/BOLETIN-AMBIENTE/ AMBIENTE: El Sur, basurero radiactivo del Norte

El Sur en desarrollo se ha transformado en el depósito de miles de toneladas de basura radiactiva de los países ricos, un negocio colosal en el que además se mezcla el lavado de dinero y el tráfico de armas, aseguran parlamentarios y expertos italianos.

El «tráfico ilegal de material radiactivo, una parte importante del cual se dirige a los países del Sur, constituye un negocio de gigantescas proporciones, que sólo en Italia alcanza a más de 7.000 millones de dólares», dijo a IPS Massimo Scalia, presidente de la comisión investigadora del parlamento italiano.

Scalia detalló que cada nave cargada con esa basura representa una ganancia de alrededor de cinco millones de dólares.

La justicia italiana investiga el tráfico dirigido al Sur en desarrollo, en particular hacia países africanos como Somalia, Sudán, Eritrea, Argelia y a otras regiones.

Los elementos recogidos en las dos investigaciones más importantes que procesa la justicia en la actualidad, en Milán y en Asti, al norte del país, y los compilados por la comisión parlamentaria demuestran que el tráfico se encuentra hoy en plena actividad.

Las maneras de deshacerse en forma ilegal de la basura peligrosa, según esas investigaciones, es lanzando el material al fondo del mar en cilindros metálicos especiales o por el naufragio voluntario de la embarcación que la transporta, presentándolo como un accidente.

Algunos de estos accidentes marítimos son investigados por la compañía aseguradora inglesa Lloyd.

Maurizio Dematteis, experto de una organización no gubernamental, afirmó que ya hay más de 600.000 toneladas de material radiactivo depositadas en el fondo del océano Atlántico lo largo de la costa del Sahara occidental.

También aseguró que en Somalia existen tres depósitos ilegales gigantescos, considerados entre los más grandes del mundo.

En Somalia se trabaja con estos residuos sin ningún tipo de protección, ni siquiera guantes. Los trabajadores no saben de qué se trata y, en caso de fallecimiento, a sus familiares los callan con un poco de dinero, añadió.

Dematteis cree que incluso la muerte de la joven periodista Ilaria Alpi, de la televisión estatal italiana RAI, que provocó gran impacto en la opinión pública, está relacionada con el tráfico de residuos radiactivos y de armas.

Alpi fue asesinada el 20 de marzo de 1994 en Somalia, al parecer luego de descubrir aspectos de ese comercio ilegal.

Mientras, la Cámara de Diputados de Italia no logró aún transformar en ley un proyecto, que ya tiene la aprobación del Senado, por el cual se tipifica el delito penal de «organización de tráfico ilegal de basura», actividad que hoy sólo se sanciona en forma administrativa.

La actividad legislativa italiana está suspendida en espera de las elecciones parlamentarias del 13 de este mes.

La legislación vigente no permite actuar a la justicia con eficacia frente al tráfico de desechos radiactivos, porque las contravenciones prescriben entre los tres y cuatro años y medio después de denunciado el hecho.

El fiscal Giovanni Tarditi explicó que por lo general se sanciona sólo con multas, que además no son muy altas, al menos con relación a las ganancias que deja el comercio ilegal de basura radiactiva.

Por su parte, el inspector de la policía judicial Gianni De Podestá, empeñado en la lucha contra la llamada «ecomafia», expresó que a menudo nos vemos obligados a recurrir a la imputación del delito de evasión fiscal para detener a los traficantes.

«Las pruebas acumuladas en meses de investigación a menudo no son suficientes, lo cual cambiará cuando el delito sea castigando penalmente», precisó.

Las nuevas rutas del tráfico ilegal de residuos tóxicos de los países industrializados se dirigen en especial a Mozambique, según la llamada comisión Scalia, en referencia al nombre de su presidente.

Expertos también consideran que otro posible terreno de expansión en el futuro para la recepción de estos materiales serán los países del Este europeo, donde ya se han descubierto residuos radiactivos en el fondo del mar Negro, cerca de la costa rumana.

El informe de la organización ecológica Ligambiente 2001 señala que Italia es un punto de partida y de tránsito de basura peligrosa hacia Somalia, Malawi, Zaire, Sudán, Eritrea, Argelia, entre otros, y últimamente Mozambique.

El tráfico de basura, radiactiva o no, es sólo el corolario de otras actividades ilegales, como el lavado de dinero y el tráfico de armas y de droga, expresa Ligambiente.

Los países pobres son por lo tanto víctimas de este tráfico ilegal de residuos, que constituye una amenaza a su patrimonio de biodiversidad y de cultura y perjudica sus posibilidades de desarrollo, manifestó Dematteis.

De esta manera se revela una vez más la capacidad de las organizaciones criminales de encarar continuamente nuevos negocios ante una comunidad internacional que no está preparada para combatirlas. (FIN/IPS/jp/dm/en/01

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