El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) encabeza la Alianza por una Nutrición Saludable, que reúne a empresas privadas, organismos oficiales e instituciones académicas para coordinar investigaciones y campañas educativas a favor de niños y adolescentes en Venezuela.
Esta es una cuestión clave «porque los niños son los más vulnerables a las deficiencias nutricionales y los daños causados por una nutrición deficiente, por lo general, son irreversibles», dijo a IPS la representante de Unicef en Caracas, Debora Comini.
Unicef encabeza en Venezuela una singular experiencia de unir esfuerzos con el estatal Instituto Nacional de Nutrición, la Universidad de Carabobo y empresas privadas como Procter & Gamble.
«A pesar de ser instituciones de diferente naturaleza, en los últimos años hemos compartido intereses comunes en las áreas de nutrición y salud de la población, especialmente de los niños», aseguró Comini.
La Alianza por una Nutrición Saludable presentó el 27 de octubre sus dos actividades iniciales: un estudio sobre la vitamina A en la población infantil y la producción y distribución de guías alimentarias para las familias.
Comini confirmó que la inversión inicial de estos dos proyectos será de unos 100.000 dólares, pero precisó que se están colocando recursos técnicos y humanos no cuantificados de cada una de las instituciones.
La desnutrición afecta en Venezuela a 25 por ciento de los niños entre siete y 14 años, mientras que desciende a 23 por ciento para los que tienen entre dos y seis años, y a 13 por ciento para los menores de dos años.
Pero los estudios, hasta ahora, han estado centrados en los niños y niñas que se encuentran dentro del sistema escolar, con lo cual quedan excluidos miles de menores de los estratos sociales más bajos que no asisten a la escuela.
«Son niveles altos para un país como el nuestro con grandes ingresos económicos y una población relativamente pequeña», aseveró Rita Mujica, investigadora del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional.
Mercedes López, directora de la Fundación José María Bengoa, que también participa en la alianza contra la desnutrición en Venezuela, recalcó que una tendencia presente en el país es «el hambre oculta» y mencionó el caso de la deficiencia de hierro.
«Un niño con niveles bajos de hierro puede verse aparentemente sano, pero un examen físico más profundo revela sus deficiencias, va a fracasar en la escuela porque esta carencia le va a impedir concentrarse en sus actividades de aprendizaje», recalcó.
El hecho de iniciar sus actividades con una investigación sobre la vitamina A apunta, precisamente, a develar efectos de esa «hambre oculta».
Leyda Gómez, consultora de Unicef, recalcó que desde 1985 la Organización Mundial de la Salud se plantea la necesidad de eliminar las deficiencias de la vitamina A, cuya carencia afecta el funcionamiento visual normal y las funciones inmunes del organismo.
«Este estudio se justifica porque la desnutrición ha venido en aumento con la crisis económica y en una investigación puntual en tres regiones del país se evidenció un déficit», indicó Gómez.
Por su parte, María Teresa Zavala, asesora técnica del Instituto Nacional de Nutrición, dijo a IPS que se tomará una muestra nacional entre los municipios más pobres y habrá dos submuestras con niños de Caracas y de poblaciones indígenas.
Zavala precisó que la investigación se realizará a lo largo de 12 meses y esperan tener resultados y estrategias definidas a fines de 2001.
«Venezuela es el único país de la subregión andina que no cuenta con un estudio representativo que nos permita saber cuál es la situación de la disponibilidad de la vitamina A entre la población infantil», afirmó la representante de Unicef.
En tanto, la directora de la Fundación José María Bengoa, que coordina la producción de los materiales didácticos, recordó que «el componente educativo es fundamental en una campaña nutricional».
López informó que se harán guías orientadas a ayudar a padres y maestros en materia de alimentación, y se pondrá énfasis en beneficiar a los menores de seis años. Igualmente el peso se pondrá en cómo deben hacerse presente en la dieta elementos como la vitamina A, el hierro, el yodo y el zinc.
Según la representante de Unicef, estas dos actividades serán las primeras de la alianza que parte de la estrategia de este fondo de las Naciones Unidas a favor de un Movimiento Global por la Infancia, en la cual se busca la participación de los distintos sectores en cada país.
«El tema de la infancia no puede ser dejado sólo a las familias o los gobiernos o a las ONG, por eso Unicef promueve la corresponsabilidad de estado, familia y sociedad», señaló Comini, quien aseguró que la Alianza por una Nutrición Saludable apunta a ese objetivo. (FIN/IPS/ac/ag/he/00


