El presidente provisorio de Perú, Valentín Paniagua, comenzó hoy su mandato de ocho meses designando jefe del gabinete a Javier Pérez de Cuéllar, ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas.
Paniagua, que sucede al destituido Alberto Fujimori, prestó juramento ante la vicepresidenta del Congreso, Luz Salgado, jefa de la bancada «fujimorista», que hace tres semanas conformaba la mayoría parlamentaria y que el martes no pudo evitar la destitución de su líder.
De 64 años, abogado, profesor de la Universidad Católica y considerado un «político de línea populista y lenguaje ponderado», según dijo el analista Raúl Serrano, Paniagua ganó en abril una banca en el Senado con sólo 13.900 votos.
El parlamentario más votado, Francisco Tudela, que luego renunciaría a la vicepresidencia y al primer lugar en la línea de sucesión de Fujimori, entró en el Congreso con el apoyo de 840.000 sufragios.
Pero Paniagua, alineado en el sector menos intransigente de la oposición, fue designado presidente del Congreso el jueves de la semana pasada, cuando el grupo fujimorista quedó en minoría.
Secretario general del centrista partido Acción Popular, organización política que gobernó con Fernando Belaúnde en 1963- 1968 y en 1980-1985, desempeñó durante algunos meses las carteras de Justicia y de Educación.
Su partido sólo obtuvo en las elecciones generales de 1985 poco más de cinco por ciento de los votos, mientras que las dos candidaturas de izquierda, del socialdemócrata Alán García y del marxista Alfonso Barrantes, conseguían en conjunto casi 90 por ciento. El triunfo fue para García.
En abril de este año, Acción Popular perdió la inscripción en el Registro Nacional de Partidos por lograr menos de cinco por ciento de la votación total. No obstante, dos de sus candidatos ingresaron en el parlamento.
Según varios analistas, el escaso potencial electoral de su partido sirvió para decidir a favor de Paniagua la presidencia del Congreso. Menos de una semana después, la renuncia de Fujimori y de los dos vicepresidentes lo llevó a la Presidencia del país.
Paniagua prometió en su primer discurso como jefe de Estado buscar la unidad y el consenso y agradeció las diplomáticas ofertas de colaboración formuladas por los dirigentes del fujimorismo en repliegue.
También aseguró que mantendrá «el riguroso equilibrio fiscal» que caracterizó la política de Fujimori, cuestionada como recesiva, y ofreció mantener los gastos sociales «pero sin permitir que las dependencias públicas traten de aprovecharlos electoralmente», un pecado del que fue acusado su predecesor.
Así mismo, el flamante presidente anunció una evaluación de los resultados de la privatización de empresas públicas, un programa del que el gobierno de Fujimori obtuvo más de 9.000 millones de dólares.
La nueva administración investigará el destino de ese dinero, del que sólo quedan poco más de 500 millones de dólares, según informó el ex ministro de Economía Carlos Boloña.
Paniagua también confoirmó la fecha del 8 de abril para los comicios presidenciales y legisllativos que ya había anunciado Fujimori. El mandato del presidente provisorio finalizará el 28 de julio, momento en que lo sucederá el triunfador de las elecciones de abril.
Finalmente, garantizó el respeto de los tratados y compromisos internacionales firmados por Perú, en aparente anuncio del retorno del país a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que fue desconocida por Fujimori, y en confirmación del tratado de paz suscrito con Ecuador en 1998.
El variopinto conglomerado de partidos que designó a Paniagua presidente del Congreso, primer escalón hacia el Poder Ejecutivo, tenía como único aglutinante su oposición al gobierno de Fujimori. Pero ahora, convertido en bloque de gobierno, deberá enfrentar las tensiones de la prevista contienda electoral.
Uno de los puntos mas sensibles será la designación de su gabinete ministerial, y es probable que la influencia de Pérez de Cuéllar lo ayude a formar un gabinete equilibrado.
Alejandro Toledo, convertido en símbolo de la resistencia a Fujimori, considera que la presidencia del Congreso le correspondía a su movimiento político, Perú Posible.
Toledo, que enfrentó a Fujimori en la primera vuelta electoral de este año y renunció a la segunda para denunciar un supuesto fraude, dijo que Perú Posible «aceptó sacrificarse cediendo lugar a Paniagua» en la presidencia del parlamento.
Ahora que Paniagua ha llegado al gobierno, Toledo confía en «que se nombren ministros no vinculados a partidos». (FIN/IPS/al/ff/ip/00


