La compensación a las víctimas de la colonización y de la esclavitud en América es el tema más espinoso de la conferencia regional sobre el racismo que sesiona esta semana en Santiago de Chile.
Algunos estados americanos pretenden que el documento final de la conferencia reconozca el derecho a la investigación y reparación para las víctimas de los actos cometidos por motivos de racismo, discriminación racial, xenofobia o formas conexas de intolerancia.
La reparación, según ese concepto, puede comprender todos los hechos perpetrados desde el comienzo del colonialismo en el continente, en 1492, abarcando también la reducción a la esclavitud de pueblos indígenas y de enteras comunidades negras de Africa.
Otros gobiernos advirtieron que la insistencia en la indemnización puede hacer fracasar o al menos debilitar las conclusiones de la Conferencia Mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, que se realizará del 31 de agosto al 7 de septiembre de 2001 en Durban, Sudáfrica.
Si otras regiones que sufrieron colonialismo y esclavitud, como Africa y Asia, se suman a esas demandas, las ex potencias coloniales bloquearán la conferencia de Durban, vaticinó el experto de un país latinoamericano.
El borrador del documento que se presentará en la reunión regional americana, que comenzará oficialmente este martes y finalizará el jueves, propone «una pronta y justa reparación» bajo la forma de restitución, indemnización, compensación, rehabilitación y/o satisfacción.
La variante de la restitución se refiere primordialmente a las tierras y es accesible en muchos casos, siempre que no implique el desplazamiento de poblaciones, estimó la misma fuente.
La indemnización tampoco parece problemática, pues se otorgaría en casos de expropiación. La rehabilitación se aplica con frecuencia en el reconocimiento de idiomas y cultos propios, de instituciones de gestión e inclusive de los «bienes colectivos» que irritan al sistema de propiedad individual vigente.
Con respecto a la satisfacción, no habrá obstáculos para su aprobación, porque tiene un valor moral y se ocupa sobre todo del aspecto histórico, comentó el informante, que pidió reserva de su nombre.
En cambio, la compensación por los abusos del pasado puede trabar la conferencia mundial, insistió.
La reparación pecuniaria reconocida a las víctimas del Holocausto (el genocidio de judíos perpetrado por la Alemania nazi) sólo comprendió fondos retenidos por los bancos y se obtuvo después de una acción de «lobby» infatigable, sostuvo.
El borrador en discusión propone el reconocimiento de cuatro categorías de víctimas del racismo: indígenas, negros, inmigrantes y otras minorías.
En las sesiones preparatorias, la mayoría de los gobiernos prefirieron utilizar la expresión «negros», en lugar de «afroamericanos» o «personas de origen africano».
El representante de Haití rechazó el empleo de «afroamericano», por tratarse de un eufemismo, según dijo. «Nosotros somos negros y no gente de color», afirmó.
En la reunión regional de Santiago de Chile participan Estados Unidos y Canadá, que habitualmente forman parte del grupo europeo en cuestiones de derechos humanos.
Los países europeos, que en octubre realizaron su reunión regional preparatoria en Estrasburgo, Francia, pidieron la exclusión de Estados Unidos y Canadá, con el argumento de que sus problemas raciales presentan profundas diferencias con los de Europa.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, interpuso su mediación para que los países de América Latina y el Caribe aceptaran la incorporación de estadounidenses y canadienses, que inicialmente había sido cuestionada.
Un punto del borrador de declaración alude a Estados Unidos, al expresar preocupación por las informaciones de que en algún país de la región el factor racial constituye un elemento en la aplicación de la justicia, en particular de la pena de muerte.
Las delegaciones de Estados Unidos y Argentina pidieron la inclusión de un punto que declare preocupación por las manifestaciones de antisemitismo y de hostilidad hacia los árabes, como también otras formas de aversión y temor a determinados grupos.
Respecto del uso de Internet para la difusión de contenidos racistas, el borrador del documento favorece el establecimiento de códigos de conductas para empresas que explotan esa red. Una propuesta de Argentina incluye en la categoría de grupos minoritarios vulnerables a las personas refugiadas, asiladas y desplazadas internamente.
El borrador de la declaración considera que, además de las cuatro categorías de víctimas (indígenas, negros, inmigrantes y minorías) existe doble discriminación cuando se trata de mujeres, ancianos, niños, personas disapacitadas, refugiados, enfermos de sida y personas que viven en la pobreza.
La reunión regional de Africa se realizará en Dakar, del 22 al 24 de enero, en tantio que los países asiáticos sesionarán del 19 al 21 de febrero en Teherán. (FIN/IPS/pc/ff/hd/00


