COMUNICACIONES: Control de Internet crece desde 11 de septiembre

Muchos gobiernos invocaron amenazas terroristas para controlar y censurar Internet, la red mundial de computadoras, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, señaló la organización no gubernamental Reporteros sin Fronteras (RSF).

Tales medidas son parte de los ”daños colaterales” causados por aquellos atentados, indicó RSF en un informe presentado el jueves en París, donde tiene su sede esa organización.

Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Corea del Norte, China, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Italia y Túnez están entre los países que implementaron sistemas de control y censura de las comunicaciones mediante Internet, apuntó.

”Corea del Norte quiso poner fin a la cuestión hace tiempo, y prohíbe la conexión a Internet. Pero eso no impide al Estado norcoreano mantener varios sitios con propaganda en la red, operados desde Japón”, destacó el secretario general de RSF, Robert Ménard, en el lanzamiento del informe.

”Arabia Saudita instaló un gigantesco sistema de filtro en (la occidental ciudad de) Jeddah, que bloquea el acceso a determinados sitios”, afirmaron los autores del informe.

En China, donde hay sólo unos 20 millones de usuarios de Internet, en una población de más de 1.200 millones, se crearon ”brigadas policiales especiales para impedir el acceso sitios a de Internet con mensajes contra Beijing y contra el comunismo”, informaron.

El gobierno chino reprime la actividad de los llamados cibercafés, locales para la venta de servicios de conexión a Internet, y tipificó delitos conocidos como cibercrímenes, que pueden ser castigados con la pena de muerte, explicaron.

El informe de RSF enumera decisiones adoptadas por gobiernos y organismos internacionales para restringir el flujo de información.

Entre esas decisiones, jerarquiza ”la resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, del 28 de septiembre de 2001, la Ley Patriótica estadounidense del 24 de octubre de 2001, recomendaciones del Grupo de los Ocho (G-8) y de Europol, y la Ley de Seguridad Diaria francesa”.

Integran el G-8 Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia. Europol es un organismo de la Unión Europea (UE) que funciona desde 1994 con fines de cooperación contra organizaciones criminales internacionales, en especial en tareas de Inteligencia.

En Estados Unidos, la difusión de información mediante Internet se considera amparada por la Constitución, pero hace años que grupos derechistas invocan ”el fantasma de la pornografía” para limitar esa libertad, señaló RSF.

Los atentados del 11 de septiembre permitieron en Estados Unidos el ”triunfo de una radical política de seguridad”, y condujeron a estrictos controles sobre la red, de modo que Washington ”también actúa ahora como policía del mundo en Internet”, aseveró.

El gobierno de Alemania invocó la ”amenaza terrorista” para lograr la aprobación de leyes de seguridad que exceden las necesidades de ese país y limitan la libertad de intercambio electrónico de información, alegó.

Otros países europeos, entre ellos Dinamarca, España, Francia e Italia, también adoptaron exageradas medidas de seguridad que restringen el ejercicio mediante Internet de las libertades de comunicación e información, añadió.

A comienzos de junio, RSF pidió a los proveedores de servicios de acceso a Internet y operadores de telecomunicaciones de la UE que ”no se sometieran a muevas leyes y directivas sobre control de datos”.

Ese pedido se produjo luego de que el Parlamento Europeo modificó su directiva sobre protección de datos de 1997, para autorizar la intercepción estatal de comunicaciones por teléfono, fax, correo electrónico y conexiones a Internet ”por un perioso limitado”, cuya duración quedó a criterio de cada Estado miembro.

”El acceso de la policía, agencias de seguridad interna y otros organismos estatales a datos privados de información transmitida mediante fax, correo electrónico y conexiones a Internet sólo debería ser posible con autorización expresa de un tribunal”, dijo Ménard.

”Las nuevas normas de la UE atentan contra el derecho de los periodistas a no revelar sus fuentes”, y en general contra la confidencialidad de las comunicaciones profesionales y personales, opinó.

”Las actuales circunstancias son graves y exigen estar alerta. El aumento de las preocupaciones en materia de seguridad tras los ataques del 11 de septiembre es aprovechado para legitimar un retroceso europeo en materia de libertad de información”, agregó.

La francesa Comisión Nacional Informática y Libertades (CNIL, por sus siglas en francés), una agencia independiente creada para velar por la libertad de información en los medios de comunicación electrónicos, afirmó en julio que no existe censura de comunicaciones en el país.

Ese informe sostiene que ”el 11 de septiembre no tuvo efectos sobre las comunicaciones mediante Internet en Francia, y esa afirmación es por lo menos sorprendente, porque en verdad ocurrió todo lo contrario”, respondió Ménard a la CNIL en una carta abierta.

El RSF exhorta a los usuarios de Internet a emplear un programa de computación llamado Pretty Good Privacy (privacidad casi aceptable), para transmitir en forma cifrada sus mensajes de correo electrónico, y eludir controles y censura.

Ese programa, también conocido por sus siglas PGP, se distribuye en forma gratuita, y los especialistas afirman que los mensajes procesados con él son muy difíciles de descifrar, incluso con avanzados programas informáticos como los que emplean las agencias gubernamentales. (FIN/IPS/tra-eng/jg/ss/mp/ic hd ip/02

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