NIGERIA: Aranceles a la importación y adiós al FMI

El gobierno de Nigeria abandonó las consultas informales que mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI) e impuso aranceles de 100 a 150 por ciento a la importación de productos de consumo para proteger la industria local.

Los consumidores deberán pagar más por cigarrillos, muebles, jabones y bebidas importadas que inundaban hasta ahora el mercado interno, sostuvo el ministro de Información y Orientación Nacional, Jerry Gana.

Por otra parte, las autoridades anunciaron el martes su retiro del programa económico recomendado por el FMI, para adoptar una política económica propia.

Para el FMI, la decisión de Lagos tendrá graves consecuencias para la reprogramación de la deuda externa de 32.000 millones de dólares.

El retiro de Nigeria pondrá en peligro la negociación de su deuda con el Club de París, que nuclea a 19 países acreedores, dijo el jueves en una conferencia de prensa el asesor principal de la División Africana del FMI, Hiroyuki Hino.

«Las metas macroeconómicas deberían estar orientadas a la gente y destinadas a mejorar la estabilidad política», sostuvo el ministro de Finanzas, Adamu Ciroma.

«Como el gobierno valora los beneficios de la estabilidad política, la consolidación democrática, la credibilidad y la responsabilidad, no desea continuar acuerdos donde sólo están en juego estrechos propósitos macroeconómicos», sostuvo Ciroma.

Las dificultades económicas son la causa de la violencia por lo que han muerto más de 3.000 personas desde 1999. Más de 66 por ciento de los 115 millones de nigerianos viven por debajo de la línea de pobreza, pese a que el país es el sexto exportador mundial de petróleo.

En octubre de 2001, el FMI aprobó una extensión de un año del préstamo puente otorgado a Nigeria y desde entonces se mantuvo un esquema de consultas informales.

Cuando asumió el poder en 1999, tras 15 años de régimen militar, el presidente Olesegun Obasanjo invitó al FMI y al Banco Mundial a colaborar en la fiscalización de las políticas macroeconómicas. El acuerdo con las agencias financieras multilaterales entró en vigencia en julio de 2000.

Tras privatizar la empresa de telecomunciaciones y abrir el mercado a las importaciones, Lagos solicitó asesoramiento a la Corporación Financiera Internacional, perteneciente al grupo de agencias del Banco Mundial, para la privatización de la aerolínea Nigeria Airways.

Pero los términos de ese proceso no conformaron al gobierno, y la Corporación se retiró en mayo del año pasado.

«Debido a la fragilidad política, y a que los nigerianos son novatos en la práctica de la democracia, el gobierno necesita abordajes que aseguren el respaldo de la mayoría de la Asamblea Nacional (legislativa) a los objetivos macroeconómicos, que deben ser disciplinados y creíbles», afirmó el ministro de Finanzas.

Desde octubre del año pasado el Fondo y el gobierno nigeriano trabajaron en un marco de fiscalización informal. Una misión del Fondo llegó a Lagos el 27 de febrero para revisar los últimos acontecimientos económicos y evaluar el panorama para este año.

La misión halló varios progresos en la reducción de la inflación, pero las metas esenciales relativas a la aplicación de políticas macroeconómicas no se alcanzaron, sostuvo el representante del FMI, Hino.

«En la coyuntura actual es riesgoso que el gasto del gobierno sea muy alto. Esto podría comprometer la calidad de las inversiones de capital, reducir los beneficios para la población nigeriana e inclusive provocar inflación que afectará a los pobres», dijo Hino.

En ese marco, la misión consideró prudente que Lagos no se comprometa a políticas que no podrá cumplir. «Esto condujo al abandono de las consultas informales», explicó el representante del Fondo.

La misión del FMI respaldó la decisión de Lagos de adoptar un programa nacional que tome en cuenta las realidades locales, pero reclamó que el mismo sea firme y prudente para alcanzar los propósitos sociales y económicos que el Fondo comparte plenamente, dijo el funcionario.

«Es un mundo libre. Si la decisión de apartarse del programa (del FMI) es en beneficio de los nigerianos, es aceptable y bienvenido por la Cámara de Comercio e Industria de Lagos», dijo el presidente de la organización, Agboola Odeyemi.

El presidente de la Asociación de Fabricantes, Charles Ugwuh, consideró que las recomendaciones del Fondo no fueron de ninguna utilidad y deben ser revisadas y reemplazadas por medidas que ayuden al país a salir de sus penurias económicas.

«La receta del FMI es un estereotipo, pues se trata de la misma solución prescripta a otros países. En nuestro caso no funcionó y por eso pedimos que se revisara. Pero eso no significa que no debamos acordar con el Fondo», dijo Ugwuh.

Para otros, la decisión de Obasanjo no es más que una jugada política y electoral.

«Se trata de una decisión previsible por las elecciones del año próximo. No es más que un acto de propaganda para asegurar la reelección» de Obasanjo, opinó el abogado y activista de derechos humanos Gani Fawehinmi.

«¿Cómo puede decir (el presidente) que está rechazando al Fondo después que le vendió el alma de la nación? Vendió la empresa de telecomunicaciones, abrió los puertos a la importación de todo tipo de basura en nombre de la liberalización y ahora dice que repudia al FMI. ¿A quién engaña?», cuestionó Fawehinmi. (FIN/IPS/tra-eng/to/mn/dc/if/02

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