COMUNIDAD ANDINA: Bush ofrece comercio para abatir pobreza

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se comprometió este sábado en la capital peruana a cooperar en la lucha contra la pobreza en la región andina mediante el aumento del comercio, pero también ofreció a los países de la zona incrementar la ayuda contra el narcotráfico y el terrorismo.

Bush y el mandatario peruano Alejandro Toledo ofrecieron una conferencia de prensa antes de comenzar las conversaciones con otros tres gobernantes andinos: los presidentes Jorge Quiroga, de Bolivia, y Andrés Pastrana, de Colombia, y el vicepresidente de Ecuador, Pedro Pinto, también presentes en Lima.

La visita de 17 horas de Bush a Perú, comenzada a las 15 hora local (20 GMT), determinó extremas medidas de seguridad en la capital peruana. El plan inicial fue reforzado como consecuencia de un atentado el miércoles de noche a 100 metros de la embajada de Estados Unidos, que causó la muerte a nueve personas y dejó unos 30 heridos.

Bush se comprometió a solicitar al Congreso estadounidense la prórroga de la ley de Preferencias Arancelarias Andinas (APTA), que después de 10 años de aplicación expiró el 4 de diciembre. Esa ley permitió el ingreso sin aranceles de 6.000 productos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú para robustecer la lucha en el frente andino contra el narcotráfico.

Agregó que seguramente en los próximos meses logrará ese objetivo, La APTA está paralizada en el Senado, como señaló Bush en la conferencia de prensa.

Mientras, el presidente boliviano Quiroga dijo que su país espera que sus esfuerzos para reducir la exportación ilegal de cocaína sea compensada no sólo con la renovación de la APTA sino también con la ampliación de las ventajas para el acceso de su producción a los países del Norte industrial.

Por su parte, Ecuador desea que su producción de atún sea incorporada a las preferencias comerciales de la APTA, según informaron fuentes vinculadas a la embajada ecuatoriana en Lima. Los productores de atún de Estados Unidos se oponen a ese pedido.

En cuanto a Perú, intenta evitar que la presión de los industriales textiles estadounidenses cierren el paso a sus tejidos y confecciones, el rubro más importante entre sus exportaciones a Estados Unidos.

La cooperación social y económica ofrecida a Perú será objeto de un acuerdo sobre comercio e inversiones que Bush, según dijo, comenzará a examinar «en cuanto regrese a Washington».

Toledo señaló a continuación que ese acuerdo será planteado en términos subregionales, «para que involucre a los demás países andinos».

Un periodista peruano preguntó de que manera el gobierno de Estados Unidos puede apoyar la propuesta de control de armas en América del Sur lanzada por Toledo.

Bush respondió tangencialmente, recordando que en Monterrey, México, donde el jueves y el viernes asistió a la Conferencia Internacional sobre Financiación del Desarrollo, se comprometió a apoyar al desarrollo económico y social en América Latina.

Así mismo, Toledo puntualizó que es preciso «distinguir entre los gastos en armas para combatir al narcotráfico y al terrorismo, del orientado a conflictos externos, para los que ya no hay lugar en Latinoamérica en estos tiempos».

«La mejor defensa no depende tener más aviones o tanques, sino de tener una economía fuerte y un pueblo desarrollado», dijo el presidente peruano.

Bush indicó que la ayuda de Estados Unidos a Perú para combatir el narcotráfico se triplicado, hasta llegar a 395 millones de dólares.

También anunció que se volverá a dar apoyo a los vuelos de interdicción de las avionetas sospechosas de participar en el narcotráfico, que fueron interrumpidos el año pasado, después del derribo por error un pequeño Cesna conducido por pastores evangélicos.

Analistas peruanos como Roger Rumrrill y el congresista Javier Diez Canseco señalaron que Estados Unidos continúa otorgando prioridad a la represión de la droga y no la solución de los problemas sociales que llevan a los campesinos al cultivo de coca.

«Esa reducida suma (los 395 millones de dólares) significa que el gobierno de Estados Unidos no considera dar un apoyo sustancial y suficiente a los programas de sustitución de las plantaciones ilegales de coca por cultivos alternativos», dijo Rumrrill.

En cuanto a la posibilidad de que se instale en territorio peruano una base militar estadounidense contra las fuerzas insurgentes colombianas, Toledo aclaró que no se ha considerado.

«No se ha producido ni existe un riesgo real de penetración de la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en nuestro país», aseguró el presidente.

«Hemos desplazado los efectivos militares que estaban en la frontera con Ecuador, que ya no son necesarias en ese lugar después del acuerdo de paz, para apostarla en la frontera con Colombia», precisó Toledo.

Mientras se desarrollaba la conferencia de prensa en la casa de gobierno, la policía detuvo en la vecina Plaza Mayor a los integrantes de un grupo opuesto a la visita de Bush.

Sólo fue autorizada la presencia en la Plaza Mayor de 300 militantes del gobernante partido Perú Posible, que llegaron en autobuses contratados por las autoridades, con carteles de apoyo a Bush y a Toledo.

Bush partirá el domingo de mañana a El Salvador, donde se entrevistará con seis presidentes centroamericanos y con el primer ministro de Belice, quienes le solicitarán la apertura de conversaciones de libre comercio.

La decisión de Bush de visitar Lima y San Salvador fue interpretada por algunos analistas como la reactivación de su estrategia de acercamiento a América Latina, la misma que anunció al instalar su gobierno en enero de 2001. (FIN/IPS/al/ip dv/02

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