El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) fue hoy escenario de agitación, mientras la realidad entorpecía el esfuerzo de la entidad por completar la inscripción de los aspirantes a 6.236 cargos en las elecciones del 28 de mayo.
El proceso electoral más grande de la historia democrática venezolana, popularmente conocido como "megaelección", fue convocado con el propósito de renovar todas las autoridades de este país, para adaptarla a la Constitución vigente desde el 30 de diciembre.
Las autoridades electorales emprendieron la preparación de los comicios confiadas en que no habría inconvenientes en cumplir plazos reiteradamente calificados como "improrrogables", pero esta semana fue evidente que las magnitudes inéditas del proceso desafíaron sus propósitos.
El CNE prorrogó 24 horas, hasta este viernes a medianoche, la postulación de candidatos, e incluso restó rigor a algunas exigencias, como las firmas de apoyo o los certificados de residencia, respaldado en su decisión por todas las organizaciones políticas.
Los propios analistas del organismo han planteado que esperan la inscripción de unos 25.000 candidatos, al menos cuatro por cada cargo.
Pero el jueves, cuando vencía el plazo original después de apenas 10 días, el número de postulaciones apenas rondaba el millar.
Las elecciones fueron convocadas por la Asamblea Constituyente que redactó la carta fundamental antes de cesar en sus funciones a fines de enero, y luego el CNE confirmó la convocatoria para el 28 de mayo, sin posibilidades de prórroga.
Los venezolanos deberán elegir presidente, parlamentarios, gobernadores, legisladores regionales, alcaldes, concejos municipales y juntas parroquiales, en una consulta sin precedentes desde que el inicio del actual ciclo democrático, en 1958.
La fecha de las elecciones es cuestionada por la oposición, que propone postergarlas hasta agosto. De esa manera, argumentan, se cumpliría con el plazo mínimo de seis meses, establecido por la Constitución, entre la aprobación de un reglamento electoral y la realización de los comicios.
La decisión definitiva está en manos del Tribunal Supremo, máximo órgano judicial, que ha recibido al menos seis recursos pidiendo esa postergación.
La oposición admite que tiene pocas esperanzas de una respuesta positiva, e insiste en acusar tanto al CNE como al Tribunal Supremo favorecer al gobierno, pues fueron designados por la Asamblea Constituyente, dominada por el oficialismo.
El presidente Hugo Chávez, quien ya inscribió su candidatura para competir nuevamente por ese puesto, es partidario de realizar el proceso lo más pronto posible, por considerar necesario terminar con un período de transición política para iniciar una nueva etapa.
Chávez asumió su cargo en febrero de 1999 proponiendo una "revolución pacífica y democrática" promotora del cambio y respaldada por la nueva carta fundamental.
"Esta es una competencia muy rápida porque el gobierno la quiso así", comentó el principal contendor de Chávez, Francisco Arias. Los dos son militares retirados y participaron en la conducción de un fallido golpe de Estado el 4 de febrero de 1992.
Además de Chávez y Arias, la Presidencia también será disputada por el ex socialdemócrata Claudio Fermín, respaldado por una coalición de opositores denominada Encuentro Nacional.
Las sedes del CNE fueron tomadas por los postulantes este viernes, pero no estaba claro si se completarían las candidaturas necesarias para cubrir más de 6.000 puestos. No se descarta que en algunos casos haya un candidato único.
Eso estuvo a a punto de suceder en el caso de la novedosa Alcaldía Mayor de Caracas, pues el único aspirante a la vista era el periodista Alfredo Peña, cercano a Chávez. Sin embargo, este jueves le surgió una competidora, la también periodista Rosana Ordoñez, representando a la democracia cristiana.
El vespertino El Mundo llegó a titular este viernes en primera página: "Ganó Peña".
Frente a la posibilidad de que algunos de los cargos en competencia sean declarados desiertos por falta de postulantes, el directivo del CNE Eduardo Semtei explicó que la única alternativa para cubrirlos será realizar comicios especiales más adelante.
El CNE ha fijado el 1 de mayo como fecha para el inicio de la campaña electoral. Mientras, afina la presentación que tendrán las candidaturas en las boletas de votación que serán ofrecidas a cada uno de los electores.
Se estima que cada uno de los 11 millones de venezolanos demorará poco más de un minuto en marcar todas las opciones que le serán presentadas. Pero en el CNE han advertido que será necesario tener definida una posición antes de entrar a la mesa de votación. (FIN/IPS/lc/mj/ip/00


