/BOLETIN-DD HH/ DERECHOS HUMANOS: Acusado en Honduras y designado

por Néfer Muñoz

SAN JOSE, 18 mar (IPS) Organizaciones de derechos humanos de Honduras manifestaron sorpresa y rechazo ante el nombramiento del nuevo embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Negroponte, a quien creen vinculado con actos de represión y tortura.

«Ha sido una sorpresa, pues creemos que Negroponte fue el enlace entre las políticas del Pentágono y los militares hondureños violadores de los derechos humanos», dijo a IPS Andrés Pavón, director del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció la semana pasada la designación de Negroponte como nuevo representante ante la ONU (Organización de las Naciones Unidas), a pesar del pasado aparentemente oscuro de ese diplomático.

Negroponte, embajador en Honduras entre 1981 y 1985, es acusado por las organizaciones de derechos humanos de ocultar al Congreso estadounidense asesinatos, secuestros y torturas del ejército hondureño.

El diplomático, que aún debe obtener el visto bueno legislativo para radicarse en la ONU, representó a Estados Unidos en Honduras en un momento crítico, cuando Washington financiaba la campaña de organizaciones armadas contra el gobierno sandinista de Nicaragua.

La llamada «contra» nicaragüense, que contaba con unos 15.000 efectivos, tenía sus bases en Honduras, desde donde atacaba objetivos en Nicaragua. Mientras, los militares hondureños aplicaban internamente la «ley antiterrorista» promulgada por el gobierno de Roberto Suazo Córdova (1982-1986).

Pavón manifestó que una figura tan cuestionada como Negroponte debería quedar al margen del máximo foro mundial.

«Vamos a enviar a la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa un documento de protesta que estamos preparando», anunció Pavón. Agregó que su organización dispone del testimonio de altos militares hondureños que impican a Negroponte en la represión.

Otros grupos de derechos humanos sostienen que militares hondureños recibieron entrenamiento de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) por gestión directa de Negroponte.

Pero Bush advirtió que el controvertido diplomático será un «miembro clave» de su equipo de política exterior. Así mismo, el portavoz de la Casa Blanca, Richard Boucher, dijo que Negroponte es uno de los más importantes diplomáticos estadounidenses.

Boucher aseguró que el embajador sabrá responder a las preguntas y podrá despejar cualquier duda sobre su pasado en Honduras. El Senado formulará varias preguntas a Negroponte antes de otorgarle su aval como representante en la ONU.

«Este nombramiento es una bofetada para el pueblo hondureño», afirmó a IPS Berta Oliva de Nativí, directora del Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFEDEH).

De Nativí aseguró que, como embajador en Honduras, Negroponte favoreció la persecución política y decidía la vida o la muerte de los disidentes. Las organizaciones de derechos humanos regitran 184 personas desaparecidas en los años 80 en Honduras.

Tras su polémica presencia en Honduras, Negroponte fue embajador en México y Filipinas, y se desempeñó en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración de Ronald Reagan (1981-1989). En la actualidad trabaja en el área privada.

El gobierno de Bill Clinton (1991-2001) consideró en 1997 su designación como embajador en Grecia. Pero Negroponte resolvió abandonar la carrera diplomática, y algunos analistas señalan que, de confirmarse su destino en la ONU, tendrá un regreso victorioso a la función pública.

El Comisionado Nacional de Derechos Humanos de Honduras, Leo Valladares, declaró a IPS que el cuestionado embajador Negroponte cumplió con su trabajo en Honduras, pues simplemente hizo lo que le ordenaban.

Valladares advirtió que, durante la actuación de Negroponte en Tegucigalpa, el ejército hondureño creó el batallón 3-16, responsable de persecución política y de torturas.

«Es casi imposible que Negroponte no conociera esas violaciones a los derechos humanos», dijo el funcionario, cuyo cargo, de rango constitucional, equivale al ombudsman o defensor del pueblo.

Negroponte «guardó silencio» ante los asesinatos y desapariciones en Honduras y ese antecedente pone en duda su capacidad para desempeñarse en la ONU, concluyó Valladares. (FIN/IPS/nms/ff/ip hd/01

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