AMERICA CENTRAL-EEUU: Pacto comercial avanza hacia ningún lugar

El gobierno de Estados Unidos firmará este viernes el acuerdo de libre comercio con cinco países de América Central, pero representantes del opositor Partido Demócrata advierten que el Congreso legislativo lo rechazará.

Portavoces demócratas pronosticaron que el convenio está condenado al fracaso, porque el gobierno de George W. Bush no consultó al Congreso ni negoció buenas condiciones laborales para los trabajadores centroamericanos y estadounidenses.

El representante Sander M. Levin, líder de los demócratas en el subcomité a cargo del asunto, sostuvo que el acuerdo ”es un tren de medianoche a ningún lugar, tanto en un año electoral como en cualquier otro”.

Levin no cree que el gobierno logre conquistar el voto de entre 25 y 30 diputados demócratas. Ese apoyo es esencial para sustituir el de los republicanos que se opondrán al acuerdo porque abre el mercado estadounidense a los textiles, el azúcar y los cítricos centroamercianos.

Los representantes Charlie Rangel y Xavier Becerra se unieron a Levin para emitir este jueves una declaración en que se considera al tratado (Cafta, por sus siglas en inglés) ”una oportunidad perdida” porque no contribuiría a crear trabajos para combatir la pobreza.

El acuerdo, que asocia a Estados Unidos con Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, reduciría los aranceles a los productos estadounidenses vendidos en esos países y promovería corrientes comerciales de ida y vuelta.

El convenio fue elaborado a imagen y semejanza del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés) entre México, Canadá y Estados Unidos. Para los críticos, ese acuerdo no mejoró la calidad de vida de millones de mexicanos pobres y costó miles de empleos estadounidenses y canadienses.

El Cafta es considerado piedra angular de la más amplia Area de Libre Comercio de América (ALCA), que negocian 34 países, todos los del continente excepto Cuba.

Aún está por verse cuándo el presidente Bush someterá el acuerdo al Congreso, que tendrá entonces 90 días para darle trámite.

El convenio será firmado en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, con la asistencia de los ministros de Comercio de los países en cuestión.

El gobierno planea enviar al Congreso en un solo paquete el Cafta y un acuerdo que involucrará a esos seis países con República Dominicana, que se anunciará cuando terminen las consultas bilaterales.

De confirmarse la constitución de ese bloque, quedaría formado el segundo mercado exportador a Estados Unidos en América Latina, detrás de México.

”El Cafta promoverá las exportaciones estadounidenses a un gran mercado, y apoyará la continua apertura y la democracia de América Central”, dijo el representante comercial de Estados Unidos, Robert B. Zoellick, en una declaración.

”El acuerdo reforzará las reformas de libre mercado en la región y también fortalecerá el estado de derecho y el desarrollo sustentable”, aseguró.

Pero organizaciones de la sociedad civil de Estados Unidos y América Central dieron la voz de alarma por el efecto del acuerdo sobre las condiciones de vida de los más pobres.

Entre esas organizaciones figuran la Red Nacional Salvadoreña Estadounidense, la mayor asociación de comunidades centroamericanas el país norteamericano, así como cientos de organizaciones no gubernamentales, ambientalistas, de indígenas, femeninas y estudiantiles de América Central.

Mientras, instituciones estadounidenses advirtieron que el acuerdo podría deteriorar la situación de los derechos sindicales y laborales, así como destruir el modo de vida de familias de agricultores.

Entre los muchos opositores al Cafta figuran la filial estadounidense de la organización humanitaria católica Oxfam, la mayor central sindical del país, AFL-CIO y la ambientalista Amigos de la Tierra.

”Al parecer, el Cafta llegará muerto al Congreso”, dijo la directora de la organización Global Trade Watch, Lori M. Wallach, para quien el acuerdo fue forjado por colaboradores de Bush que representan a empresas de servicios, farmacéuticas y bursátiles.

Críticos tomaron nota de que el gobierno firmará el tratado el viernes de un fin de semana de asueto, en momentos en que el Congreso está en receso y cuando el público no presta demasiada atención.

Pero Nancy Birdsall, directora del Centro para el Desarrollo Mundial, sostuvo que el Cafta no enriquecerá al pueblo estadounidense pero beneficiará al país de modos más sutiles.

”Al fortalecer las perspectivas centroamericanas de expansión económica y de estabilidad democrática, el tratado da a Estados Unidos socios más fuertes con los que tratar problemas como el narcotráfico, la violencia, el terrorismo, los desafíos sanitarios y ambientales y la migración irregular”, sostuvo.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe