies de monos en áreas silvestres del mundo demuestra que todavía hay mucho por conocer en la naturaleza del planeta, y en cuanto a Bolivia, representa un símbolo tangible del valor y particularidad del Parque Madidi como el área más biodiversa del mundo”.

La palabra ”aureipalatii”, usada para nombrar a la nueva especie de mono, significa ”palacio de oro”. Se trata de la traducción al latín del nombre inglés Golden Palace, correspondiente a un casino de Internet que fue el mayor donante, con 650.000 dólares, a un fondo fiduciario para la conservación del lucachi y de su hábitat natural, en un concurso mundial organizado del 24 de febrero al 4 de marzo.

Wallace describió a Tierramérica algunas características del mono como su bella corona de pelo dorado, una fuerte coloración anaranjada en cuello y pecho, patas rojizas y larga cola. Este tití mide menos de cincuenta centímetros, pesa un kilogramo y le gusta comer frutos.

”Viven en pequeños grupos, son monógamos, las familias no superan los cuatro miembros y se encuentran en la parte más tupida de la selva. Por las mañanas, las parejas intercambian una especie de canto y se dan interminables abrazos”, explicó.

En la identificación del lucachi, la WCS trabajó en sociedad con el ente estatal boliviano Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) y la privada Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia (Fundesnap).

En octubre de 2004, biólogos de la WCS descubrieron en África otra especie de primate, bautizada Lophocebus kipunji, cerca del Parque Nacional Kitulo en Tanzania.

En el mundo sobreviven en la actualidad 626 especies de primates. De ellas, 133 son latinoamericanas, y de éstas 23 habitan en Bolivia, incluyendo al lucachi, con cuyo hallazgo suman 30 las especies de tití descritas en América Latina.

El Madidi, establecido en 1995 y ”una joya del mundo” según Wallace, tiene más de un millón 800 mil hectáreas y es compartido por más de 3.500 nativos tacana, chupianones, lecos y esse-ejas.

La impresionante diversidad de ecosistemas del parque abarca desde bosques tropicales hasta pastizales andinos. Es una franja altitudinal en excelente estado de conservación de 180 a 6.000 metros sobre el nivel del mar, y posee una extensión importante de sabanas vírgenes.

Los compañeros de hábitat del lucachi son, según Sergio Eguino, director de Fundesnap, poblaciones saludables de jaguares (Panthera onca), londras (Pteronura brasiliensis), jucumaris u osos fronterinos (Tremarctos ornatus), más de mil especies de aves, grandes cantidades de orquídeas raras y otras plantas únicas.

En Madidi hay unas 1.100 especies de aves, la diversidad más importante registrada en el mundo, y más de 5.000 especies vegetales.

Wallace alaba la convivencia armoniosa de las poblaciones originarias de Madidi con la naturaleza, y su adaptación a la conservación, uso y explotación sostenible del parque.

Actualmente los pobladores producen café, cacao, miel e incienso, y se estudia un plan de manejo sostenible para la explotación de la madera, a fin de evitar cualquier tentación de tala ilegal al servicio de intereses foráneos que en más de una ocasión han intentado depredar la reserva.

El parque es considerado además uno de los 10 mejores lugares del mundo para el ecoturismo y el turismo de aventura.

* El autor es colaborador de Tierramérica. Publicado originalmente el sábado 28 de mayo por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

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