La tradición de neutralidad de Tailandia fortalece su candidatura para albergar la inminente primera ronda de conversaciones de paz entre el gobierno de Sri Lanka y los insurgentes Tigres por la Liberación de la Patria Tamil.
El jefe de los negociadores de los Tigres, Anton Balasingham, dio a entender el martes en Colombo que es segura la elección de Tailandia como sede de la negociación, pero aún no hubo un anuncio oficial.
El conflicto entre Colombo y los secesionistas Tigres, que aspiran a un territorio independiente para la minoritaria etnia tamil, en las actuales regiones septentrional y oriental de Sri Lanka, ha durado dos décadas y causado más de 60.000 muertes.
Balasingham, quien volvió a Sri Lanka esta semana desde Gran Bretaña, donde residió durante tres años, dijo que Tailandia es la sede preferida, y puso fin a especulaciones sobre la elección de India o Maldivas, los vecinos más cercanos de su país.
Se espera que el regreso de Balasingham impulse los preparativos del nuevo gobierno del Frente Unido Nacional para iniciar conversaciones de paz con los Tigres, quizás a comienzos de mayo.
También es importante la aprobación de Noruega, que media en el conflicto desde 2000 por iniciativa de Colombo, planteada durante conversaciones secretas en Ginebra.
Especialistas tailandeses en política exterior expresaron entusiasmo por los beneficios que reportaría al país albergar el diálogo.
Eso fortalecería la imagen y las credenciales de tailandia como nación deseosa de apoyar la causa de la paz internacional, opinó el director del departamento de relaciones internacionales de la Universidad Chulalongkorn de Bangkok, Chayachoke Chulasiriwongs.
También se adecuaría a los objetivos de política exterior definidos por el primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, apuntó Panitan Wattanayagorn, otro experto en la materia de esa universidad.
Thaksin dijo al parlamento que quiere convertir al país en un actor más visible en la comunidad internacional, y ser sede de las conversaciones de paz para Sri Lanka sería ideal para lograr ese objetivo, explicó Panitan.
El primer ministro se propone fortalecer la reputación de Bangkok como centro diplomático, que ha llevado a considerarla la Ginebra del Este.
Tailandia fue sede en los años 80 de las conversaciones de paz que permitieron poner fin al conflicto en Camboya, y del diálogo entre el gobierno de India y el insurgente movimiento Naga de ese país, en los años 90.
El anterior gobierno tailandés se ofreció incluso a albergar negociaciones de reconciliación entre Corea del Norte y Corea del Sur.
En 1999 hubo un intento de acordar conversaciones de paz en Tailandia entre Colombo y los Tigres, señaló Kavi Chongkittavorn, director administrativo del diario independiente The Nation, que se edita en inglés.
El gobierno de Sri Lanka realizó con esa intención contactos extraoficiales con el entonces viceministro de Relaciones Exteriores tailandés, Sukhumbhand Paribatra, indicó.
Una de las razones de la confianza de Colombo en Bangkok es la existencia de vínculos religiosos de larga data entre los pueblos de ambos países, cuyas mayorías practican la rama theravada del budismo.
En los últimos tres años, también se han fortalecido las relaciones diplomáticas bilaterales, desde que Bangkok investigó con rapidez informes de The Nation sobre el uso de meridionales islas tailandesas como puertos de escala de los Tigres para llevar a Sri Lanka armas y municiones.
Desde entonces, las autoridades de ambos países comenzaron a intercambiar datos de Inteligencia, afirmó Kavi.
Eso marcó un gran cambio en relación con actitudes anteriores de Bangkok ante grupos insurgentes de otros países, que emplearon territorio tailandés como base de actividades logísticas, con tolerancia del gobierno mientras no hicieran daño a tailandeses, añadió.
Desde los años 20, el país albergó a movimientos independentistas de los cercanos Laos y Vietnam, e incluso de Indonesia.
Los Tigres también tienen razones para negociar en el país, bastante cercano a la sede de su centro de comando en Vanni, al norte de Sri Lanka, donde reside el líder del grupo, Velupillai Prabakaran.
Además, Tailandia cuenta con instalaciones adecuadas para el cuidadoso tratamiento médico que necesita Balasingham, debido a una enfermedad renal.
Por otra parte, los insurgentes establecieron vínculos en el país antes de que Bangkok comenzara a cooperar con Colombo contra ellos.
De hecho, los Tigres propusieron realizar el diálogo en Tailandia antes que el gobierno de Sri Lanka, y después de que Nueva Delhi rechazó una iniciativa insurgente para que las conversaciones se llevaran a cabo en la región meridional de India, donde residen muchos tamiles, dijo a IPS una fuente cercana a Colombo.
Los insurgentes desean un ámbito neutral para el quinto intento de conversaciones de paz, destacó el especialista en resolución de conflictos Ketheshwaran Loganathan, del independiente Centro de Políticas Alternativas, con sede en Colombo.
No se puede esperar que los Tigres se trasladen desde la región que controlan a la capital para negociar con el gobierno, porque eso sería percibido como resultado de una posiciòn de debilidad, explicó.
Funcionarios noruegos habían sugerido que el diálogo se llevara a cabo en Oslo, pero costos y aspectos logísticos llevaron a descartar esa idea, y dejar la cuestión de la sede en manos de las dos partes en conflicto, dijo a IPS la fuente gubernamental de Sri Lanka ya citada. (FIN/IPS/tra-eng/mmm/js/mp/ip/02


