El petróleo alcanzó esta semana su mayor cotización desde septiembre de 2001, después de que Rusia anunciara que mantendrá su apoyo hasta julio a la estrategia de la OPEP de contención de la oferta.
El precio de referencia de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), integrado por siete variedades de crudo de sus 11 países, cumplió ya tres semanas dentro de la banda fijada como objetivo, de 22 a 28 dólares por barril de 159 libros, informó el Ministerio de Energía de Venezuela.
El barril de crudo de la OPEP se cotizó a 23,11 dólares, 71 centavos por encima del precio en la semana anterior, cuando los ministros de la organización decidieron mantener su oferta conjunta en 21,7 millones de barriles diarios, sin contar las ventas de Iraq, regidas por la ONU.
La decisión fue acompañada por países exportadores ajenos a la OPEP (Angola, México, Noruega, Omán y Rusia), que habían decidido a fines del año pasado su oferta de este semestre 462.500 barriles diarios respecto de diciembre de 2001.
Rusia había prometido contención sólo para el primer trimestre de este año, pero el primer ministro Mijail Kasianov anunció el miércoles, tras reunirse con representantes las principales compañías petroleras del país, que se mantendrá el recorte de 150.000 barriles por día.
No obstante, Kasianov indicó que Moscú podría revisar esa decisión antes de julio si los precios siguen subiendo.
«Los datos del mercado están mejorando y tenemos motivos para creer que vamos a volver al escenario que prevaleció durante los nueve primeros meses del año pasado, cuando el precio promedio del barril se mantuvo a 25 dólares», dijo el secretario general de la OPEP, el venezolano Alí Rodríguez.
Esta semana fue de progresión de los precios, con el crudo de referencia de Estados Unidos West Texas Intermediate cotizándose a 24,88 dólares por barril (24,25 dólares la semana anterior), e incluso alcanzando picos como el del jueves, cuando se transó a 25,61 dólares en el mercado de Nueva York.
El precio de referencia británico Brent del Mar del Norte promedió en la semana 24,25 dóalres (23,38 dólares en la precedente), pero llegó a cotizarse el jueves en Londres a 25,42 dólares por barril. Este viernes llegó a 25,31 dólares.
Venezuela, único socio latinoamericano de la OPEP, vendió su cóctel de crudos y productos a 20,98 dólares por barril, 62 centavos por encima de la semana anterior, y alcanza para lo que va de 2002 un promedio de 17,10 dólares, encima de sus cálculos fiscales de 16,50.
El Ministerio de Energía venezolano estimó que el comportamiento de los precios de esta semana «responde a las restricciones en la oferta petrolera mundial, las expectativas cada vez más optimistas sobre la economía estadounidense, y las tensiones en el Medio Oriente».
El presidente del consejo ministerial de la OPEP, Rilwanu Lukman, de Nigeria, advirtió sobre «realidades distorsionantes que amenazan con desestabilizar la economía internacional justo cuando se observa un crecimiento generalizado».
Sobre la base de las declaraciones de Lukman y de operadores petroleros en el Medio Oriente, el diario londinense Financial Times calculó que la conflictividad en esa región «agrega entre dos y tres dólares al precio» del barril de petróleo.
Consultado sobre el impacto que tendría en el mercado un posible ataque de Estados Unidos y algunos de sus aliados sobre Iraq, el venezolano Rodríguez advirtió que la organización no realiza «evaluaciones militares».
Por eso, «no es posible predecir lo que puede significar un ataque a uno de los más importantes productores del mundo, pero sí es posible estimar lo que puede ocurrir si ello (el ataque) no sucede», dijo Rodríguez.
«Siempre y cuando se mantenga la cooperación, y dados los signos de recuperación de la economía mundial, puede esperarse un retorno a niveles por encima de la banda inferior (22 dólares) de la OPEP. El peligro de 'derrumbe de precios' va quedando atrás», aseveró, por su parte Alí.
El ministro venezolano consideró que no es correcto hablar de una «estrategia de recortes» en la OPEP, sino de «una política de estabilización de precios en un nivel razonable para productores y consumidores».
Coincidió con él Thierrey Desmarest, presidente de la corporación francesa TotalFinaElf, quien aseveró este jueves en Caracas que «entre 20 y 25 dólares es una cifra que permite a los países equilibrar su presupuesto y a las empresas seguir creciendo. No es una carga excesiva para los consumidores».
La demanda mundial de petróleo —76 millones de barriles diarios en la actualidad— llegará a 89 millones en 2010 y a 106 millones de barriles por día en 2020, según Rodríguez. «Para satisfacerla, se requiere una inversión de miles de millones de dólares que es impensable sin precios adecuados», remarcó. (FIN/IPS/jz/mj/if/02


