FILIPINAS: Grupos paramilitares cristianos se reorganizan

Grupos paramilitares cristianos vuelven a reclutar miembros en la provincia insular de Basilán, al sudoeste de Filipinas, invocando la necesidad de resistir a una organización extremista islámica con base en esa región.

A fines de los años 70 y comienzos de los 80, los militares filipinos organizaron milicias cristianas en Cotabato, Davaom Zamboanga y otras localidades del sur del país, para que los ayudaran a combatir contra insurgentes musulmanes en esa área.

Los integrantes de grupos paramilitares, entre ellos Tadtad e Ilaga, creían que Dios los había hecho invencibles, y eso los hizo más feroces y despiadados en sus esfuerzos para erradicar a los musulmanes de sus comunidades, ya fueran rebeldes o pacíficos civiles.

Luego atacaron también a otros cristianos que se oponían a sus acciones, incluyendo al sacerdote italiano Tullio Favali, quien fue asesinado por miembros de Ilaga en 1985.

Ahora veteranos Tadtad de Zamboanga llevan a cabo ritos de iniciación de nuevos miembros en Basilán, donde los musulmanes son 70 por ciento de la población y en la cual tiene su base Abu Sayyaf, un grupo insurgente extremista islámico.

Abu Sayyaf secuestró en abril a 21 personas, en su mayoría turistas de países occidentales, en una isla malasia cercana a Basilán.

Los integrantes de Tadtad conquistan con facilidad nuevos adeptos entre los cristianos que temen ser oprimidos por la mayoría musulmana.

"Aquí hay lo que llamamos una guerra silenciosa entre cristianos y musulmanes, porque la mayoría de las víctimas (de Abu Sayyaf) en Basilán son cristianas", afirmó Gabriel Sagrado, seudónimo del líder de Tadtad, quien es también un funcionario del gobierno.

"Podemos decir también que hay un poco de 'limpieza étnica' (por parte de los musulmanes), ya que desde los años 80 todas las víctimas han sido cristianas", añadió.

El fallecido fundador de Abu Sayyaf, Abdurajak Janjalani, era oriundo de Basilán, pero eso no libró a los pobladores de esa provincia de ser víctimas del grupo, ahora liderado por el hermano menor de Janjalani.

A comienzos de este año, los extremistas musulmanes secuestraron a 17 escolares, junto con sus maestros y un sacerdote católico, en la región oriental de Basilán.

Durante los últumos años, Abu Sayyaf ha realizado con frecuencia secuestros para pedir rescate, y su actividad extorsiva aumentó en Basilán a partir de 1998, cuando exigieron dinero incluso a Luis Biel, el alcalde de la capital, Isabela, quien es también una de las personas más ricas de la provincia.

Cuatro años antes, cuando Biel aún no era alcalde, su hijo Anthony fue secuestrado por el mismo grupo, y liberado luego de que su padre pagara un rescate.

Basilán es una de las provincias menos desarrolladas del país, pese a sus abundantes recursos marinos y forestales y a su destacada producción de caucho y copra.

"Las firmas multinacionales controlan la producción agrícola", indicó Herminio Montebon, concejal de Isabela.

Muchtar Muarip, un contratista local que construye caminos, afirmó que la corrupción frena el desarrollo.

"Si uno tiene un proyecto, hay quienes quieren 10 por ciento antes de firmar el contrato, y más arriba en la escala de jerarquías también hay que pagar", explicó.

Casi todos los habitantes de Basilan van aramados, y se dice que hay más armas que personas en la isla.

"Nuestra experiencia, en especial en las comunidades dominadas por musulmanes, es que quien no lleva armas no es respetado. Es como si la dignidad personal fuera equivalente al arsenal que se porta", apuntó el párroco de Santa Clara, Cerilo Nacorda.

El propio Nacorda suele llevar consigo un fusil automático Armalite M-16 o una pistola calibre 45, en especial si viaja por la carretera donde miembros de Abu Sayyaf lo secuestraron en 1994, junto con otras 89 personas.

En esa ocasión, los rebeldes fusilaron a muchos de sus cautivos cerca de la carretera, y se llevaron al resto a un escondite en las montañas. Nacorda fue el último en ser liberado, tras permanecer dos meses en cautiverio y ser víctima de muchas humillaciones, y ahora siente un profundo odio hacia Abu Sayyaf.

"Nunca hice nada contra ellos, y me trataron como un animal. Deberían haberme respetado un poco como ser humano, aunque no fuera como sacerdote", dijo.

Hay quienes afirman que Nacorda fue quien organizó en la provincia un nuevo grupo paramilitar, llamado Coalición de Nuevos Cristianos por el Poder y la Reforma (Basilán Preocupado), que reúne a todas las milicias antimusulmanas y tiene su sede en el territorio de su parroquia.

El sacerdote no quiso responder si tiene alguna relación con ese grupo.

El resurgimiento de los paramilitares ha revivido el recuerdo de sus abusos en el pasado.

"Estuve en Cotabato en plena vigencia de la ley marcial, y vi que (los paramilitares) perseguían incluso a mujeres, ancianos y niños. Asesinaron incluso a civiles musulmanes que no tenían nada que ver con la insurgencia", contó Montebon.

"Por supuesto, los miembros de Abu Sayyaf y el resto de los musulmanes pertenecen a la misma familia, son todos iguales. Luchamos para que los cristianos también se unan entre sí", afirmó uno de los nuevos reclutas de Tadtad.

La tensión aumenta en Basilan, aunque aún no se han producido enfrentamientos entre grupos musulmanes y cristianos.

Montebon dijo que ya era bastante mala la presencia de Abu Sayyaf, y que la reorganización de paramilitares cristianos "puede ser el comienzo de disturbios peores". (FIN/IPS/tra- eng/cij/ccb/js/ego/mp/ip/00)

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]