NACIONES UNIDAS: Militares y ONG unidos en misiones de paz

Militares con experiencia en misiones de la ONU de mantenimiento de la paz propusieron un papel más activo para las organizaciones no gubernamentales (ONG) en la pacificación de países devastados por la guerra.

Militares de alto rango de varios países de Asia y de Gran Bretaña coincidieron en que las ONG pueden hacer contribuciones significativas a los esfuerzos de paz de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), durante un seminario de una semana celebrado en Bangkok.

El encuentro, organizado por el departamento de misiones de paz de la cancillería de Gran Bretaña, contó con la participación de representantes militares de más de seis países de Asia.

Un grupo de oficiales definió a las organizaciones civiles como uno de los principales aliados estratégicos en la planificación de una operación de mantenimiento de paz en un país ficticio.

El éxito de la misión del foro mundial en Timor Oriental fue tomado como ejemplo para profundizar los vínculos entre los «cascos azules» y la sociedad civil.

Los fuerzas de la ONU llegaron a Timor Oriental en septiembre de 1999, dos semanas después de la celebración de un plebiscito en que la población se pronunció abrumadoramente contra el dominio de Indonesia, que invadió la isla en 1975.

El país se encamina a la independencia luego de haber celebrado sus primeras elecciones democráticas. La misión del foro mundial permanecerá en la isla hasta 2004.

Las organizaciones locales jugaron un papel clave facilitando la comunicación entre los soldados extranjeros y las comunidades devastadas por la guerra y la ocupación, afirmó el coronel Surasit Thanadtang, miembro de un contingente tailandés que sirvió en Timor Oriental entre julio de 2000 y agosto de 2001.

«El comando de la ONU consultaba continuamente a las ONG para saber qué estaba pasando en el terreno», dijo Surasit.

Los cascos azules procuraron formalizar el aporte de las ONG mediante «un mecanismo institucionalizado, en lugar de los contactos puntuales», agregó el coronel tailandés.

Varios grupos apoyaron la iniciativa. «Al comienzo fue una sorpresa, porque las fuerzas de la ONU tenían una imagen negativa de las ONG e ignoraban nuestra contribución, pero el cambio fue favorable», dijo Kamol Kamoltrakul, director de la no gubernamental Forum Asia, con sede en Bangkok.

Forum Asia, que actúa en Timor Oriental, considera que la experiencia de colaboración tuvo resultados positivos. «Ahora que nuestros activistas tienen el apoyo de la ONU, la tarea es más sencilla», dijo Kamol.

Las bases de este modelo cooperativo fueron sentadas en las operaciones del foro mundial en Sierra Leona y en la meridional provincia yugoslava de Kosovo. En el país africano la ONU designó a un representante especial para facilitar el trabajo de los grupos civiles.

El conflicto entre el Frente Revolucionario Unido (RUF) y el gobierno de Sierra Leona, iniciado en 1991, dejó cientos de miles de muertos y millones de refugiados. Tras un complejo proceso de pacificación, el país se encamina a celebrar elecciones en mayo, de las que tomará parte el RUF.

«El objetivo fue enlazar las actividades de las agencias humanitarias dentro del mecanismo de la ONU como nunca antes», señaló el coronel Paul Holt, miembro del Comando de Servicios Conjuntos de Gran Bretaña.

Las organizaciones benéficas asumieron la conducción de la restauración de servicios esenciales de salud, alimentación y educación y «avanzaron así mismo en los programas para reintegrar a los ex combatientes a la sociedad», indicó Jo McPhail, de la sección de misiones de paz de la cancillería británica.

El trabajo conjunto en Sierra Leona y Kosovo marcó un cambio de actitudes hacia las operaciones internacionales de mantenimiento de paz, consideró Alex Renton, portavoz de la división para Asia Oriental de la agencia humanitaria británica Oxfam. «La rígida barrera que existía ya no está», dijo Renton.

Incluso los militares británicos «reconocen el mérito de esos esfuerzos», puntualizó el representante de Oxfam, y destacó que «en los últimos meses, el ejército británico hizo circular un documento oficial sobre la forma en que los soldados deben trabajar con las ONG».

La naturaleza de los conflictos armados que se libran en el mundo desde el fin de la guerra fría ha contribuido a profundizar el papel de la sociedad civil, pues se trata en general de conflictos dentro de las fronteras nacionales, donde los ejércitos regulares combaten rebeliones étnicas y locales.

En los últimos 10 años, casi un tercio de los países del mundo se vieron envueltos en enfrentamientos armados, la mayor parte dentro de los límites de los estados, como las guerras de secesión de la antigua Yugoslavia, o los conflictos de Sri Lanka, Filipinas y Chechenia, en la Federación Rusa.

«Estamos tratando con el fracaso de muchos estados», aseveró Holt. A menudo estos conflictos causan la parálisis generalizada de los servicios públicos básicos. Por eso las fuerzas de paz hacen bien en apoyarse en las ONG experimentadas en reanudar esos servicios y asistir a la población, señaló.

«Las organizaciones no gubernamentales son importantes, porque no se trata sólo de mantener la paz, sino de construirla», concluyó el militar británico. (FIN/IPS/tra-en/wd/mmm/js/lp- dc/ip/02

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