AMERICA LATINA: Manifiesto de ética ambiental

Individuos, sociedades, empresas y gobiernos deben impregnarse de una nueva racionalidad ambiental sobre la cual concebir el desarrollo económico y social, afirma un manifiesto propuesto por 35 representantes de América Latina y el Caribe.

El documento fue firmado en el marco de la Séptima Reunión del Foro de Ministros del Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, celebrado entre el 15 y el 17 de mayo en Sao Paulo, tras un debate previo en Bogotá, Colombia, donde participaron políticos, empresarios, jóvenes, académicos, indígenas y afroamericanos.

El manifiesto, que será promovido ante la Cumbre Río+10, de agosto próximo, en Sudáfrica, sostiene que la educación es el instrumento para crear una racionalidad ambiental que permita recuperar el valor de lo simple en la complejidad, de lo local en lo global, de lo diverso ante lo único y de lo singular en lo universal.

Esta racionalidad debe estar fundamentada en una ”nueva economía —moral, ecológica y cultural— como condición de su sostenibilidad”, afirma el documento.

Propone además ”una producción para la vida”, basada en el aprovechamiento de las fuentes de energía renovables y reconoce el derecho inalienable ”de los pueblos indios y afrodescendientes a su ser cultural”.

La declaración insta a la Organización de las Naciones Unidas a procurar que gobiernos, organismos internacionales ”y todos los seres humanos que habitan el planeta” cumplan con un código de principios, procedimientos y conductas que garanticen la vida y orienten la construcción de sociedades sostenibles.

El director regional del PNUMA, Ricardo Sánchez, dijo a Tierramérica que pese a las diferencias, el manifiesto refleja consenso acerca de ”la necesidad de propiciar un movimiento que 'domestique' la globalización inevitable, con el criterio de que sea el género humano el que dirija y controle los procesos económicos y de mercado”.

”La discusión fue riquísima, (pues contó con) los que creen que deben perfeccionarse las políticas económicas imperantes hasta (los que proponen) el cambio de sistema”.

”Desde la economía se puede alegar que crecerá indefinidamente el ingreso o el producto de las naciones, pero no hay buenos argumentos para demostrar que aumentará, al mismo tiempo y sin cesar, la igualdad”, apuntó el profesor Julio Carrizosa, del Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Nacional de Colombia.

”Los verdaderos obstáculos a la sustentabilidad no se verán en el orden global”, sino en las naciones, las regiones y las localidades, sostuvo el científico, quien instó a gobernantes y gobernados a ”reflexionar, antes de corromperse, degenerarse y agredir”.

Beatriz Paredes, presidenta del Parlamento Latinoamericano y del Congreso legislativo de México, dijo a Tierramérica que en el proceso de humanizar el desarrollo, América Latina puede aportar ”la recuperación de la sabiduría de las culturas prehispánicas y la aptitud para reconocer la armonía”.

Para la legisladora, el tipo actual de globalización ”no beneficia a la región”, pues no atiende cuestiones prioritarias como ”el respeto a los derechos humanos y la erradicación de la pobreza”.

*Publicado originalmente el 25 de mayo en la red de diarios latinoamericanos de Tierramérica. (FIN/Tierramérica/mig- yf/dcl/en/dv/02

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe